Por: Redacción Semanario de Junín
HUMOR POLÍTICO PUBLICADO EN LA EDICIÓN IMPRESA Y EDICIÓN DIGITAL Nº 506 DE SEMANARIO DE JUNÍN. SEMANA DEL 21 AL 27 DE MARZO DE 2026
Mientras Alexia se pavonea haciendo lo que más le gusta y mejor le sale, ahora que aprendió (un poquito) a modular las palabras, es decir a cacarear contra su viejo enemigo Sir Kichi a quien ahora tiene a pocos metros de su nuevo despacho, al Capitán Escarlata le empezaron a saltar todos los desboles que el fulano dejó medio armados y bastante desarmados.
En ese listado del Reino Amarillo quedaron la terminal de caballos tapada de chaperío, contando que pronto será un bello lugar; la vieja tapada de escombros sin saberse qué va a pasar, con el Concejo Real que empezó a sacudirse la modorra y a pedirle algunos informes de cómo fue que algunos amigos cercanos abrieron sus negocios sin cumplir con las exigencias que les piden al resto de los mortales del pago y que cuente que hicieron con la millonada de acres que ingresaron producto de la venta de la casa que Alexia decidió subastar, impidiéndole a la pibada del reino que pudiera estudiar allende los confines del pago amarillo.
Nada de esto es nuevo; todo estaba oculto desde hace tiempo, pero mientras Alexia revoleó su capa, la pudo dibujar; el problema es que se tomó el palo y Escarlata es de todo menos hábil en estas lides de disimular lo indisimulable y ahora que empezaron a contarle las costillas, se las ve en figurillas porque lo suyo era otra cosa, y la está empezando a ligar.
Se le terminó el romance y la indulgencia por novato. Sorteó los desboles del arranque, pero conforme pasaron los meses, los pantalones largos son una exigencia que ya no admite silencios o dilaciones.
Hay otro problema para Escarlata y no es su silencio, sino su incapacidad. La no gestión dibujada con cotillón poniendo el papel picado antes que las urgencias promete hacer estallar por el aire lo poco que quedó armado por Alexia, pensando en su vuelta. Así las cosas, la historia en el pago amaga con complicarse más temprano que tarde.
Mientras tanto, tanto él como Alexia miran a Amarillo I, que empezó a jugar nuevas fichas y ellos, a buscar su lugar. Fundamentalmente Alexia porque después de todo, no haber sacado los pies del plato será una ficha que tratará de capitalizar. Si Desquiziuz sigue fogoneando el achique y todo termina peor de lo que está, sabe que nada mejor que estar cerca de quien podría aparecer como el nuevo salvador, aunque fue un facilitador.
Y por eso boquea. Sabe que en su pago Escarlata no da la talla y de ahí que decidió jugar otro juego, que podría madurar en 2027 o cuando mejor le convenga.
Mientras tanto, en el reino amarillo, subsisten los viejos males de siempre, con los dolientes de añares. Son los de las afueras, algunos tapados de tierra, otros de promesas, esperando esa vida que la teoría del derrame amarillo les aseguró cambiaría sus vidas y que ahora, pasado el segundo tiempo, seguramente cambiará la zanahoria y con los mismos de siempre, pero con otra careta.
En el reino se juega el suplementario de un viejo partido. Cambió la cara, pero es lo mismo de siempre, que cuentan las mismas recetas y viejas promesas de futuro brillante.
Las aventuras de Gran Cuñado en Ciudad Fría
Gran cuñado-interino sigue de marioneta y de vocero de su cuñado, que boquea entre tilos y diagonales.
Surfea lo mejor que puede el desaguisado de la cantidad de obras a medio hacer y de la ausencia de un criterio para las que hay que hacer. Por un lado, la nueva terminal, la misma que no iba a costar un peso y costó millones, la que iba a ser municipal, pero después no porque no podían y por eso la entregaron por 30 años. Siguieron con otra idea de cortarla al medio para hacer un prometido espacio comercial que sigue tapado por un chaperío que la presenta bien lejos de lo que prometieron sería ‘una bella entrada a la ciudad’. Así que, ahora, bueno, se verá.
Por otro lado, sigue sin resolverse (¡¡cuánto tiempo precisan???) qué se construirá en el espacio demolido donde estaba la vieja terminal, porque parece que lo que dijeron que sí, después fue no y ahora no se sabe.
Así funciona todo en Ciudad Fría. Y para no hacer dos sin tres, y después de pedalear el verano en la laguna, Gran cuñado-interino anunció la aparición de bicis públicas sin consultar a nadie y menos en preparar la infraestructura necesaria. Fiel a su estilo, como hizo siempre el PRO local decidió una vez entre pocos amigos y listo. Para qué variar ahora.
Conviene recordar que en las ciudades donde hace años pedalean, lo hacen por sus carriles respectivos, con los cuidados que la actividad precisa, pero parece que por estos lares será para los guapos y para quienes se atrevan a meterse en el berenjenal descontrolado del tránsito local.
Eso sí, a la firma le prometieron que, si se las chorean, podrán recuperarlas vía Centro de Monitoreo. Nada dijeron de lo que las cámaras no ven, o que ven solo aquello que les conviene. Claro, no convenía mencionarlo.
Y para completar la semana de desboles habituales, el Concejo Deliberante recordó preguntarle al Ejecutivo qué fue de la vida del dinero producto de la venta de la Casa de Junín en La Plata. Se dignó a preguntar dónde están los 85 millones que prometieron destinarlos a obras en la ciudad.
Y quedó tiempo para la frutillita del postre: Después de un año del corte de cintas y tras haber calificado de faro regional al Cine del ave rapaz, un concejal se dignó a pedirle los papeles que parece nunca estuvieron.
Las prioridades siguen detrás del cotillón. Todo muy normal en Ciudad Fría.

Te contamos todas las que NOS MANDAMOS esta semana
*) Prender fuego al faro regional. Jiji. Fue sin mala intención. Es un amigo el Edu, se nos perdieron los papeles.
*) Hacer la vista gorda con el cartelito de obra en la ex Fecovita. ¡Esta Belén!
*) Ya tenemos las bicis listas. Es que nos encanta bicicletear que no podíamos esperar. ¿Bicisendas? Na, ¿Prioridades? ¿Qué es eso?
*) Foto con Mauri, estamos en eso.
*) Publicar y poner en un marquito la histórica temporada veraniega que tuvimos. ¡NO vieron la cantidad de turistas haciendo colas en todos lados? ¿No? ¿Qué foto mostramos? Jiji
