“El sismo duró segundos nomás.” Con esa precisión técnica comienza la explicación de la Dra. Gabriela Badi sobre el movimiento que este 19 de febrero, a las 08:15:37, se registró frente a la costa bonaerense y fue percibido en distintas localidades de la Provincia de Buenos Aires.
El evento alcanzó una magnitud 4.9, con epicentro en el Mar Argentino, a 151 kilómetros al sur de Mar del Plata y 160 kilómetros al sudeste de Necochea. El hipocentro se ubicó a 9 kilómetros de profundidad. En zonas como Mar del Plata y Sierra de los Padres la intensidad fue III en la escala Mercalli, lo que implica que pudo ser percibido por personas en reposo, sin generar daños estructurales.
En diálogo con el portal Infocielo, Badi —doctora en Geofísica, profesora asociada e investigadora en la Facultad de Ciencias Astronómicas y Geofísicas, especialista en Sismología y con trabajo en las últimas décadas en sismología volcánica— explicó que la duración exacta todavía no fue estimada con precisión porque el mecanismo focal del evento aún debe analizarse en detalle.
¿Qué significa intensidad III en la escala Mercalli?
La escala Mercalli no mide la energía liberada por el sismo (eso lo hace la magnitud), sino cómo se percibe el movimiento en la superficie y qué efectos produce. Una intensidad III implica que:
Por qué hay actividad sísmica en la Provincia de Buenos Aires
La pregunta que suele repetirse cada vez que ocurre un evento de este tipo es por qué tiembla en una provincia que no está asociada al paisaje cordillerano ni a las grandes fallas activas del oeste argentino. La respuesta está en su estructura geológica.
Al respecto, Badi explica que el territorio bonaerense está atravesado por varias cuencas sedimentarias que se extienden desde el centro hacia el Mar Argentino. Entre ellas se encuentran las cuencas del Salado y del Colorado, separadas por estructuras elevadas como el Alto de Tandil. Estas cuencas están limitadas por fallas geológicas que, ocasionalmente, pueden deslizar y liberar energía acumulada.
En ese marco, la doctora en Geofísica explicó porqué a pesar de durar pocos segundos fueron muchos los vecinos que reportaron el evento: “No suelen ser sismos de gran magnitud ni profundidad, pero pueden ser sentidos, como es el caso del sismo de hoy”.
La diferencia con el oeste del país es estructural. Allí se produce la subducción de una placa oceánica por debajo de la placa sudamericana, un proceso que genera enormes esfuerzos tectónicos, deformación permanente y sismos frecuentes de distintas magnitudes y profundidades.
“En el oeste tenés la cordillera y la subducción de una placa oceánica por debajo de la nuestra. Por eso hay muchos esfuerzos, estructuras complejas y muchos sismos de diversas magnitudes, a diversas profundidades y con mecanismos diferentes”, detalló Badi.
Réplicas y riesgo en el mar
Ante la consulta sobre posibles nuevos movimientos, la especialista explicó que es razonable esperar réplicas de menor magnitud. Respecto del epicentro marítimo, indicó que en mar abierto el movimiento no suele percibirse con la misma intensidad que en tierra firme. Además, explicó que las ondas sísmicas que mueven el suelo llegan mucho antes que una eventual ola de tsunami.
También descartó cualquier relación entre este movimiento y la ola de gran tamaño registrada días atrás en la costa bonaerense. “No, porque esa ola fue causada por fenómenos atmosféricos. No se registró en esa fecha ningún movimiento sismológico que pudiera haberla causado”.
Antecedentes sísmicos en la Provincia de Buenos Aires
Aunque no presenta alta sismicidad, la Provincia de Buenos Aires registra movimientos de baja y moderada magnitud de manera esporádica, principalmente asociados a estructuras tectónicas locales.
Según datos del INPRES, en los últimos años se registraron:
La mayoría de estos eventos se ubicaron entre los 25 y 40 kilómetros de profundidad y no generaron daños estructurales. Sin embargo, muestran que la actividad sísmica bonaerense, aunque baja en comparación con el oeste argentino, no es inexistente.
El episodio de este jueves, por su magnitud 4.9 y su localización en el Mar Argentino, se ubica entre los más relevantes de los últimos años en territorio bonaerense, aunque dentro de parámetros que los especialistas consideran de riesgo bajo. “Con estas magnitudes y características mecánicas de los sismos en la región, es muy poco probable que ocurra un tsunami”, subrayó la especialista.