Cualquiera que disfrute la ‘Pista de la Salud’ del parque Borchex habrá notado (y lo habrá sufrido) que, pese a las fumigaciones realizadas, fue un desafío caminar o correr bajo la atenta amenaza de los mosquitos del lugar. Aunque ahora que el calor apaciguó y esa amenaza parece haber quedado atrás, otra situación merece prestar la debida atención.
Si es de los habitués al lugar, habrá notado la multitudinaria colonia de cotorras que abundan en el tradicional circuito para runners y atletas de Junín.
La deforestación y la sojización de los alrededores del casco urbano las obligaron a mudarse y las bandadas hoy pululan por la plaza principal, en inmediaciones del Palacio Municipal y mucho más en el Borchex, sitio elegido justamente porque esta especie originaria de Australia e introducida en la Argentina en 1857, es una de las preferidas por las cotorras para construir sus nidos.
Lo que tal vez se desconozca es el potencial peligro que estas aves esconden y que conviene saber, tener en cuenta y, de paso, tomar los recaudos necesarios, ante la falta de información oficial a nivel local y que podrían derivar en un potencial riesgo a la salud.
El Ministerio de Salud de la Nación informó un nuevo aumento de casos de psitacosis, una zoonosis que tiene como principal reservorio a las aves y que genera síntomas muy similares a la gripe y neumonía.
El último Boletín Epidemiológico Nacional, de la cartera sanitaria confirmó que, desde comienzos de 2019 hasta la fecha, en Argentina se registraron 262 casos confirmados de psitacosis y 43 probables, de un total de 1.648 sospechosos investigados.
Según el paper del Ministerio, “se la debe diferenciar de enfermedad pulmonar por Hantavirus, leptospirosis e infección con virus de la Influenza, legionelosis, Chlamydia pneumoniae, Mycoplasma pneumoniae, SARS-COV-2 entre otros. La enfermedad se manifiesta en casos aislados o en forma de brotes. La detección y la notificación temprana es fundamental para mejorar el pronóstico de los pacientes y evitar las complicaciones, es por esto que es de gran importancia incluir en la anamnesis de casos con sintomatología compatible el antecedente epidemiológico: si poseen o tuvieron contacto con aves. Además, esto permitiría evitar el aumento en el número de casos por el bloqueo temprano del brote”.
Durante 2024 se notificaron 283 casos, de los cuales 62 resultaron confirmados, 14 probables, y los demás están categorizados como “en estudio”.
La psitacosis es una enfermedad infecciosa aguda y generalizada causada por la Chlamydia psittaci, un tipo de bacteria que se encuentra en los excrementos de pájaros infectados, los cuales le transmiten la infección a los humanos
El mayor número de casos se registró en el grupo de 30-39 años, seguido por el de 50 a 59 años y el de 40 a 49 años. Con respecto a la distribución de los casos por jurisdicción de residencia, la mayor proporción de casos confirmados del periodo se concentran en la región Centro: provincia de Buenos Aires (34%), Entre Ríos (23%), Santa Fe (11%) y Córdoba (9%). En este sentido, en la provincia de Buenos Aires son 30 los casos confirmados en 2024.
El 80,6% de los casos a nivel nacional presentaron información sobre a signos y síntomas, siendo los más frecuentes:
De los 44 pacientes confirmados que se registraron como internados en el SNVS, 18 requirieron cuidados intensivos. Además, en lo que va del 2024 se registraron tres fallecimientos en casos confirmados de psitacosis: dos de los fallecidos eran residentes de la provincia de Buenos Aires y uno de ellos de la provincia de Entre Ríos.
¿QUÉ ES LA PSITACOSIS?
Se trata de una enfermedad infecciosa aguda y generalizada causada por la Chlamydia psittaci, "un tipo de bacteria que se encuentra en los excrementos de pájaros infectados, los cuales le transmiten la infección a los humanos", según detalla el Ministerio de Salud en su sitio oficial.
Se transmite a través de aves como loros, cotorras, papagayos, canarios, jilgueros y palomas que, cuando están enfermas, eliminan Chlamydias al medio ambiente a través de secreciones oculares, excrementos secos, secreciones respiratorias y polvo de las plumas.
La psitacosis, una zoonosis que tiene como principal reservorio a las aves y que genera síntomas muy similares a la gripe y neumonía
Estas secreciones al secarse permanecen en el aire y son aspiradas por las personas, que de esta forma se infectan. El cuadro clínico de la psitacosis puede variar entre infección sin enfermedad evidente, a una enfermedad febril inespecífica o una neumonía. La neumonía comienza con un cuadro de afectación general con síntomas como:
A las 24 o 48 horas comienza la tos con expectoración escasa, en general mucosa y viscosa. También pueden aparecer ictericia (la piel se pone amarilla), esplenomegalia (aumento del bazo) y alteraciones de la percepción.
¿CÓMO PUEDE PREVENIRSE LA PSITACOSIS?
Para prevenir esta enfermedad, la cartera sanitaria recomienda:
Entre las consideraciones existentes en el boletín epidemiológico del Ministerio de Salud, acerca de cómo deben proceder las autoridades sanitarias ante un caso sospechoso, recomiendan que:
El médico debe considerar la sospecha de psitacosis en pacientes humanos con síntomas respiratorios y con posible antecedente epidemiológico de contacto con aves, y tomar las medidas de prevención y control necesarias, incluyendo la toma de muestra para diagnóstico laboratorial.
Los veterinarios deben considerar clamidiasis aviar en cualquier ave con sintomatología compatible como fiebre, diarrea, conjuntivitis, signos respiratorios (disnea, sinusitis, rales, aerosaculitis, neumonía), pericarditis, deshidratación y poliuria. Las aves se presentan con las plumas descoloridas y desalineadas, letárgicas y anoréxicas. Las deyecciones son verde, brillante o amarillentas. También son descriptos signos nerviosos centrales, que incluyen convulsiones, tremores, parálisis, tortícolis y opistótonos. Especialmente si el ave fue recientemente comprada y/o estuvo sometida a situaciones de estrés. Ante la sospecha, deberá realizar la toma de muestras de laboratorio para confirmar el diagnóstico. Los veterinarios deben notificar a las autoridades sanitarias locales sobre la sospecha o confirmación de un ave infectada y también sobre las personas que hayan tenido contacto con las mismas. Además, deben informar a las personas en riesgo sobre el peligro para la salud pública que plantea C. psittaci y las precauciones necesarias que se deben tomar para evitar el contagio.
Y para las personas, en caso de presentarse en personas sintomatología respiratoria habiendo estado en contacto con aves posiblemente enfermas, es preciso dirigirse al centro de salud u hospital más cercano, a fin de realizar la consulta pertinente. Si bien la enfermedad suele ser leve o moderada, a veces puede ser grave, especialmente en los adultos mayores y ancianos que no reciben tratamiento.