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Pese a la guerra, la pelota siguió rodando y un equipo de Junín salió a la cancha - Semanario de Junín

DEPORTES | 2 ABR 2025

2 DE ABRIL

Pese a la guerra, la pelota siguió rodando y un equipo de Junín salió a la cancha

El viernes 2 de abril, mientras las tropas argentinas desembarcaban en Malvinas, el fútbol no paró: Ese día de 1982 en Salta, Central Norte le ganó 1 a 0 a Mariano Moreno de Junín. El fútbol siguió en medio de la guerra. El automovilismo también.



Muchas veces las guerras pararon al fútbol, pero en nuestro país la pelota siguió rodando. Se jugó el torneo nacional de 1982 que empezó el 12 de febrero, dividido en 4 zonas de 8 equipos donde los dos primeros pasaban a cuartos de final. El viernes 2 de abril, mientras las tropas argentinas desembarcaban en Malvinas, Central Norte de Salta le ganaba 1 a 0 a Mariano Moreno de Junín.

El encuentro se jugó en el estadio de Gimnasia y Tiro y marcó el inicio de la novena fecha del Torneo Nacional de Primera División. Los equipos arribaron al estadio de Gimnasia y Tiro y todavía no se habían enterado de la noticia, ya que recién se lo comunicaron en el vestuario.

Aquel día, Moreno, bajo las órdenes del DT Héctor Silva formó con Carlos Pérez; Juan Carlos Ferrari, Daniel Di Gilio, Juan Manuel Sanz y Jorge Humberto Vega; Carlos Pereyra Núñez, Norberto Rossetti y Hugo Mendoza; Walter Raspo, Abel Oliver y Carlos Del Popolo. 

Pese al avance del conflicto y las noticias terribles que llegaban desde el Atlántico Sur, la pelota siguió rodando y en la AFA, Julio Grondona afianzaba su poder al frente de la casa madre del fútbol argentino.

El 13 de abril, la AFA resolvió llamar al torneo Metropolitano 1982 como "Malvinas Argentinas", y una semana más tarde fue renombrado como "Soberanía Argentina en las Islas Malvinas". Todo con el objetivo de aumentar el sentimiento nacionalista. 

El 21 de abril, la AFA donó 100 millones de pesos para el Fondo Patriótico Nacional, y los clubes aportaron otros 300 millones de pesos. Cinco días después, Futbolistas Argentinos Agremiados realizó un amistoso para recaudar fondos para los combatientes de Malvinas. Se recaudaron 190 millones de pesos.

El 2 de mayo, mientras hundían al ARA General Belgrano, River vencía de visitante 3 a 2 a Quilmes, lo mismo hacía Ferro con Atlético Concepción de Tucumán, Boca y Estudiantes empataban 1- 1 y Deportivo Roca le ganaba 1 a 0 a Racing, entre otros resultados.

Un día antes del hundimiento del Belgrano, en el Autódromo General San Martín de Mendoza, la Fórmula 2 Nacional y el TC 2000 corrieron por la tarde del sábado 1° de mayo. El único fin de semana donde no hubo actividad fue el correspondiente al domingo 13 de junio, un día previo a que finalice la guerra.

Siete días antes se llevó a cabo una jornada múltiple en el Autódromo de Buenos Aires y el TC corrió la Vuelta de Concordia con victoria para Emilio Satriano (Chevrolet).

En el aspecto internacional, el ambiente local aún terminaba de asimilar el retiro de la Fórmula 1 de Carlos Alberto Reutemann. Pocos antes del inicio de la guerra, el 21 de marzo, Lole dejó la Máxima después de abandonar en el GP de Brasil. La noticia se confirmó el 28 de marzo.

Y mientras las tropas inglesas intensificaban los ataques, en el continente empezaba a definirse el torneo, con la disputa de los cuartos de final. Ferro eliminaba a Independiente de Mendoza, Quilmes a Unión de Santa Fe, Talleres de Córdoba a Racing de Córdoba y Estudiantes a San Martín de Tucumán.

En la parte más dura del ataque Inglés y mientras se daba el ataque más cruel, se jugaron las semifinales del certamen, el 6 de junio y el 13 de junio. Ferro eliminó a Talleres y Quilmes a Estudiantes, un día antes de la rendición argentina en Malvinas.

Ya con la guerra terminada y mientras se ocultaba a los pibes que volvían, el enorme Ferro de Griguol y Bacigalup, Gómez, Cúper Rocchia y Garré;  Arregui Saccardi, Cañete, Crocco, Márcico y Juárez venía de pelearle los campeonatos a Boca y a River, le ganó la final a Quilmes, tras empatar de visitante y triunfar de local 2 a 0. 

El Gobierno militar presidido por Leopoldo Fortunato Galtieri insistió con la necesidad de que todo continuara como si nada pasara en el Atlántico Sur. Por eso la Selección argentina viajó a España y participó del Mundial de 1982, y dentro del país se disputó con normalidad el torneo Nacional que consagró campeón a Ferro.

También la selección jugaba sus partidos: El 12 de mayo, cuando 3000 soldados ingleses salían para las islas, entre ellos los mercenarios Gurkas, en Rosario se jugaba el último partido preparatorio para el mundial que culminó con triunfo 1 a 0 ante Rumania y el 13 de junio ya en pleno mundial de España, en el partido inaugural, Argentina caía ante Bélgica 1 a 0.

Ese día la selección formó con Fillol, Galván, Olguín, Pasarella y Tarantini; Ardiles, Gallego y Maradona, Bertoni, Ramon Díaz y Kempes, el gol de Bélgica lo anotó Erwin Vandenbergh.

Luego vendría la rendición de las tropas argentinas, y el mundial seguía como si nada, en lo deportivo fue el fracaso de una de las selecciones que en nombres parecía una de las mejores, con la base del 78 y las figuras del juvenil del 79.

En el país, empezaba a conocerse la verdadera historia del horror.

Carlos Alberto Pairetti, sobre el contexto de correr en medio de una guerra, le admitió en su momento a CORSA que “como cualquier otro deporte, fuimos la distracción para el público. No nos llegaba nada de información y obviamente que de haber sabido la verdad nos hubiésemos manejado de otra manera".