“En la Argentina de hoy una Diputada Nacional atacó a un niño con discapacidad. No fue un exabrupto ni error. Fue una línea que no se puede cruzar. Dijo que la madre (Marlene Spesso) ‘lo hace actuar de autista’ Eso no es opinión, es violencia. Es negación de una discapacidad comprobada”, indicó Pagano al presentar su proyecto en redes contra Lilia Lemoine, que supieron compartir filas en LLA y que en la actualidad se encuentran peleadas de manera irreconciliable.
Y añadió: “Cuando el poder se usa para humillar a un menor, el Congreso no puede mirar para otro lado. El silencio también es complicidad. Por eso presentamos un proyecto de resolución para que la Cámara diga algo simple y claro: con los chicos no se jode; con la discapacidad, menos”.
“Nuestro proyecto exige: repudio institucional; disculpas públicas formales; retractación explícita y evaluación de sanciones reglamentarias”, continuó Pagano.
“La política no es una jungla. No todo vale. No se construye poder pisando a un chico. No es contra una persona, es a favor de un límite. Un límite civilizatorio. El Congreso tiene que estar a la altura”, concluyó.