Junín. domingo 15 de septiembre de 2019
Semanario de Junín » Locales » 5 sep 2019

RADIOGRAFIA DE LA GESTION PETRECCA

El fracaso del Plan

En 2017, el gobierno nacional preparó un proyecto estratégico para Junín, recopilando datos e ideas de las gestiones de Miguel y Meoni. En manos de Petrecca no se cumplieron con los mínimos conceptos, salvo algunas obras aportadas por Provincia y Nación, y la puesta en marcha de los colectivos. Radiografía de una gestión que promovió la indiferencia.


Por:
Semanario

A principios de 2017, el intendente Pablo Petrecca recibió “llave en mano” el Plan Estratégico de Infraestructura Junín, un extenso trabajo de 137 páginas elaborado por un equipo de la Subsecretaría de Planificación Territorial de la Inversión Pública, a cargo del Director Nacional de Planificación Estratégica Territorial, Julián Álvarez Insúa.

El informe señalaba que “esta publicación es resultado de los trabajos realizados para el Plan Territorial para Junín, provincia de Buenos Aires, financiado por CAF, Banco de Desarrollo de América Latina- en el marco del Programa de Fortalecimiento Institucional de la Subsecretaría de Planificación Territorial de la Inversión Pública”.

Basado en proyectos llevados a cabo en Junín desde 2000 a 2014, la cartera nacional organizó lo que sería la tarea a llevar adelante en el futuro de nuestra ciudad y que empezó a estructurarse desde que Cambiemos supo que tendría que manejar los destinos de Junín por el término de cuatro años.

En este sentido, la tarea se puso a cargo de la arquitecta Laura Franco quien, bajo la batuta del Lord mayor, poco trabajaron en favor del proyecto ya que durante la gestión la ciudad de Junín terminó sumergida en una falta de acciones fenomenal que si bien pudo verse generada por la debacle económica nacional, muestra a las claras la falta de responsabilidad y compromiso local desde el municipio.

La iniciativa plantea que el ordenamiento territorial es “la expresión espacial de las políticas económicas, sociales, culturales y ecológicas de toda la sociedad, que se llevan a cabo mediante determinaciones que orientan el accionar de los agentes privados y públicos sobre el uso del suelo”.

En lo conceptual, el trabajo toma lo ya realizado a partir del Plan Estratégico de Desarrollo de 2000 implementado por Abel Miguel, pero además hace hincapié en el “Plan de Desarrollo Junín 2016” presentado por Mario Meoni en 2010 y 2011, el Código de Ordenamiento Urbano Ambiental del partido de Junín de 2004 y la obra de Fernando Tauber de 1997 “Reflexiones y Datos para una estrategia de Desarrollo”.

Se agrega, además, la tarea de la Subsecretaria de Planeamiento de 2014 (“Evaluación y ajuste del Código de Ordenamiento Urbano Ambiental del Partido de Junín 2014”) y el trabajo de la Fundación Metropolitana. Informe Final: “Estudio de factibilidad técnico económica para la incorporación de un sistema de transporte público de pasajeros para la ciudad de Junín”.

De este modo, el plan se nutre de otras innumerables fuentes para terminar teniendo una significancia superlativa a la hora de ordenar el crecimiento del distrito, pero lamentablemente las acciones brillaron, pero por su ausencia.

ESTRATEGIAS DE CÓMO HACERLO

El plan presenta diversas estrategias en otras tantas áreas, lo cual resulta contrastante con los escasos emprendimientos realizados en los últimos cuatro años, con el viento a favor del color político afín en Provincia y Nación. El objetivo del mismo indudablemente se refiere a promover la reestructuración de la base económica–social de Junín “para favorecer la equidad social, priorizando la creación de empleo, la construcción de un saber hacer local, y la mejora y preservación de la calidad urbano ambiental, en el marco de un solidario proceso de desarrollo de la región del noroeste de la provincia. Impulsando la participación democrática y la innovación y creatividad, como rasgos distintivos de la comunidad juninense”. Algo reclamado por todos los sectores de la sociedad en estos tiempos y que paradójicamente no generaron ninguna respuesta desde la administración comunal, que mantuvo guardado dicho proyecto generando con ello un abandono de la gestión recortada por una total indiferencia.

La lectura de la iniciativa plantea una preocupación manifiesta al notarse que durante estos años la gestión Petrecca fue un devenir de marketing vacío de contenido, cuando había (y mucho) por hacer.

El trabajo originario de hace casi una década atrás plantea entonces una “Estrategia Económica” con la intención de un fortalecimiento de las micropymes y Pymes: industriales, agroindustriales, comerciales, de servicios, y de las actividades turísticorecreativo- culturales y ambientales.

La “Estrategia Urbano-Ambiental” hace referencia a una reconfiguración territorial a través del equilibrio entre las diferentes zonas de la ciudad, la optimización de la vinculación, la revalorización del espacio público y la mejora y preservación de la calidad ambiental, un valor que sufrió un alto deterioro en toda la gestión Petrecca.

Asimismo, propone proyectos de “revalorización de los predios ferroviarios como centro de desarrollo de la ciudad, zona de actividades logísticas, tratamiento de bordes de las rutas nacionales 7 y 188, renovación y relocalización de la estación de ómnibus” y una estrategia regional con un proyecto “donde Junín juegue un rol articulador e integrador en el marco de un proceso de desarrollo sostenible”.

En materia de “Estrategia Social”, el plan propone la “adopción de políticas de promoción humana, integración social y participación comunitaria, que faciliten el acceso equitativo al ejercicio de los derechos ciudadanos”, cuando se trató justamente éste, de un municipio que ante cada manifestación ciudadana respondió poniendo más custodia policial en la puerta de la municipalidad y en la casa del intendente.

Por su parte, la “Estrategia rural” proponía “el fortalecimiento de la producción agropecuaria del partido” y muy particularmente el “de sus asentamientos rurales como centros de innovación agroproductiva, potenciando la calidad ambiental, la competitividad de la producción y el desarrollo humano”, en tanto que las gremiales agropecuarias terminaron discutiendo por los barriales de los caminos quedando los productores, en su mayoría, atrapados en el laberinto que propone la producción extractiva de la agricultura extensiva que termina con la fertilidad de los campos y los hace más vulnerables económicamente.

Finalmente, la “Estrategia educativa” abarcaba la “construcción de un saber hacer local, a través del reposicionamiento de la UNNOBA como ámbito de transferencia y generación de un conocimiento adaptado a las expectativas de desarrollo de la región”. 

Casualmente, el modelo “Territorial Deseable” pone particular énfasis en materia ambiental, mientras que lo acontecido en esta gestión ha ido en sentido contrario, con un descontrol sobre las fumigaciones, la calidad del agua de bebida, la falta de tratamiento de líquidos cloacales y la separación y reciclado de residuos.

OBVIAR LAS SUGERENCIAS

En el capítulo de síntesis del proyecto se plantean importantes sugerencias que la gestión Petrecca jamás tuvo en cuenta y que muy por el contrario hizo todo lo posible por obviarlas y desconsiderarlas.

De hecho, se indica textualmente que “este documento constituye la base para la gestión urbana ambiental del territorio, que deberá ser trabajado y convalidado con la participación de los diferentes actores involucrados en el desarrollo de la ciudad, a partir de una articulación con instituciones que permitan una participación activa y una visión consensuada del territorio”, cuando la puertas del municipio se cerraron a las instituciones locales, y la política municipal fue planeada por no más de cinco íntimos del círculo petrequista.

También se ponía especial énfasis en “avanzar en un tratamiento integral del hábitat, considerando que resulta fundamental garantizar el acceso a la ciudad de todos sus habitantes, jerarquizando y recalificando los sectores periféricos, y profundizar las acciones de promoción de Gobierno Abierto y Participación Ciudadana como pilares fundamentales para que la comunidad se apropie de la ciudad”. Cuando la mirada municipalista estuvo puesta particularmente en el casco histórico basándose en la consigna egoísta de que “es en el centro donde más se ven las obras y eso tracciona votos”.

SALTANDO PRIORIDADES

El programa plantea las distintas prioridades para cada sector y ante ellas se advierte el sinsentido de la gestión que parece haber ido caprichosamente hacia el lado contrario.

Se propone la “puesta en valor del Parque Natural Laguna de Gómez”, para otorgar un recurso de explotación turístico, además de comprender conceptos ambientales. Entre otras cuestiones propone la reparación del espigón que ahora fue anunciado sólo con fines electoralistas.

La “revalorización del Parque Borchex” de la que se habla en el plan, sin lugar a dudas no se refiere a la tala indiscriminada y al descuido de sus áreas, principalmente en lo que hace a la adecuación con el río que lo atraviesa.

La “puesta en valor del área Centro” resulta otro contrasentido ya que no se apoyó al comercio en la encrucijada de las crisis al consumo y tampoco hubo obras para mejorar la infraestructura que muestra falta de mantenimiento.

El “plan para el desarrollo del predio ferroviario” por su parte ha quedado disminuido a una plaza cementicia en la calle Jean Jaures, que parece querer alargarse hasta el infinito hasta tanto no haya ánimo de hacer algo más abarcador.

Otra de las prioridades planteadas, el “Fortalecimiento de la actividad Industrial”, lo cual incluye tarea de infraestructura en el parque industrial, además de llevar adelante una promoción y “conquista” de nuevas empresas, pasó de largo en estos casi cuatro años, en los que no hubo nuevas radicaciones sino que por el contrario se fueron algunas.

En materia de “Hábitat” las prioridades del plan advertían que el municipio debería abordar la “regularización de asentamientos informales”, pero en este tiempo no hubo más que aumentos de éstos, sin prestarle demasiada atención. Por el contrario, alimentando situaciones conflictivas.

También planteaba la “construcción de nuevos barrios”, algo insólito teniendo en cuenta que la administración Petrecca terminará su primer mandato sin haber construido una sola vivienda. Asimismo, se promovía el “fortalecimiento del Banco de tierras”, algo que tampoco se concretó y que tuvo reclamos interminables por parte de sectores que padecen la crisis habitacional en nuestro distrito.

Por lo que el fracaso rotundo de la gestión comunal en estos cuatro años se puede dimensionar en función de los proyectos que estaban establecidos por el propio oficialismo y no se cumplieron –claramente- por falta de decisión política.

La mayoría de estas cosas no se hicieron y las que se lograron fueron a medias.

En materia de tratamiento de residuos se hizo el relleno sanitario, pero no se llevó adelante la recuperación de la planta de separación, tal como sugería el plan estratégico con el objetivo de dar un marco sustentable a lo realizado.

Del mismo modo, la puesta en marcha del transporte urbano no previó los estudios de impacto previo, ni tampoco que fuera acompañado por la red de ciclovías y el programa Prioridad Peatón con el objetivo de darle un marco sostenible al conjunto.

Queda como corolario el saber que hay suficiente diagnóstico como para llevar adelante una ciudad “deseada”, tal como se plantea a los largo de las 137 páginas del plan estratégico para Junín.

Sólo cabe esperar que haya una apertura por parte de las autoridades municipales hacia el futuro para poder concretar lo que las mayorías anhelan y que sólo podrá lograrse con la participación de todos.

Consultá

PLAN ESTRATÉGICO DE INFRAESTRUCTURA JUNÍN. Hacé clik en el enlace https://www.mininterior.gov.ar/planificacion/pdf/planes-loc/BUENOSAIRES/Junin-Planificacion-Territorial.pdf

 

 

 

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