El Hospital Interzonal con asiento en Junín pasa por una etapa de indefiniciones que termina afectando a los pacientes, cuando las responsabilidades son de la gestión médica.
Tal como lo ha destacado SEMANARIO oportunamente, el centro asistencial del noroeste provincial no tiene urólogos. Entre el año pasado y este dejaron de pertenecer al nosocomio provincial los especialistas en esa área: Sebastián Biurrum y Emanuel Ortega, por aparentes desavenencias con el director ejecutivo Fernando Crocco.
La situación no es un mero hecho administrativo cuando empieza a afectar la salud de la población y hasta incluso pone en riesgo la vida de las personas.
Precisamente Karina Castro, se acercó a SEMANARIO para denunciar la situación que está pasando su padre Juan de 76 años. Hasta la noche de ayer lunes el hombre estaba internado en la guardia del HIGA por una infección urinaria. Hace ya un tiempo debió batallar contra un cáncer de próstata y debe ser operado porque dicho órgano se encontraría muy afectado.
A pesar de los requerimientos, su hija contó que desde hace cinco meses los tienen “dando vueltas de un lado a otro sin soluciones”.
Juan Castro es afiliado al PAMI y la obra social de jubilados y pensionados también “se lava las manos”, por consiguiente, el paciente ahora está en la guardia a la espera de que alguno de los burócratas de turno, con cargos meramente por cercanía política y no por capacidad, se digne a un hecho no menor como es “salvarle la vida”.
Debido a la falta de un urólogo en el HIGA Junín, Castro hace cinco meses debió ser derivado a San Nicolás, le pidieron nuevos exámenes, pero también se terminó frustrando su atención.
No es tampoco una novedad que el PAMI también asentado en Junín, es un verdadero caos a la hora de gerenciar los servicios. Los reclamos llueven al PAMI Escucha, no se brinda internación domiciliaria, tienen problemas con los traslados y nadie hace nada para que los turnos hagan esperar a los abuelos hasta que se agrave su salud.
En ese escenario los dirigentes políticos se miran al espejo y creen estar capacitados para ocupar un puesto en la gestión pública, pero lo único que hacen es aumentar la cantidad de inoperantes, sean a nivel municipal, provincial o nacional. Una situación que queda a la vista de todos los que realmente la quieren ver.