Junín. domingo 18 de noviembre de 2018
Semanario de Junín » Locales » 4 nov 2018

pesima organizacion

La Fiesta del Fiambre Casero en Roca y otro Petrecca boy ganado por la ineficiencia

Mauricio Torres, “coordinador” de eventos del municipio, se termina dilapidando el esfuerzo de la gente de los pueblos como ocurrió en Agustín Roca.


Por:
Omar Meraglia

Me tocó asistir este domingo a la ineficiencia del municipio de Junín a la hora de organizar eventos, esos que llevan anualmente a cada pueblo y que en lugar de ser una fiesta terminan convirtiéndose en penurias para muchos de los que quieren tener acceso, un acceso que pareciera sólo está ligado al amiguismo, ese del que Pablo Petrecca ha hecho un hito en su gestión.

Mauricio Torres, autodenominado “coordinador de toda la parte de eventos de Junín (sic)”, entre prepotente y compadrito, no supo argumentarme (ya en mi carácter de periodista) por qué desalojaba a un familiar cercano que había llegado para dedicarse a vender en uno de los puestos dedicados a tal fin, tampoco reconoció tener un reglamento, una planilla y menos aún una razón para dar respuestas a las quejas de decenas de personas en igual situación que desde el sábado, estuvieron a punto de generar una batahola por la falta de lugares, según dichos de los propios comerciantes no tradicionales.

Querer formar parte de la economía popular en Junín parece destinado a convertir a la gente en parias del distrito, kelpers vernáculos. Artesanos, comerciantes y emprendedores no tradicionales, sufren el diario desprecio de un grupo selecto que maneja una “caja recaudadora” de la que nadie conoce el destino.

Incluso cuesta mucho acostumbrarse a tener que debatir con funcionarios impresentables, desordenados, que ni siquiera portan una credencial o al menos una identificación del municipio. Pero dicen ser “mandamás” de algo, aunque carezcan de capacitación para hacerlo.

Pero no sólo fue eso. El sábado por la noche, y según versiones de asistentes a la fiesta (y audios que se viralizaron en redes sociales), personal policial a pedido del municipio controlaba el consumo de cerveza y prohibía aquellas que fueran artesanales. Las quejas se hicieron oír y muchos, molestos, dejaron el lugar.

El descontrol del tránsito otro de los temas abominables del fin de semana en Roca, inspectores sin saber que hacer, tomando órdenes para luego recibir contraórdenes favorecedoras de amigos del poder.

Tal como venimos resaltando desde SEMANARIO, se trata de una muestra más de discapacidad en la gestión, por parte de personas elegidas no por capacitación sino por “acercamiento”, algo de lo más repudiable de la política, porque se termina llevando las ilusiones y esfuerzo de la gente de Agustín Roca y de todo Junín.

 

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