Junín. lunes 06 de julio de 2020
Semanario de Junín » Opinión » 25 may 2020

MIRADA EXTREMA

El gran hermano

Escribe Andrés Rissolo, especial para Semanario


"Hablen con Axel", les ha dicho Alberto Fernández a los intendentes, incluso a los más amigos, con los que habla de celular a celular.  De esta manera  prefiere que sea Kicillof el que se encargue de proveer alivios financieros, aunque la gran parte salgan de las arcas nacionales y advirtió “prepárense para resistir por lo menos hasta agosto”. Así los intendentes, de cualquier signo político, corren hacia el gobernador.

Este fue el copete informativo de unos de los principales diarios de nuestro país, que ponía al descubierto la desesperante situación de los intendentes bonaerenses, cuando tiene que afrontar los requerimientos económicos de una comuna porque el accionar común ha sido sólo el aumento indiscriminado de los impuestos como ingreso de recursos.

La espera del salvavidas económico que siempre llega desde la nación o la provincia llevará al disciplinamiento político y el silencio de las voces de oposición, aún cuando haya pasado la pandemia. Claro, el otro gran lastre municipal es el de incorporar personal para saldar deudas partidarias y consolar algunos acreedores cercanos de la política.

Las sucesivas administraciones que obraron con esta fórmula llevaron a que más del 70% de lo recaudado por la comuna se lo lleven los sueldos y que la recaudación provenga de el pago de impuestos, estacionamientos, multas, contravenciones, habilitaciones, etc. En estos últimos años nadie ha sido capaz de  a través de la comuna de poner un sistema productivo que genere recursos genuinos.

Y junto a este secreto a voces por todos conocidos, otro lóbrego accionar también quedó al descubierto por los titulares periodísticos cuando dicen que la Confederación General del Trabajo y la Unión Industrial Argentina acordaron con el Gobierno nacional avanzar con suspensiones y recortes  en el salario de los trabajadores de un 25%.

Ya sin corte de calles ni manifestaciones que proclamen por el hambre y los sueldos bajos,  políticos y gremialistas acordaron bajar el jornal de los trabajadores, sin que sus propios sueldos sufran algún tipo de reducción. La maniobra fue considerada por las fuentes gremiales quienes sostuvieron que “no es una baja salarial”, sino que se trata de una “percepción” que cobrarán los trabajadores suspendidos, que tiene que ser superior al 75%”.

 

Por otra parte, la Unión Industrial Argentina, la pujante y progresista industria nacional, la autentica beneficiaria de los subsidios, las variaciones del dólar, las bicicletas financieras, los  movimientos de los bonos y las acciones, se reconforta con las especulaciones estirados en los sillones, detrás de los escritorios, aunque la cuarentena mantenga las persianas bajas.

 

La pandemia ha permitido al universo de las finanza y multimillonarios del mundo multiplicar sus ganancias. En Estados Unidos, entre el 18 de marzo y el 10 de abril de 2020, más de 22 millones de personas perdieron su trabajo y la tasa de desempleo creció hasta un 15 %, mientras que la fortuna de los multimillonarios estadounidenses creció en 282.000 millones de dólares —casi un 10 %— durante el mismo período, según estimaciones del Instituto de Estudios de Política

La riqueza de los multimillonarios ha crecido asombrosamente y para algunos especuladores de la pandemia, incluso más drásticamente aún, cuando las obligaciones fiscales de los multimillonarios han caído en picada por falta de reformas fiscales y supervisión a corto y largo plazo. La 'condición preexistente' de extrema desigualdad en los EE.UU. “no solo podría abrumar a la economía del país, sino que también a la democracia”, opina el IPE.

Es decir, las ganancias logradas fueron por el mal trabajo realizado por los políticos de las anteriores administraciones que permitieron, primero el quiebre y luego el avance, la profundización de una grieta en la  economía que se propagó a la condición humana.

Pero además, el aislamiento social decretado por la pandemia es una caldo especial de cultivo donde realizar estudios sobre el comportamiento individual y gregario, más cuando se puede analizar con resultados los testeos del trabajo realizado desde los hogares, la enseñanza por medio del circuito digital, el movimiento económico financiero, que tipo de entretenimientos el público prefiere y hasta la seguridad de la ciudades se acrecienta cuando todos están encerrados.

Es el principio del fin de más fuentes de trabajos presenciales tal como los conocemos hasta ahora. Los bancos, las maestras, los vendedores y otras labores, se encuentran bajo la lupa de la picota, que ya está probando la forma de cómo insertarlos en el futuro cuando se irá cambiando  maquinas por obreros.

Todo esto tuvo su inicio allá en la década del `80, cuando las corporaciones multinacionales decidieron proyectar el viaje a Marte en la tarea de la conquista del espacio, en particular de los minerales. Para eso, decidieron iniciar en Suecia, los estudios de cómo afectaría el aislamiento del viaje y la estadía en el planeta rojo a los seres humanos.

Crearon una “biosfera”, es decir un lugar de contención aislado del mundo, sólo comunicado por una línea de audio con el exterior. Allí ingresaron una docena de voluntarios psicológicamente examinados pero pasado el mes de vida una guardia de seguridad debió ingresar a  la capsula porque hubo un enfrentamiento con peligro de vida para los habitantes.

Los estudios no se detuvieron.  Los observadores fueron ajustando sus formas de manejar las conductas en cautiverio y el cuarto intento fue exitoso para la empresa intergaláctica. El público del mundo conoció este trabajo a través de la televisión en un éxito de pantalla conocido como “El Gran Hermano”.

El gran público creyó ver una hoguera de las vanidades humanas expuestas en la caja boba. No obstante, era la muestra de fue concienzudo análisis que permitió obtener acertadas conclusiones de cómo se desenvuelve el hombre en aislamiento. La transmisión a nivel mundial consintió, además, ajustar la comprensión sobre el manejo de masas a través de la televisión y la dosificación de la aprensión para lograr el estímulo o el letargo de las personas.

Sin dudas que esta gran encerrona mundial ha puesto en marcha un nuevo modelo de estructura económica. La caída de ciertas fuentes de trabajo también repercutirá en ciertos gremios y determinados políticos, acostumbrados siempre a ser auspiciados por el esfuerzo de otros. La actividad económica tiende a poner en caja a todos aquellos que se encuentran fuera del sistema del control financiero.

Estamos en el siglo XXI.  Nada de lo que sucede es casual o inocente. Se presume que la evolución de las ideas y la tecnología nos llevarían a un mayor bienestar. Adempero el nuevo mandato económico tiene en mente otro tipo de acciones donde parecería sobrar, incluso, algunos intocables, aquellos que fueron y son parte de esa pandemia que viene de tantos años atrás.

 

 

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