Un equipo de investigación del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y la Universidad de Buenos Aires (UBA) en el Instituto de Física de Buenos Aires (IFIBA) desarrolló un novedoso material para remover arsénico y otros contaminantes del agua, como bacterias, virus, hongos, antibióticos, herbicidas, pesticidas y colorantes.
El desarrollo consiste en carbón activado modificado con sales metálicas, junto con un polímero comestible. Desde el CONICET explicaron que, a nivel doméstico, el nuevo producto se podría aplicar tanto en los clásicos filtros sobre mesada, como en las jarras purificadoras, pero también se podría adecuar a sistema de filtrado industrial o a tanques de almacenamiento para comunidades con poco acceso al agua potable, sin necesidad de utilizar energía.
El producto fue evaluado con éxito en el laboratorio Polímeros y Materiales Compuestos del IFIBA de acuerdo con la normativa de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), para uso doméstico.
Para los ensayos, se construyó un dispositivo a fin de evaluar el desempeño del producto a un flujo de 500 mililitros por minuto (lo que equivale a llenar una botella de un litro en aproximadamente dos minutos). Para los estudios se utilizó agua contaminada con 100 partes por billón (ppb) de arsénico y se logró tratar al menos 8 mil litros de agua y bajar la concentración de arsénico a menos de 10 ppb, que es el límite recomendado.