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Semanario de Junín » Nacionales » 22 nov 2019

EDITORIAL

La despedida coherente de un líder insensible

A pocos días de su retirada de la Presidencia de la Nación, Mauricio Macri vulnera una vez más garantías constitucionales que ya llevan un siglo, suma violencia de género y demuestra una precarización republicana propia de un hombre que intentó manejar al país como si se tratara de una empresa.


El Presidente de la Nación Mauricio Macri derogó el protocolo de aborto no punible (concebido por su propio secretario de Salud) y con ello barre derechos de sectores vulnerables, sumiendo a las mujeres a más violencia de género, desconociendo la República que exaltan sus adherentes y una vez más, como en estos cuatro años, juega a favor de los grupos de poder que desde la oscuridad manejan los destinos del país, demostrando una precarización del liderazgo propia de un hombre que intentó manejar a la Argentina como si se tratara de una empresa.

Hasta hace días para el secretario de Salud de la Nación Adolfo Rubinstein, el protocolo se trataba de “un gran avance porque reconoce los derechos que ya son ley, actualiza los criterios a lo que establece el Código Civil y termina con la posibilidad de interpretaciones libres sobre el texto acerca de las causales que autorizan la interrupción legal del embarazo, de modo que no puedan existir dilaciones ni que se judicialicen los casos".

La única información oficial disponible al respecto de los abortos que se realizan en la Argentina es el número de hospitalizaciones producidas en los establecimientos públicos por complicaciones relacionadas con abortos, indica el informe oficial que además contemplaba la interrupción legal del embarazo en menores de 15 años por “riesgo para la salud o la vida” establecía la responsabilidad de los médicos quienes no podían demorar más de 10 días en tomar la decisión.

A más un siglo de haberse previsto legalmente los casos de aborto no punibles y tras un fallo de la Corte Suprema de Justicia que data de 2012 indicando que para que las mujeres accedan al derecho al aborto en los supuestos legalmente contemplados, “depende más del criterio del servicio de salud que las reciba, que de la existencia e implementación de políticas públicas claras, sostenidas y universales de prestación de servicio y garantías de derechos”, la secretaría de Salud no hacía más que estipular un protocolo para dar un marco de mayor contención al pedido de interrupción por parte de la mujer.

Sin embargo, el Presidente de la Nación derogó el protocolo afectando a las víctimas.

Desoyó a la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Demostró una vez más su lejanía con miles de mujeres, adolescentes y niñas que padecen día a día vejámenes y abusos, ya sea por su condición social o por su vulnerabilidad ante una sociedad que prefiere guardar esos horrores en el armario y al mismo tiempo seguir protegiendo con hipocresía abominables dogmas, mientras sostienen una banderita en “Defensa de la República”, sin entender siquiera de que se trata una garantía constitucional.

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