Un grupo de 20 productores y empresarios agropecuarios están impulsando un ambicioso proyecto que podría incluir a Buenos Aires en el selecto grupo de provincias productoras de bioetanol de maíz: la instalación de una planta para la elaboración del biocombustible en General Villegas.
La inversión inicial sería de poco más de US$ 107 millones que se canalizaría a través de Régimen de Incentivo a Medianas Inversiones (RIMI), que espera ser reglamentado. La planta, que ya cuenta con un predio asignado, se instalaría a 16 kilómetros de General Villegas, y crearía 100 empleos directos y 300 de manera indirecta.
Esta iniciativa, que lleva un par de años en pleno proceso de desarrollo por parte de integrantes de productores del Movimiento CREA Villegas y empresarios de la zona, no solo es factible desde el aspecto económico y práctico, sino que también significaría una nueva matriz y entramado productivo para una región maicera por excelencia que se encuentra alejada de los puertos.
Los requerimientos para la creación de BIOVI - nombre de la empresa en formación - no son pocos: se precisa una inversión de US$ 100 millones - de los cuales ya estaría disponible la mitad de ese monto -, pero también cambios en la política de biocombustibles que lleven a un incremento en el corte del etanol con la nafta.
Estas cuestiones son por demás de necesarias para cristalizar el emprendimiento, pero también, cabe decir, que este proyecto cuenta con una viabilidad excepcional debido a ciertos aspectos centrales.
La instalación de una nueva planta de etanol - sería la séptima en el pais - no solo reportaría un beneficio ambiental - contamina un 85% menos que los combustibles fósiles - o económico - se reduciría la necesidad de importar nafta -, sino que también sería una mejora en los ingresos para los productores agrícolas y ganaderos.
Esto es así por la ubicación de General Villegas, que se encuentra a 360 kilómetros del puerto de Rosario. “El costo del flete para llegar hasta el puerto es de US$ 40. Entonces, eso le puede generar a los productores un ahorro en ese sentido. Por otro lado, el subproducto que es la burlanda, es un alimento espectacular para el ganado con dos efectos: reduce los costos de alimentación entre un 10 y un 12% y mejora la calidad de la carne, el marmoleo, que a los frigoríficos les interesa mucho