El mal olor corporal suele estar asociado a la falta de higiene o de uso de productos de higiene personal. Pero lo cierto es que no siempre tiene que ver con eso. Luego de realizar actividad física, y sea un deporte, una caminata o una clase de gimnasia, es frecuente que las zapatillas que usamos presenten mal olor y que, aun lavándonos los pies, sigan oliendo pésimo.
Y es porque este mal olor no siempre está vinculado a la higiene de pies. Es normal, propio del esfuerzo físico y de la propagación de las bacterias de la piel que éste ocasiona. Las bacterias se reproducen cuantitativamente en los pies y cuando se descomponen generan ácidos orgánicos que no son peligrosos, pero sí malolientes y persistentes. Algunos de ellos son el metanol, el isovalérico y el propanoico.
Además, nuestros pies contienen más glándulas sudoríparas (por las que transpiramos) por centímetro cuadrado que cualquier otra parte de nuestro cuerpo. Y el calzado resulta el mejor ambiente para que las bacterias se reproduzcan, dado que retienen la humedad y sudor de los pies.
El uso constante del calzado deportivo, ya sean zapatillas Clever, como Nike, Adidas o Puma, dificulta el control de estos malos olores y, además, acorta la vida útil del mismo. Por eso es necesario limpiarlo con frecuencia, tanto para evitar o disminuir la propagación de los gérmenes corporales que generan mal olor como para mantener las zapatillas cómodas y funcionales y prolongar su vida útil.
En este artículo vamos a brindar algunas soluciones efectivas para eliminar el mal olor de las zapatillas, adquiriendo algunos hábitos y empleando productos que solemos tener en casa o que podemos conseguir fácilmente.
Si bien, como anticipamos, el mal olor no siempre tiene que ver con la falta de higiene, lo cierto es que mantenerlos pies limpios es el punto de partida para evitarlo o reducirlo. Cuando nos bañamos, debemos enjabonar detenidamente la planta del pie, los dedos y el espacio entre ellos. Enjuagarlos con abundante agua de modo que no quede ningún resto de jabón y secarlos totalmente para que no quede ningún sector con humedad que facilite la proliferación de bacterias y hongos.
Usar zapatillas sin medias facilita que la transpiración de los pies genere mal olor en ellas. Y no por la transpiración en sí, sino por las bacterias de la piel que gustan de los entornos húmedos y producen desechos cuando digieren lo que comen que sí generan olores desagradables. Entonces, si usamos las medias adecuadas, nuestros pies se mantienen secos y evitan la proliferación de estas bacterias y la transpiración se mantiene en la tela de la media en lugar de pasar a la zapatilla.
Pero, ¿de qué hablamos cuando hablamos de medias adecuadas? Los expertos aseguran que son las de lana o fibra natural, porque sus aceites funcionan como una barrera contra las bacterias y, por lo tanto, combaten naturalmente el mal olor de los pies. En segundo lugar, se posicionan las medias sintéticas de poliéster, también capaces de gestionar la humedad e ideales para las personas alérgicas a la lana natural. Además, algunas marcas incorporan la tecnología Dri fit a algunos modelos, optimizando aún más la gestión de la humedad.
Finalmente, es importante señalar que para evitar que retengan y generen malos olores, las medias deben sacarse inmediatamente después de terminar el entrenamiento, lavarse después de cada uso y descartarse idealmente luego de entre 6 y 12 meses de uso.
Las plantillas son la superficie de contacto del pie con las zapatillas Clever y están confeccionadas con materiales porosos que absorben y retienen la humedad, por lo que resultan el entorno ideal para la reproducción de las baterías que causan el mal olor. Es por eso que debemos prestarles atención y cambiarlas periódicamente. Es muy posible que eliminemos el mal olor de las zapatillas solo reemplazando sus plantillas.
Al elegirlas, los expertos recomiendan optar por aquellas de fibras naturales o espuma de celda abierta porque son capaces de retener la humedad sin que ésta alcance otras partes de las zapatillas. Algunas incluso cuentan con tratamientos con agentes antimicrobianos que disminuyen la reproducción de bacterias y orificios de ventilación que facilitan la evaporación de la humedad.
El vinagre es capaz de neutralizar los malos olores y combatir las bacterias. En el caso de las zapatillas, debemos mezclar partes iguales de vinagre blanco o de alcohol y agua, colocar la preparación en un pulverizador, rociar las zapatillas después de usarlas y dejar que se sequen. Mantendrán buen olor durante más tiempo. Para lograr un efecto aún mejor, podemos limpiarlas detenidamente por dentro y por fuera antes de aplicar el líquido.
Otro producto muy utilizado en brebajes caseros para la limpieza doméstica es el bicarbonato de sodio, por tener virtudes similares al vinagre. Es una especie de desodorante natural porque absorbe los olores y combate las bacterias. Para eliminar el olor de las zapatillas se lo puede aplicar de dos modos distintos.
Una opción es mezclar ¼ vaso de bicarbonato de sodio con ¼ vaso de levadura de cerveza y ½ vaso de harina de maíz y, opcionalmente, sumarle unas gotas de algún aceite esencial que nos guste para aportar una fragancia. Una vez lograda la preparación, tenemos que repartirla en dos medias, anudarlas, colocarlas dentro de cada zapatilla del par y dejarla actuar durante toda la noche. Absorberá el olor y, de haber agregado aceite, también las perfumará.
La segunda manera de usar el bicarbonato es esparcirlo directamente en las zapatillas y esperar por lo menos 24 horas para que actúe absorbiendo los malos olores.
Algunos aceites esenciales tienen propiedades antifúngicas, es decir, anti hongos, como el del té, el clavo de olor y la madera de cedro. Al igual que el bicarbonato de sodio, funcionan como desodorantes naturales, frenando la propagación de las bacterias en los pies y eliminando los malos olores que éstas provocan. Por si fuera poco, además aromatizan las zapatillas.
Simplemente debemos aplicarles unas gotas de aceite a las zapatillas y dejarlas al aire libre. Como vimos en el apartado anterior, también podemos combinar los aceites con vinagre o bicarbonato sódico para obtener los mismos resultados.
El jabón que usamos todos los días para bañarnos destruye las bacterias y su olor y es capaz de absorber el mal olor y brindar su agradable aroma, es un elemento ideal y que todos tenemos a mano. Sólo hay que colocar un jabón dentro de cada zapatilla y dejarlo toda la noche. Es importante que los jabones estén completamente secos.
Los rayos del sol son muy eficientes para evitar la reproducción de bacterias porque los rayos UV dañan su ácido nucleico. Tienen una alta y natural capacidad desinfectante y secar las zapatillas al sol resulta ser un gran recurso para eliminar por completo la humedad y, en paralelo, frenar la proliferación de bacterias. Es importante tener en cuenta que el sol puede afectar los colores oscuros.