Tras diez años de prueba y error, el petrequismo terminó entregando el mantenimiento de los caminos rurales a una empresa privada —ya conocida— que también gestiona el relleno sanitario, hoy desbordado de residuos domiciliarios, con un aspecto más cercano al de un basural a cielo abierto lindero al cementerio parque que al de un predio controlado.
Luego de un extenso peregrinaje administrativo y con una licitación a medida, EVASA S.A. se quedó con la concesión. El Concejo Deliberante aprobó la iniciativa en agosto del año pasado.
Lo que debía ponerse en marcha de forma inmediata se fue demorando. El orden prometido en los papeles derivó en desorganización y el incumplimiento parece haberse vuelto regla. Como en otras etapas de la gestión Petrecca, no faltaron explicaciones, pero los resultados son escasos.
Días atrás se realizó una reunión en el municipio que, según el parte oficial, fue convocada por la Comisión de Promoción, Desarrollo y Asuntos Agropecuarios. Allí, funcionarios del Ejecutivo, integrantes de EVASA y representantes de entidades y productores locales mantuvieron “un nuevo encuentro de trabajo para evaluar el avance del esquema de mantenimiento de caminos rurales implementado en el Partido de Junín”.
También se informó que participó el intendente interino Juan Fiorini, quien “aprovechó la oportunidad para integrarse a la mesa, interiorizarse sobre la metodología aplicada, conocer en profundidad la dinámica de planificación y seguimiento desarrollada desde el inicio del nuevo modelo de gestión y escuchar a los representantes de las entidades agropecuarias”.
Reclaman cuneteo profundo, alteo en los sectores críticos y un mapa hidráulico que permita planificar tareas preventivas ante eventuales anegamientos e inundaciones
Llamó la atención que el jefe comunal interino debiera “interiorizarse” en un esquema que fue aprobado cuando presidía el Concejo Deliberante. Se supone que quien avala un proyecto lo conoce en detalle, salvo que el mote de “levantamanos de escribanía” describa con precisión el rol de algunos ediles.
La fotografía difundida por el municipio muestra una mesa donde el protagonismo parece recaer en la cafetera y las tazas. Se observan pocos elementos que den cuenta de balances técnicos, mapas o proyecciones, más allá de lo consignado en la gacetilla acerca de “realizar balances mensuales, compartir avances, recepcionar sugerencias del sector productivo y proyectar las tareas del mes siguiente, con el objetivo central de garantizar la transitabilidad y mejorar la infraestructura vial rural”.
Tampoco resulta evidente que el encuentro forme parte de “una dinámica mensual sostenida desde septiembre”, tal como se afirma oficialmente, dentro de un “modelo novedoso” orientado a optimizar procesos y sumar instancias de diálogo.
LO QUE SE DICE EN LAS MATERAS
Para contrastar la versión oficial, SEMANARIO consultó a productores del distrito, más allá de los dirigentes agrarios —en algunos casos con escasa representatividad— que suelen participar de estas mesas.
El diagnóstico fue contundente y puede comprobarse con una simple recorrida por los caminos rurales del Partido, algo que este medio realizará próximamente con registro fotográfico in situ.
A poco de iniciarse la cosecha gruesa —y tras una campaña fina de menor volumen—, los caminos continúan en mal estado. Se registró incluso el vuelco de un camión cargado con trigo y el empantanamiento de otros vehículos. Y eso que el mes de enero contó con escasas precipitaciones.
En los grupos de WhatsApp, en llamados telefónicos o en las charlas de club, la tarea es definida como “lenta y mal hecha”.
Donde hubo intervención de la concesionaria, señalan que “los trabajos quedan a medias. No se hace lo que corresponde. Una máquina recorre 15 kilómetros en dos días, traza una cuneta pequeña sobre el mismo camino y la cuneta original, que debería profundizarse, sigue llena de pasto”.
En Agustín Roca, ante la falta de respuestas, los propios productores decidieron intervenir los caminos por su cuenta
Tras una década de mantenimiento casi inexistente, el deterioro es significativo. Los chacareros esperaban un abordaje integral y profesional, pero —según describen— recibieron apenas “una raspada” que desaparecerá cuando comiencen a circular los camiones.
Reclaman cuneteo profundo, alteo en los sectores críticos y un mapa hidráulico que permita planificar tareas preventivas ante eventuales anegamientos e inundaciones.
Los productores consultados —que prefirieron no ser identificados para evitar posteriores llamados telefónicos oficiales— sostienen que, al momento de la adjudicación, ya se preveía una intervención de bajo costo. Cabe recordar que la empresa adjudicataria fue la única oferente en la licitación.
En cuanto a la comisión de seguimiento, aseguran que no se conformó en los términos previstos por la ordenanza y que está integrada por dirigentes afines al oficialismo, quienes en años anteriores también avalaban la gestión de la red vial que terminó siendo desastrosa.
Cuestionan, además, que solo se destine el 55% de la recaudación de la tasa vial al mantenimiento y exigen mayor transparencia tanto en el uso de los fondos como en la información sobre las tareas ejecutadas. “De lo prometido no hay resultados concretos. Estamos por entrar en cosecha y, después de más de cuatro meses de ‘supuesto’ trabajo, casi no se ven máquinas en el distrito”, afirmaron.
EN ROCA SE ARREGLAN POR SU CUENTA
En Agustín Roca, ante la falta de respuestas, los propios productores decidieron intervenir los caminos por cuenta propia. También expresaron su malestar porque los camiones no pueden acceder al pavimento y tampoco se mejoró el camino de ingreso a la localidad.
La situación fue documentada mediante videos y fotografías.
A pesar de los anuncios oficiales y de las reuniones de la comisión de seguimiento, aún no se instalaron los GPS prometidos en las máquinas para controlar las tareas, ni se difundieron listados detallados de trabajos ejecutados.
En particular, sorprendió la decisión adoptada en Roca, donde —según manifestaron— actuaron “cansados de que nos tomen el pelo”. La postura contrasta con la de la presidenta de Federación Agraria en Junín y vecina de la localidad, Rosana Franco, quien aseguró que se viene “trabajando bien y a buen ritmo”.