Con el apoyo del INTA, en la Chacra Experimental Bellocq -Buenos Aires- se conformó una Red de mujeres rurales hilanderas que tiene como objetivo impulsar y fomentar la producción artesanal del hilado de lana de ovejas.
Organizada en nodos, esta red busca agregar valor a la materia prima que se obtienen de la esquila y generar un producto de calidad que pueda ser comercializado.
La Chacra Experimental de Bellocq (Carlos Casares), dependiente del Ministerio de Agroindustria de la Provincia de Buenos Aires, es un espacio orientado a las mujeres que trabajan en el campo, y les ofrece capacitaciones y talleres en diversas temáticas como cocina y manualidades, buscando crear un espacio donde puedan aprender e intercambiar saberes, lo que quizás en algunos casos, les permita incursionar en alguna actividad de manera que signifique un ingreso económico.
Son variadas las actividades en ese sentido, desde las que realizaron hace unos años atrás en las instalaciones del Hospedaje San Benito de Bellocq en conjunto con el programa Prohuerta sobre elaboración de conservas destinada a mujeres rurales de toda la región, a esta reciente experiencia vinculada a la hilandería.
Por otra parte, cada encuentro sirve además para socializar, agrupar a una comunidad que suele estar aislada y con escasos vínculos –en su mayoría están totalmente dedicadas a atender a familia, lo cual no les deja ejercer tareas remuneradas y por lo tanto carecen de independencia económica- , por lo que se aprovecha para abordar diversos temas referidos a fortalecer el desarrollo económico y social de cada región de la PBA a partir del cual se plantea no solo trabajar para los productores, sino para las familias rurales.
Partiendo de la capacitación de una producción local, La Red contribuye a mejorarles la calidad de vida
HILADO
Todo comenzó en 2020, cuando en la Chacra Experimental de Bellocq (partido de Carlos Casares), que depende del Ministerio de Desarrollo Agrario de la provincia, incorporó ciento treinta ovejas con el objetivo de producir carne y lana. A raíz del excedente, apareció la idea de realizar talleres de hilado que duraran uno o dos días, dictados por un instructor aportado por el Programa PROLANA y Ley Ovina. Inicialmente, fueron pensados como abiertos al público general pero asistieron solamente mujeres. En dichos encuentros, las participantes expresaron la necesidad y las ganas de que la actividad no culminara en ese único taller, sino darle una continuidad que les permitiera nuevos aprendizajes para afianzar la práctica y el vínculo entre pares.
A la idea original de Carolina Estelrich, responsable de la Chacra Experimental de Bellocq y de los antecedentes de los talleres, se le sumaron Laura Harispe, que pertenece a INTA Carlos Casares y Mariana Coliqueo, de INTA Pehuajó.
La Red de Mujeres Hilanderas del Centro Oeste Bonaerense es un grupo de trabajo de mujeres rurales organizado en nodos por pueblos
La Red de Mujeres Hilanderas del Centro Oeste Bonaerense es un grupo de trabajo de mujeres rurales organizado en nodos por pueblos, en torno a la Chacra Experimental Bellocq, del Ministerio de Desarrollo Agrario bonaerense.
Impulsado por el proyecto presentado en el marco de la Ley Ovina y el programa ProLana, esta red brinda asesoramiento y capacitación a mujeres rurales de la zona, con el fin de agregarle valor a la materia prima que se obtiene de la esquila de las ovejas.
ENCUENTROS
Cada tres meses hay encuentros de capacitación, pero cada quince días se reúnen los nodos, cinco en total, que están divididos de acuerdo a la cercanía. La red está conformada por aproximadamente treinta mujeres. Las más jóvenes rondan los veinte años, y la más grande cumplió hace poco ochenta.
Respetando los tiempos y costumbres de cada mujer rural, la red promueve este trabajo como oportunidad de aprendizaje y como una salida laboral
Este proyecto se inicia como respuesta a la necesidad de las familias rurales productoras de la zona de hacer algo con la lana, producto de la esquila. A partir de ello, se comenzó a capacitar en el hilado de la lana de oveja. Carolina Estelrich –responsable de la Chacra Experimental Bellocq– explicó que, en el marco de la Ley ovina, se brindó capacitación en la Chacra con instructores especializados en hilado.
Mariana Coliqueo, extensionista de INTA Pehuajó –Buenos Aires– explicó: “Nos parece importante fortalecer esta red de mujeres generando intercambios y espacios para que se capaciten conjunto”, y agregó: “Es por eso que surgió esa forma de organizarse en nodos, donde se reúnen según una periodicidad a hilar en conjunto y cada tres meses se vuelve a la chacra a hacer capacitaciones en diferentes temas que también definen en forma conjunta”.
Más allá de la importancia que podría tener para el desarrollo productivo de la provincia, que no es menor, quizás también la necesidad de continuar se deba a la importancia de que donde había una necesidad, nació un derecho.