Frigorífico Pico comenzó a ejecutar despidos masivos luego de la suspensión de sus 450 trabajadores y finalizada la vigencia del procedimiento preventivo de crisis que el gremio había tramitado en la cartera de Trabajo de La Pampa.
En los últimos días, las autoridades del frigorífico creador de las hamburguesas Paty comenzaron a girar telegramas de despidos que, a la fecha, se destinaron a 194 trabajadores, situación que abre un serio interrogante sobre el futuro de la empresa.
La firma de la familia Lowenstein inició hace un año un proceso de reducción de planta que afectó a casi un centenar de empleados. En enero, sin signos de reactivación, se paralizó la planta y desde el jueves comenzaron los ceses.
En las cartas documento enviadas a sus empleados, la empresa atribuyó su situación a "un contexto mayor de crisis de la industria frigorífica que, por generalizada, se manifiesta en una notable, marcada y ya insostenible disminución de trabajo por reducción de volúmenes de mercadería vendida y proyectada su venta".
En Frigorífico Pico acusaron el impacto del corte de subsidios a la energía eléctrica, la devaluación aplicada por Javier Milei apenas asumió, el desplome del consumo interno y el marcado retroceso exportador en mercados fuertes como China. Así, pasó de faenar 600 a 50 vacunos por día.
"Es un combo letal que conspiró contra el frigorífico. No es nuevo que cuando una empresa está a la baja, aparezca un comprador ofreciendo mantener el laburo a cambio de que el trabajador deje sin efecto su historia y su antigüedad", dijo el delegado de Relaciones Laborales en General Pico, Javier Thomsen.
Los despidos ya empiezan a repercutir fuerte en General Pico y su región. En una de las localidades afectadas, Arata, la relevancia del frigorífico llega al extremo de que la comuna es la que venía costeando el traslado de los operarios a la planta para garantizar esas fuentes de trabajo.
Frigorífico Pico le adeuda 9.000 millones solo al Banco de La Pampa. En tanto, datos del Central exponen que la firma posee más de mil cheques rebotados y un total de deuda que merodea los 30 mil millones.
Entre los despedidos, hay trabajadores con más de 15 años de antigüedad en la empresa. Al momento, se trata de 156 empleados en General Pico, 30 en Trenel y 8 en Arata.