Por: Pablo Lisotto
“¿Qué tengo que hacer para que jueguen bien? ¿Meterlas en la ducha y cogerlas?” “¡Mirá qué linda que estás!” “¡Qué bien te queda ese peinado!” “¡Qué linda sonrisa tenés!” “¿Tus papás saben que sos lesbiana?” “¿Por qué no me mandás fotos tuyas?" “Mirá cómo estoy. Nunca me había pasado. Vos me ponés así”.
Esas frases textuales forman parte de una denuncia anónima que en mayo de 2021 realizaron cinco futbolistas de la selección argentina contra el entrenador Diego Guacci, entonces empleado de la AFA y a cargo de las selecciones juveniles femeninas, ante el Comité de Ética de la FIFA por presunto acoso y abuso sexual, a través de FIFPro, el sindicato mundial que representa a futbolistas profesionales de todo el mundo.
Después de años de silencio, por primera vez las jugadoras involucradas hablan públicamente del tema, revelando “el calvario” que aseguran haber vivido y “la persecución” posterior, tras la decisión del máximo ente del fútbol mundial de no condenar al acusado.
Luana Muñoz, Gabriela Garton, Aldana Cometti y Camila Gómez Ares son cuatro de las cinco futbolistas que denunciaron a Diego Guacci ante la FIFA. Entre otras cosas, en sus testimonios afirmaron que Guacci las agredía individual y colectivamente con referencias sexuales, físicas y persecuciones.
En mayo de 2021, un grupo de jugadoras argentinas presentó ante el Comité de Ética de la FIFA una denuncia por acoso y abuso sexual contra Diego Guacci. La reacción de la AFA no se hizo esperar. “Vamos a ir hasta las últimas consecuencias”, publicó el presidente Claudio Chiqui Tapia en su cuenta de X.

La AFA sólo sacó un comunicado en el que deslindó su responsabilidad en los hechos denunciados y dijo desconocer la identidad del acusado y sus denunciantes.
La Cámara de Investigación de la FIFA, liderada por la abogada costarricense Margarita Echeverría, concluyó que existían incumplimientos del código disciplinario y de ética en cada uno de los cinco casos, y recomendó sancionar al acusado.
En tanto, la Sala de Adjudicación tomó el informe de la Cámara de Investigación y decidió llamar a audiencia únicamente a Guacci, sin convocar ni escuchar a las denunciantes. Durante su audiencia ante la FIFA, el entrenador identificó a las denunciantes por su nombre y apellido, algo que sorprendió porque hasta entonces nadie sabía la identidad de las denunciantes.
Un año más tarde, la FIFA cerró la investigación contra Guacci. El informe de 40 páginas, que es de acceso público, concluyó que “las pruebas en el expediente son insuficientes para corroborar los hechos relatados por las jugadoras“. Pero, al mismo tiempo, en el punto 156 detalló que “la Cámara desea subrayar que dicha conclusión no debe considerarse como un reconocimiento de que los hechos denunciados no ocurrieron, ni de que el Sr. Guacci actuó de conformidad con el Código de Ética de la FIFA (FCE)“.
Días después de hacerse pública la sentencia del Comité de Ética de la FIFA, la exfutbolista Evelina Cabrera, que en su momento también fue presidenta de la Asociación Femenina de Fútbol Argentino, publicó en su cuenta de X: “¡A mí me decía cosas horribles! Un día me quiso dar un beso y le metí un cachetazo con la mano bien abierta. Era 2011 yo recién empezaba. ¡QUÉ ASCO!”

Mientras su propio Comité de Ética lo investigaba por estos delitos, en 2021 la FIFA nombró a Guacci “experto técnico y mentor” de esa entidad. A la vez, sin dar explicaciones, la AFA lo corrió de su cargo (entre otras tareas, fue el DT de los seleccionados Sub 15 y Sub 17) y en marzo de 2022 asumió en Defensa y Justicia como coordinador de… Fútbol Femenino. En el Halcón también habrían ocurrido episodios similares a los denunciados en la FIFA, pero quien confió esa información a LA NACION pidió reserva con su nombre.
Sus voces, hasta ahora resguardadas por el anonimato procesal, emergen por varias razones: la primera y principal es porque fueron los propios Andrea y Diego Guacci los que hicieron públicos sus nombres. Las jugadoras relatan un ambiente de temor y manipulación bajo la dirección técnica de Guacci en River y UAI Urquiza, y en selecciones nacionales juveniles, entre 2012 y 2017. “No se metía con cualquiera. Sabía a quién encarar, en general chicas solas que estuvieran lejos de sus familias”, aclaran.
Andrea y Diego Guacci decidieron hacer públicos los nombres de cuatro de las cinco denunciantes anónimas, pero evitan mencionar a la quinta. LA NACION logró contactarla. “Sí. Yo soy la Jugadora E de la denuncia contra Diego Guacci en la FIFA”, le confirma la futbolista a este diario en una charla vía Zoom en donde remover todo aquello le cambia el semblante.
Angustiada confirma todo lo vivido: “Esto fue en 2014. Yo tenía 23 años, solo quería jugar al fútbol en un club para intentar representar a la selección argentina y de pronto mi entrenador me empezó a hacer propuestas inadecuadas. Al principio me hice la boluda y le dije que estaba de novia. Pero una noche, a una hora inapropiada, me llamó por Skype, me mostró que estaba en ropa interior y con una erección, y me pidió fotos íntimas. Ante mi negativa me dijo: ‘Esto nunca me pasó antes, vos sos la primera. Vos me ponés así. Por favor no se lo digas a nadie, te prometo que no va a volver a pasar’. Yo no entendía nada, y al poco tiempo me fui a otro club. Durante unos meses me siguió buscando, pero lo bloqueé de todos lados y me dejó tranquila”.
Fuente:LaNación