jueves 9 de abril de 2026

LOCALES | 9 abr. 2026

TIEMPOS LIBERTARIOS

La segmentación del ajuste se sufre en Junín

07:23 |Mientras las grandes cadenas se venden, el comercio minorista sufre, la industria ajusta y el consumo registra bajas, distintos sectores padecen un ajuste que no afloja.


Por: Redacción Semanario de Junín

Esta semana, dos empresas que tienen fuerte presencia en Junín y la región, fueron noticia nacional. Por un lado, La Anónima confirmó la adquisición de la cadena Libertad y expandió sus negocios en gran parte del norte del país y por el otro, La Serenísima confirmó que llegó a un acuerdo por la venta de la firma a los gigantes Danone y Arcor.

La concentración de la economía tuvo dos grandes ejemplos en nuestra zona y es un ejemplo de lo que viene ocurriendo de manera acelerada en estos tiempos libertarios.

Con el control total asegurado, el objetivo de Arcor y Danone es avanzar en una integración que en los hechos ya venía tomando forma desde hace años. La compra de Mastellone termina de cerrar un esquema que históricamente funcionó de manera fragmentada: por un lado, la producción de leche, quesos y manteca; por otro, las categorías de mayor valor agregado como yogures y postres, junto con la logística y distribución. Ahora, todo ese entramado quedará bajo una misma estructura, con potencial para ganar eficiencia y escala.

En términos industriales, el activo que incorporan no es menor. Mastellone cuenta con al menos nueve plantas procesadoras (una de ellas en la ruta 188 en inmediaciones a nuestra ciudad) y varias instalaciones de clasificación, además de complejos clave como General Rodríguez, uno de los más grandes de Sudamérica, Trenque Lauquen y Villa Mercedes. La compañía procesa alrededor de 1.400 millones de litros de leche al año, abastecida por unos 640 productores, lo que la posiciona como el principal jugador del mercado local. A eso se suma una dotación de aproximadamente 3.400 empleados, reflejo del peso estructural del negocio.

El cierre del acuerdo no puede entenderse sin mirar los números. El último balance de Mastellone expone con claridad la situación del sector: la empresa facturó $1,88 billones en 2025, pero cerró con una pérdida neta de $65.364 millones.

El dato sintetiza la dinámica actual de la industria láctea argentina: volumen sostenido, pero márgenes cada vez más comprimidos. Tanto que en la zona se cobró una víctima de peso: La empresa Alimentos Refrigerados S.A. (ARSA), que elaboraba postres y  Yogures para SanCor, fue declarada en quiebra y cerró dejando en la calle a unos 400 empleados. En el caso de la planta de Arenaza, en el partido de Lincoln, empleaba a 180 personas; en tanto 200 más se desempeñaban en la fábrica y el centro de distribución de Córdoba.

El caso de La Anónima es, cuanto menos curioso porque primero anunció una marcada caída de ventas y al otro mes oficializó la compra de otra cadena. La firma reportó en febrero de este año un marcado incremento en la morosidad y una baja en las ventas de su principal unidad de negocios, en un contexto de consumo retraído y menor poder adquisitivo. El impacto también se reflejó en la rentabilidad. El resultado operativo descendió 46% interanual y la ganancia neta se ubicó en $9.709 millones, equivalente al 0,65% de los ingresos totales. Los gastos operativos mostraron un incremento impulsado principalmente por costos salariales y ajustes derivados de acuerdos paritarios.

Y en marzo, es decir apenas un mes después, ejecutó un movimiento que redefine la estructura del rubro de supermercados minoristas en el país. Alcanzó un acuerdo con el Grupo Libertad para comprarle doce hipermercados, un centro logístico y la transferencia de más de 1600 empleados. La empresa patagónica capitaliza la oportunidad para crecer estratégicamente en las zonas centro y norte de Argentina, mientras la firma vendedora refuerza su estrategia de desarrollo inmobiliario comercial en el interior.

La Anónima sumará un centro de distribución y una docena de sucursales: cuatro en Córdoba, dos en Tucumán y otras en Rosario, Salta, San Juan, Rafaela, Posadas y Santiago del Estero. Este paso alinea la expansión geográfica de la compañía con su plan de consolidarse como la cadena de supermercados con mayor alcance en el interior argentino.

El convenio también establece que los trabajadores de los establecimientos involucrados pasarán a formar parte de la nómina de La Anónima, lo cual garantiza la continuidad de las fuentes de trabajo y la estabilidad en la transición operativa. Ambas compañías remarcaron que este proceso se desarrollará de forma gradual durante los próximos meses y que el servicio a los clientes no sufrirá interrupciones.

Estos dos ejemplos de firmas presentes en la ciudad y la región ponen en evidencia que el modelo de concentración es evidente. Mientras tanto, en la base de la pirámide, la realidad es bien diferente y si bien la ciudad conserva sus rasgos comerciales, la mínima presencia industrial no permite ver en forma cruda el avance del modelo libertario, que da cuenta de centenas de empresas cerradas y miles de obreros en la calle por fábricas aplastadas por la nueva realidad.

No obstante, señales sobran. En el parque industrial local, reina la incertidumbre. Varias industrias operan debajo de su potencial mientras los costos fijos siguen en aumento.

El impacto de las tarifas es brutal. En el rubro comercial, una fiambrería de barrio pasó de pagar unos 200mil pesos de luz a casi un millón al mes…con las mismas ventas o en algunos casos, menos. Sacando la ‘estacionalidad’, la caída en ventas en distintos sectores ronda del 20 al 30%

Mientras los grandes jugadores venden, se fusionan o crecen, la inmensa mayoría se ajusta y padece

En las familias, se sufre igual. Un documento reciente del Instituto de Estudios sobre Estado y Participación (IDEP) de ATE bonaerense dio cuenta de este impacto desde hace años a la fecha. El aumento promedio de la factura de luz fue del 650%, 598% en el agua y 261% en el gas. En paralelo, el alquiler de una vivienda de unos 60 metros cuadrados pasó de $180.000 a $610.000. En términos de ingresos, esto implicó que un trabajador administrativo pasó de destinar el 56% de su salario al alquiler en 2023 a un 70% en 2026.

No hace mucho, se ponderaron los metros de construcción que se erigen en la ciudad. Véase otro fenómeno. Lo poco que se levanta son edificios que responden a grupos empresarios o fideicomisos muchos de ellos de capitales ajenos a Junín, pero son contados con los dedos de una mano las casas que los juninenses levantan como proyecto personal, (apenas sobreviven pequeñas refacciones) directamente porque a la inmensa mayoría que alquila, le es imposible calificar a un crédito y porque si lo hicieran, dejarían de comer.

El ejemplo del desaparecido PROCREAR y su interrogante acerca de su destino inmediato del complejo casi terminado, es una muestra de lo poco que había para los sectores de clase media, y que ya no existe en Junín.

Las ventas en corralones del mes de marzo registraron caídas de hasta el 50%, los comerciantes del sector aseguraron que la situación se viene deteriorando desde hace meses y que, a diferencia de otras crisis, no hay señales de recuperación en el corto plazo.

Además, el impacto de la realidad alcanza a toda la cadena de materiales: desde insumos básicos como ladrillos, cemento, arena y cal, hasta productos de terminación y sanitarios como inodoros, lavabos y duchas. La merma es generalizada y refleja un freno tanto en nuevas construcciones como en refacciones.

El Índice Construya mostró que en el bimestre enero-febrero de 2026 las ventas de materiales registraron una caída interanual del 28,4%, evidenciando la fuerte contracción de la demanda, especialmente en obras privadas pequeñas y medianas.

La Serenísima se vendió a Arcor y Danone y La Anónima pese a su baja de ingresos, compró el Grupo Libertad

Por su parte, el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC), elaborado por el INDEC, reflejó desplomes significativos en febrero: el consumo de asfalto cayó un 62,1%, el de hierro redondo y aceros para la construcción un 34,3%, y el de hormigón elaborado un 29,8% en comparación con el mismo mes del año anterior.

No obstante, las banderas de la esperanza apuntan al campo: la buena cosecha animó al sector a realizar consultas para próximas inversiones y aquí hay cierta expectativa.

La caída también se traslada al municipio. De acuerdo a los datos presentados por Provincia, los 135 distritos bonaerenses dejaron de percibir alrededor de un billón de pesos en concepto de coparticipación desde fines de 2023 por la menor recaudación.

Los números a nivel nacional espantan. Desde diciembre de 2023 se perdieron más de 270 mil puestos de trabajo registrados a nivel nacional, mientras que en la provincia de Buenos Aires se sumaron 164 mil nuevos desocupados en comparación con el mismo período.

Los sectores que más ganaron desde que gobierna La Libertad Avanza fueron los de intermediación financiera con una suba del 25,2%; la explotación de minas y canteras con un crecimiento del 17,9%; el agro con 14,1% y el resto, como las actividades inmobiliarias y el transporte, 3,2 por ciento. En el otro extremo, aumentó el endeudamiento de las familias. La morosidad alcanzó el 10,6% en enero, el nivel más alto en dos décadas, lo que refleja el deterioro de los ingresos y la dificultad para afrontar gastos básicos de alimentos, medicamentos, servicios y alquiler.

El año pasado, 2025, fue récord de patentamiento de autos. Pero el problema es que ese récord se produjo con un 70% de autos importados. El 20% de la población son los que compran autos, los que viajan al exterior, los que compran departamentos nuevos. Es decir, lo que hay es una agudización de la segmentación. Un 20% tiene para comprarse lo que quiera, y el otro 80% tiene cada vez más restricciones. Es el modelo peruano 80- 20, que da para que vayas a los restaurantes más caros y estén siempre llenos, para que los aviones estén siempre llenos, para que tengamos récord de turistas argentinos en el exterior, para que algunos compren autos importados o accedan a un crédito hipotecario mientras a la mayoría no le alcanzan sus ingresos para llegar a fin de mes. Lo dijo Carlos Heller en el programa Marca de Radio, junto a Eduardo Aliverti por Radio La Red.

El deterioro del poder adquisitivo no puede explicarse únicamente por las negociaciones salariales, sino que responde a un esquema macroeconómico más amplio. Lo que sucede en otros puntos del país, se replica en Junín. Pero, además, esta realidad implica no solo el estancamiento de la movilidad social, sino su caída. Y hay algo peor: El trabajo ya no garantiza progreso y el esfuerzo no alcanza para mejorar las condiciones de vida.

En este punto, la discusión deja de ser económica, para convertirse en política.

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