Como era de esperar (pero quedaba la esperanza) Jorge Bisio, el presidente de la asociación civil “Morse a Toda Máquina”, entidad encargada desde hace 30 años de organizar la “Fiesta del Cosechero” en la localidad juninense, no sólo no brindó explicaciones durante la “reunión informativa” a la que convocaron, sino que mostró con su actitud corporal y prepotencia que no quiere que la comunidad se entere de los manejos económicos de la organización que conduce.
De otro modo, no se habría puesto tan nervioso ante la presencia de cámaras y periodistas, a los cuales prohibió terminantemente tomar imágenes de la reunión y menos todavía realizar preguntas.
El profesor de historia se mudó a los tiempos del feudalismo que gobernó Europa entre los siglos IX y XV y se apoltronó en su silla junto a otros “nobles” del pueblo y determinó el futuro del “vasallaje” que, lamentablemente por miedo o confort, eligen no meterse y dejar que todo siga su curso desde hace 30 años, recaudando cifras millonarias cada ciclo sin dejar nada para el pueblo, por ejemplo, carente de salud y seguridad en grado sumo.
Conocedor del modelo donde gobierna la casta, Bisio hizo suyo el poder sobre el campesinado.
Claro que si lo trajéramos a nuestros días, se repitió la misma pantomima del jefe de gabinete nacional Manuel Adorni, llamando a una conferencia de prensa para en el medio de ésta enojarse cuando quien está del otro lado quiere respuestas transparentes y no cuentos chinos cuando hay una denuncia en su contra.
Y así como Adorni cuenta con el apoyo de Javier Milei, Bisio tiene el del municipio de Junín, para quienes “Morse a toda máquina”, pareciera una asociación de fomento del pueblo con la cual se intercambian dádivas para no levantar reclamos vecinales. El mismo método que ponen en práctica en la ciudad.
De ese modo, Morse persiste, mal pero acostumbrado, frente al olvido del petrequismo que lógicamente también terminó cooptando a la delegada del pueblo.
Queda todavía pendiente, responder por la cantidad de dinero que año a año se embolsaron de la fiesta por parte de una entidad que se dice sin fines de lucro y te cobra hasta el papel higiénico para ir al baño químico que apesta.
También queda pendiente responder por parte de la entidad y el Ejecutivo juninense respecto a porqué la organización “privada” utiliza los recursos del Estado sin aportar ni un centavo.
Bisio y su troupe parecen tener los vicios (valga la redundancia) propios del argentino que se llena la boca de la palabra “privado” y no suelta la teta del Estado.
Ni “Chiqui” Tapia se atrevió a tanto y sin embargo, la AFA está investigada por todos lados, justamente por ser una asociación civil que supuestamente no presentó sus balances ¿Será que por estos lares la justicia no funciona?
Morse sigue “A toda máquina”, a bordo de una cosechadora que -dicen- embolsó unos cuantos millones de pesos gracias a una fiesta que tiene la etiqueta del “pueblo”, pero que a la hora de repartir la torta no llaman a nadie y todavía se enojan si alguien quiere pedir una porción.