NOTA DE TAPA PUBLICADA EN LA EDICIÓN IMPRESA Y EDICIÓN DIGITAL Nº 498 DE SEMANARIO DE JUNÍN. SEMANA DEL 17 AL 23 DE ENERO DE 2026
La tarea que viene desplegando el comerciante y empresario Eduardo “condorito” Di Marco es un ejemplo de este tipo de cuestiones “semánticas” que atraviesan los límites entre Estado y privados, y entra en el terreno de los conflictos de intereses en los que está sumergido el Ejecutivo comunal y así sigue como sin más.
La relación muy cercana entre Dimarco y Petrecca no es novedosa; si bien ha trasuntado por distintos andariveles de “amor-odio”, hoy pasa por un buen momento y a ella se ha sumado el interino cuñado Juan Fiorini.
En “La Libertad Avanza” tienen una frase de cabecera: “La casta se mueve por amiguismo, por intereses propios, y deja de lado la verdadera razón de un político: ser empleado de los ciudadanos en pos de ayudar al país, y no de ser cómplice de robo y corrupción como lo que venimos viendo desde hace décadas. Su objetivo no es trabajar por el bienestar ni la libertad de los habitantes de la Argentina, sino lo contrario para asegurar su propia riqueza y poder”.
“Podemos cambiar esta realidad”, remarcan y cierran: “Javier sabe cómo”.
Tras la revuelta libertaria en Junín que terminó derrocando al jefe de PAMI, Alberto Pascual, Dimarco comenzó a sumar más poder entre los nuevos dirigentes y es un ejemplo cabal de la casta privada que quiere virar hacia la política.
Ya en 2023 logró ubicar en el Concejo Deliberante local a Belén Veronelli, quien fue su empleada en años anteriores. El año pasado llegó con otro edil afín, Rocío Cayzac, a quien promovió durante la campaña. Sus hijos también han conformado las listas sábana, aunque en lugares (por ahora) de difícil llegada.
Aún así durante la pasada elección municipal de 2025, al menos tres postulantes a concejal por La Libertad Avanza renunciaron públicamente y denunciaron presuntas irregularidades en la confección de la lista local, sosteniendo que el empresario Eduardo “condorito” Di Marco habría influido en la ubicación de candidaturas.
Uno de los documentos que generó polémica fue una carta dirigida a la Junta Electoral local en la que, según los denunciantes, existió una negociación directa por puestos en la boleta que tensó la relación interna del espacio político.
Dimarco habría manipulado a Petrecca para que el municipio donara a Newbery las nueve hectáreas ubicadas en calle Alberti para la construcción del “complejo polideportivo”.
EL MODELO JUNIN
Aunque parezca una contradicción con el espíritu libertario “anticasta”, Dimarco está lanzado a competir para ser el próximo candidato a intendente de nuestra ciudad por el espacio libertario en 2027, “le guste o no a (Sebastián) Pareja”, según ha manifestado, ya que lo cancelaron desde “arriba” en 2023.
Para eso está dispuesto a todo, como por ejemplo al “soborno simbólico” que dejó explícito al donar una autobomba al cuerpo de bomberos de la provincia de Buenos Aires con asiento en nuestra ciudad.
La anécdota respecto a esta situación escala a niveles esotéricos, por la cantidad de detalles ocultos. El hecho ocurrió un par de días después del incendio de pastos que se generó adrede para perjudicar al boliche “Costanera” de avenida de Circunvalación en la noche de la despedida del 2025. Y casualmente los malintencionados de las redes sociales le apuntaban al multiempresario local de estar relacionado con los focos ígneos. Por eso la donación de una herramienta específica para combatir ese tipo de siniestros en los grandes predios rurales resultó una situación tan singular que no pasó inadvertida para nadie.
Por otra parte, y a pesar del “autobombo” que hizo Dimarco (aunque lo bueno de las ayudas es cuando se hacen en silencio), la entrega aún está en suspenso y a consideración de la provincia de Buenos Aires y en verdad la que recibe la donación es la cooperadora y no el cuerpo de bomberos ya que si así lo fuera se podría incurrir en una “dádiva”.
La dádiva se refiere a cosas “dadas gratuitamente, como regalos u obsequios desinteresados, pero en contextos legales y políticos también implica favores o bienes (dinero, regalos) ofrecidos a funcionarios públicos para influir en sus decisiones, constituyendo un acto de cohecho o soborno, lo cual es ilegal y busca corromper la imparcialidad del funcionario, afectando la transparencia y la justicia”.
Si tenemos en cuenta que “Condorito” tiene una intensa actividad en materia de encuentros multitudinarios en diversos espectáculos que debieran ser controlados por los bomberos para darle la habilitación, resulta al menos inquietante cómo se va a desarrollar ese control, habiendo recibido semejante “regalo”.
No intentamos poner el foco sobre la moral y ética de ningún funcionario. Tampoco las brujas existen, pero que las hay, las hay.
Sin ir más lejos, la sala del San Carlos -ya lo hemos dicho en varias ediciones- no cuenta con habilitación municipal y no podría tenerla si no tuviera el visto bueno del cuerpo de bomberos para habilitar el espacio que, vale decirlo, tal como está no resistiría una inspección sin ser clausurada.
Allí tenemos enmarcado el concepto de “corrupción blanca”, aceptamos de buena gana la autobomba y nos hacemos bien los boludos con el resto. Al fin y al cabo, es el mejor de los deportes que se practica en la política, aunque luego aparezcan dirigentes “vírgenes” prometiendo transparencia, caso de Pablo Petrecca antes de llegar a la intendencia en 2015 o el mismo Javier Milei en 2023.
Toda hipótesis planteada termina desbaratada por el desparpajo, falta de ética y nula transparencia con la que se maneja el petrequismo desde hace más de 10 años
¿ES LO QUE HAY?
En Junín, toda hipótesis planteada termina desbaratada por el desparpajo, falta de ética y nula transparencia con la que se maneja el petrequismo desde hace más de 10 años, acompañado de una pléyade de “amigos” de todo rango e ideología (por si las hay) enfocados en la negociación plena con el objetivo de intercambiar favores (y pesetas) de espaldas a la comunidad.
Este fenómeno no es exclusivo de Junín, pero aquí toma formas palpables. Investigaciones académicas sobre conflictos de intereses señalan que cuando decisiones públicas conviven con intereses privados sin mecanismos claros de transparencia y regulación, el riesgo de prácticas clientelares, favoritismo o decisiones sesgadas se intensifica.
Por regla general, se trata de funcionarios que representan directamente los intereses de las autoridades públicas y del autogobierno local y que, al mismo tiempo, tienen sus propios intereses privados, lo que es contrario a los intereses de la sociedad.
Condorito encontró un nuevo chiche en las abandonadas instalaciones de la exbodega Giol, pegadas a las vías y al clausurado paso a nivel de avenida Rivadavia.
Durante la gestión petrequista, Dimarco ha sabido encontrarle el lado flaco al dueño del PRO local y de su mano han promovido negocios en base a presiones y contubernios generados sobre distintas asociaciones y privados.
“Condorito” es un acaparador nato y no quiere competidores de ningún tipo. Apalancado por otros importantes y “misteriosos” inversores, primero se quedó con el 80% del espacio radial de las FM locales, incorporando al dial mayoría de radios foráneas alejadas de la cultura juninense. De hecho, ha sabido aprovechar el vacío legal que dejó la abandonada “Ley de Medios” votada en 2009, que estableció la comunicación como “un derecho humano”, buscando democratizar el espectro radioeléctrico, limitar la concentración mediática y promover la pluralidad, reemplazando la ley de la dictadura militar para fomentar medios públicos, comerciales y comunitarios.
El silencio del resto de la comunidad frente a este atropello resulta realmente preocupante, aunque es la sumatoria de actitudes de una dirigencia nula en todos los aspectos tanto políticos y sociales.
No intentamos poner el foco sobre la moral y ética de ningún funcionario. Tampoco las brujas existen, pero que las hay, las hay
¿COMO CONTROLAR?
La pregunta es cómo controlar el avance de un “grupo de empresarios” (encarnado en uno solo) sobre las instituciones políticas y sociales de Junín y que merced a una estrategia definida acaparan las distintas áreas relacionadas con la comunicación, el comercio y el entretenimiento.
Todo ello basado en el amiguismo y el conflicto de intereses. La relación de “Condorito” con Petrecca es íntima a nivel político y ahora lo mismo resulta con el interino Juan Carlos Fiorini, otro de los dirigentes que hacen de la exposición un culto y del trabajo a favor de los vecinos un descanso.
No es casual tampoco que Dimarco haya hecho negocios con los ruralistas para manejar una cúpula desvencijada y con falta de mantenimiento. O con el Club Jorge Newbery presidido por Lautaro Mazzutti quien en aquel entonces era concejal por la oposición. Tampoco parece serlo que recientemente el comerciante, empresario y Disc jockey, haya llevado adelante un contrato con el club Rivadavia de Junín por el cual alquiló el salón de calle Padre Ghío para realizar reuniones bailables, y habría pagado los cinco años por adelantado, con la premisa de tener la exclusividad absoluta del lugar por el mismo término.
Lo llamativo, aunque puede resultar mera coincidencia, es que el presidente de Rivadavia es el también flamante concejal de la oposición, Fernando “Turi” Burgos.
Aunque claro que no todas son tan buenas para Dimarco. El reducto “República del Sol”, un complejo de locales que inauguró en avenida República y Chaco hace un par de años y contó con la anuencia municipal de funcionamiento a pesar de ser 48 unidades funcionales con un solo baño, muestra un panorama bastante desolador tras la fuga de los emprendedores que se alojaban en las dependencias internas
Así tenemos enmarcado el concepto de “corrupción blanca”, aceptamos de buena gana la autobomba y nos hacemos bien los boludos con el resto
Si bien al principio Dimarco ofreció ventajosas condiciones y un marketing fenomenal auspiciando excelentes ventajas para los inquilinos, lo cierto es que fue un fracaso, producto de la falta de visión comercial del grupo inversor y la fuerte caída del consumo promovida por el gobierno al que -justamente- adhiere Condorito.
Del mismo modo, como lo hizo con este “exclusivo” centro comercial, por el cual -dicen- ahora ni aparece, Dimarco halló un nuevo espacio en las abandonadas instalaciones de la ex Giol, pegadas a las vías y al clausurado paso a nivel de avenida Rivadavia.
El dueño de ‘Tu Cine’ parece haber obtenido alguna ventaja por parte del gobierno nacional para usufructuar ese lugar que promete ser su nuevo “chiche” al igual que alguna vez lo fue el fallido “República del Sol”.
Mostrando sus similitudes de personalidad narcisista con el intendente licenciado y casi como parte de su propia campaña para serlo en 2027, Dimarco promete en este lugar un “shopping” con reminiscencias de otros lujosos de CABA, anunciando la presencia de grandes marcas nacionales e internacionales e iluminando el rostro de consumidores felices de nuestra ciudad. Eso, mientras barre escombros del hasta ahora ruinoso lugar.
Un proyecto que terminó motivando al municipio a lanzar también sus propias promesas como, por ejemplo, “consolidar la transformación del eje Rivadavia”, un proyecto sólo en bosquejos, que les sirve a estos personajes para seguir poniendo la zanahoria por delante de muchos vecinos que más tarde o más temprano terminan frustrándose, tal como termina ocurriendo con estas promesas, como otras tantas lanzadas al aire mientras la ciudad se ve cada más grisácea.
Junín enfrenta hoy un mapa político e institucional donde el acceso a decisiones importantes —desde licencias comerciales hasta concesiones de espacios públicos— pasa por redes personales que, más allá de su legitimidad formal, generan una percepción ciudadana de inequidad y manejo discrecional de recursos que merece atención crítica, algo que está faltando en casi todas las áreas, tanto políticas como sociales.