Los empresarios Ángelo Calcaterra y Aldo Roggio se negaron a declarar este martes en otra jornada del juicio por los Cuadernos de las Coimas.
Ambos están acogidos con a la figura de “imputados colaboradores”, en la causa en la que se investiga a la ex presidenta Cristina Kirchner y a otros 85 acusados por asociación ilícita y cohecho.
Los jueces Fernando Canero, Enrique Méndez Signori y Germán Castelli escucharon en primer lugar un planteo de la fiscal Fabiana León, quien reclamó que haya un acceso igualitario a la prueba para todas las partes, en relación a un grupo de WhatsApp que tiene el Tribunal con las defensas, sin acceso para ella.
Luego comenzó la indagatoria del empresario de la firma BTU, Carlos Mundin, quien aceptó hablar y comenzó a desmentir las anotaciones que hizo el remisero Oscar Centeno sobre su persona en relación a supuestos pagos de sobornos.
Lo que escribió Centeno “fue un invento”, aseguró en base a un seguimiento de antenas de telefonía que se activaban en los episodios de supuestos pagos de sobornos y lo ubicaban tanto a él como al ex jefe de Centeno, Roberto Baratta, en lugares diferentes.
A su turno, declaró el ex titular de la UIA, Juan Carlos Lascurain, quien negó su imputación y explicó con detalle las actividades de su empresa. También expuso el empresario Alberto Tasselli, quien manifestó que el exfuncionaro Roberto Baratta le exigía “aportes para la campaña” en dólares.
Serán indagados además Raúl Vertúa, Hernán Del Río, Néstor Otero y quien fuera segundo de Calcaterra en IECSA, Héctor Sánchez Caballero.