El colectivo Juana Azurduy Junín cuestionó un operativo municipal en la puerta de su sede, una intervención que despertó fuerte repudio en el sector y denuncias públicas en los distintos medios locales porque ‘lejos estuvo de ser para ordenar el tránsito’.
El operativo municipal, calificado como "desmedido" en la puerta de la sede del Colectivo en el barrio Pueblo Nuevo, incluyó varios móviles, 8 inspectores municipales y terminó con el secuestro de 7 motos de personas que se encontraban participando de las actividades de verano y planeando eventos para el mes de marzo, incluyendo conmemoraciones por el Día Internacional de la Mujer y el 24 de marzo.
Tras el incidente, la organización emitió un comunicado donde expresó su rechazo al despliegue, destacando la desproporcionalidad del operativo municipal, al que denunciaron como "un uso desmedido" de recursos municipales (múltiples patrullas y agentes) para una intervención en una institución que trabaja con infancias y proyectos culturales.
“Días antes nos habíamos reunido con las autoridades y vecinos de Pueblo Nuevo para abordar la problemática del estacionamiento de motocicletas y asumimos el compromiso de iniciar un expediente para buscar una solución al problema”. Curiosamente, el mismo día que formalizamos el trámite, se montó un operativo vial por parte del área de seguridad vial que no fue para ordenar el tránsito, sino una demostración de poder ante una institución comunitaria”
"Nos preocupa que el procedimiento además haya tenido una carga económica: multas, acarreo y la estadía, que implican montos difíciles de entender en relación a la situación planteada” agregaron.
En otro tramo de su descargo, el Colectivo hizo hincapié en los aspectos políticos de esta acción: “Nos preocupa que el Estado utilice herramientas legítimas de control de manera intimidatoria y que en lugar de privilegiar el diálogo que ya estaba en marcha se priorice la intervención, generando angustia en .jóvenes que participaban de actividades culturales, deportivas y educativas”
Recordaron que llevan 16 años de trayectoria en la ciudad, gestionando casas comunitarias como la de la calle Escribano 434 y J.P. Oviedo 339, donde funcionan centros juveniles y talleres de educación y prevención del trabajo infantil.
Cabe mencionar que este tipo de operativos ocurren en un clima de tensión entre el Ejecutivo municipal y las organizaciones territoriales, marcado por reclamos de falta de diálogo y respuestas insuficientes ante la crisis social.
Cabe recordar que el Colectivo Juana Azurduy es una asociación civil sin fines de lucro con más de 16 años de trayectoria en Junín, dedicada a proyectos culturales, sociales y de infancias. La organización ha recibido recientemente el respaldo de organismos provinciales, como la COPRETI (Comisión Provincial para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil), resaltando el contraste entre el reconocimiento provincial y el hostigamiento local percibido.
Hasta el momento, no se ha publicado una respuesta oficial detallada por parte de la Secretaría de Seguridad o el Intendente que justifique la magnitud del operativo realizado el último día de febrero.