NOTA DE TAPA DE LA EDICIÓN IMPRESA Y EDICIÓNN IMPRESA Nº 499 DE SEMANARIO DE JUNÍN. SEMANA DEL 31 DE ENERO AL 6 DE FEBRERO DE 2026
En Junín, esta 'moda' arrancó hace unos cuantos años atrás. Y en principio, se redujo a diversión de domingo y se pareció a un paseo de un grupo de amigos. Pero aquella costumbre, rápidamente se multiplicó y enseguida, fueron cientos los que se sumaron a atronar por las distintas calles de la ciudad. Y de pintoresco quedó nada y se convirtió en un problemón.
Secuestraron unas 4000 motos en 2025 por distintas razones (papeles, falta de casco, etc.) pero fueron pocas las que se decomisaron en las picadas ilegales
El raid de los intrépidos de las dos ruedas abarcaba un recorrido por diferentes calles y rutas aledañas a Junín y si bien luego de un tiempo esa movida pareció atenuarse (nunca desapareció), este verano volvió recargada.
La novedad es que ya no se reúnen sólo los domingos. Ahora lo hacen de lunes a lunes. Arrancan después de medianoche, cuando la ciudad se calma y los vecinos buscan descanso.
Hay motos de todo tipo: enduro, de calle, algunas de alta cilindrada, las que pasan tirando ‘cortes’, varias 110, sin carenados ni patentes, y también autos, con cortes de escape y música, como si fueran los dee jays de ese momento ‘de diversión’ que está por empezar. Los conductores también son variados: Casi todos adolescentes, muchos sin casco, a veces de a dos, varios solos.
Los vecinos los ven pasar por Primera Junta, República, Respuela, Baumann, ruta 188, Circunvalación y colectora de Autovía, entre otros lares. Esos recorridos suelen terminar en algunos sitios elegidos. Por un lado, la ruta 188, la Circunvalación. Una ruta nacional y una traza provincial.
Algunos empiezan a picar. Toman el semáforo de Respuela y Circunvalación como punto de partida y se retan hasta la rotonda de Álvarez Rodríguez. Van y vienen sin importar el color. Hay veces que el verde es para largar, pero en varias, el rojo no es para frenar.
En ocasiones corren de a dos, a veces son tres y los más intrépidos, vuelan acostados en el asiento, para ganar velocidad. Con mate o cervezas no son pocos los que disfrutan del ‘espectáculo’ desde la banquina, con música ‘a todo lo que da’.
Más allá de Posadas, ahora con la Circunvalación iluminada, hay quienes tienen pista extensa, y son los dueños del lugar. Los desprevenidos o los habitantes de los barrios del lugar, extremar los cuidados. En ese grupo heterogéneo motero, están los que no pican en la ruta, pero aceleran o tiran cortes en las calles del parque Borchex. La diversión diaria termina a eso de las cuatro, cinco, a veces seis de la mañana.
Hay sospechas de apuestas ilegales, y buscan responsables en las redes o en grupos de whatsapp
Algunas calles parece que fueran otro país, o aguas internacionales, donde ‘la pepa vive’. Algunos vecinos se preguntan dónde están los padres de esos pibes, otros los que rezan al menos para que no haya siniestros que lamentar y quienes llaman al 147 de atención ciudadana, porque parece que de todas las cámaras que instalaron, misteriosamente, ninguna los ve.
En algo se ha avanzado y es verdad: ahora hay legislación para combatir este flagelo, y por eso, algunos funcionarios se envalentonaron declamando que ‘van a ir a buscarlos a sus domicilios’ y de allí saldrán con las motos en cuestión. También prometieron trabajar para 'erradicar el problema que no es solo de Junín'. Dicho sea de paso, luego de la nota de SEMANARIO de esta semana en nuestra web, el secretario de Gobierno, Lisandro Benito, publicó un posteo con la leyenda: “Te vamos a ir a buscar. El escape libre está prohibido”. Se ve que les cuesta encontrarlos, porque cada día pasan sin cesar.
El funcionario aseguró que “es un complejo problema cultural que excede Junín y sucede en todo el país” y recordó que fueron de los primeros municipios que pusieron esta situación bajo la mirada de la ley, con denuncias penales y que la justicia los ha acompañado. Sin embargo, a la hora de los resultados, lo hecho es nulo.
Cruzan datos, hay registros fílmicos; tienen nombres. Saben quiénes son y hasta los recorridos que realizan. De dónde salen, dónde se agrupan y qué recorrido llevan a cabo. No obstante, la situación está lejos de ser historia: Moda, desapego a la ley, ausencia de respeto a los demás, jurisdicciones, imposibilidad de perseguirlos, falta de personal y varios etcéteras más se suman a la imposibilidad de una pronta solución. Tal vez sea no más que ineptitud.
Esto viene de lejos, en 2023, el entonces intendente Petrecca decía: “Cuando arrancamos la gestión en el año 2015 había una gran cantidad de motos haciendo picadas, alterando la paz social, rompiendo espejos de los autos y haciendo vandalismo, ahora otra vez estamos teniendo un desorden y estamos atacando de nuevo estas carreras ilegales”. Tras ello, enfatizó que “vamos a ir a fondo contra todos aquellos que quieran alterar la tranquilidad y la paz de la comunidad, sobre todo en horarios de descanso, y vamos a ser implacables con quienes cometen este tipo de delitos”.
Sobran cámaras, hay legislación, y aunque los funcionarios los advierten, los jinetes de las dos ruedas siguen volando por las calles de Junín
En 2024 se dio un avance desde lo legal. En noviembre, el Ejecutivo envió al Concejo Deliberante dos iniciativas para ordenar el tránsito, con foco en las motos, y en la búsqueda de normalizar desde escapes ruidosos, hasta picadas temerarias, entre otros ítems y en enero del 2025 por mayoría el Concejo Deliberante aprobó en sesión extraordinaria el régimen específico de tutela y uso responsable del espacio público en ocasión del tránsito. Las ordenanzas no sirven por sí solas, hace falta el cumplimiento, algo que escasea.
Este descontrol de motos, picadas ilegales y desprecio por la vida propia y ajena tuvo un saldo fatal que aún se recuerda: el viernes 3 de noviembre de 2024, en calle Winter, a metros de Rivadavia, en la zona céntrica donde un grupo de inspectores controlaba la documentación vehicular, dos jóvenes a bordo de una moto, al advertir la presencia del operativo, cambiaron de dirección y giraron por Winter, donde fueron interceptados por otro equipo de agentes municipales. Allí, uno de los motociclistas, de 17 años aceleró y embistió a Carlos Ottaviani, quien cayó inconsciente sobre el empedrado. El inspector fue trasladado de urgencia al Hospital “Abraham Piñeiro”, con traumatismos severos de cráneo y tórax, donde quedó alojado hasta fallecer después de seis meses de agonía.
En enero del 2025, luego de anuncios rimbombantes, el gobierno local calificó de ‘duro golpe’ a las picadas, la demora de 20 personas y algunas motos retenidas. En ese operativo participaron efectivos de diferentes fuerzas policiales e inspectores de la Agencia Municipal de Seguridad Vial, quienes accionaron contra un grupo de personas que realizaba picadas ilegales y otras conductas temerarias, penalizadas por el artículo 193 bis del Código Penal. Dicha acción, también contó con el respaldo del Centro de Operaciones y Monitoreo y la causa penal fue presentada ante la justicia. Todo cotillón.
Según la estadística oficial, hubo unas 4000 motos secuestradas el año pasado por distintas razones (papeles, falta de casco, etc.) pero fueron pocas las que se decomisaron en las picadas ilegales, lo cual muestra que esta problemática está lejos de solucionarse.
En una de las últimas medidas, el Juzgado de Faltas informó que los valores actuales de las multas llegan a los $542.100 para quienes incumplan con las diferentes leyes de tránsito y lo establecido por la ordenanza municipal N° 8380 que regula el Uso Responsable del Espacio Público.
Más allá de Posadas, ahora con la Circunvalación iluminada, hay quienes tienen pista extensa, y se sientes los dueños del lugar
Hay sospechas de apuestas ilegales, y buscan responsables en las redes o en grupos de whatsapp. Podría ser la punta del ovillo para ver cómo se organizan, si las recorridas son espontáneas o si, hay algunos que lideran la movida.
Cada noche en vela es un padecimiento ciudadano. Las horas sin dormir pasan entre cortes, música a full, ruidos y gritos, y así, mientras unos empiezan otro día con cara de traste, por la falta de sueño, otros imaginan la noche siguiente, donde volverán a “disfrutar”.
Los jinetes de las dos ruedas se divierten. Los vecinos los sufren. Los funcionarios municipales advierten, cancherean y prometen mientras siguen fracasando en la tarea. ¿Y la policía bonaerense? Así avanza el verano en Junín. Con la ‘diversión’ de unos pocos, y el sufrimiento de un montón.