En las plazas, playas y paseos de Mar del Plata se viralizó una figura insólita: una planta que, de pronto, se mueve. No es una instalación artística: es un hombre disfrazado —el llamado “Hombre Arbusto“— que se “planta” entre la gente, espera a que alguien pase y salta para provocar el susto.
Los videos, subidos por @miyagi_tv_oficial, acumulan reacciones, risas y reproducciones; pero también empezaron a generar preocupación.
Hay quienes sostienen que esas sorpresas pueden ser peligrosas. En mensajes publicados en la cuenta del propio creador, usuarios le señalaron que asustar a alguien de esa forma podría desencadenar un problema cardíaco.
La respuesta del autor fue desafiante: minimizó el reclamo, dijo que estas bromas se hacen en todo el mundo y defendió su continuidad, e incluso replicó con ironía sobre supuestas “decenas de muertos” en su saldo. Esa réplica encendió aún más la discusión y multiplicó los cuestionamientos.
El debate público Del lado de los defensores, se argumenta que la calle es un escenario y que la gracia reside en la sorpresa; que los videos son humor y forman parte de una tendencia global.
Para los críticos, en cambio, la cuestión excede la broma: resaltan que no todas las personas reaccionan igual ante el sobresalto —hay adultos mayores, personas con condiciones preexistentes y quienes aún se están recuperando de episodios cardíacos— y que el resultado podría ser grave sin que el bromista lo sepa.
La figura del “Hombre Arbusto” cruza así la frontera entre lo simpático y lo cuestionable: entretenerse a costa del sobresalto ajeno puede levantar risas, pero también inquietudes legítimas.
Mientras tanto, la cuenta @miyagi_tv_oficial sigue sumando visualizaciones y polémica. En Mar del Plata, la anécdota ya no es sólo un susto grabado: es un debate sobre sensibilidad, responsabilidad y los límites del humor en la era de las redes.