PÁGINA DE HUMOR PUBLICADA EN LA EDICIÓN IMPRESA Y EDICIÓN DIGITAL Nº 505 DE SEMANARIO DE JUNÍN. SEMANA DEL 14 AL 20 DE MARZO DE 2026
Indicios había. Bastaba ver los retratos calcados y el relato sin cambios, para entender que el segundo tiempo comenzó sin Alexia. Ya no se trata de ver cómo la gestión sigue con los pendientes de siempre, sino contar los regalitos que ya desembarcaron en el Palacio Real.
Lo más notorio es la llegada de un par de adláteres de Desquiziuz, abrochados hace tiempo, y que ahora empezaron a poblar el espacio, en desmedro de algunos sialexistas que se tomaron el palo. Es decir, no hace falta aclarar lo que ya está claro. Los tejes y manejes de Alexia quedaron sellados y ahora llegó el momento de cumplir esos viejos acuerdos.
En otro plano, y en el mientras tanto y lejos de esas alianzas, los de las afueras, siguen tan afuera como en sus viejos momentos. Tapados de tierra, rogando que los cacos no los elijan a ellos y penando por noches en vela. El resumen de la temporada estival que para Escarlata fue histórica, para los residentes del reino, fue un espanto.
Porque entre las mosquitas que arruinaron más de una salida gratis al aire libre y los padecimientos del diario vivir que ni siquiera pudieron mitigar con aire fresco por los tributos de Desquiziuz el libertario, el verano fue un sufrimiento.
Si hasta quienes intentaron paliarlo pescando unos pejerreyes fueron apuntados por los dedos de la ilegalidad, como si fueran los cacos mayores del mundo real.
Escarlata ya trazó su norte. Lo dijo ante el Concejo Real. Nada cambiará. Habrá un par de senderos nuevos, algunos candiles más. Tal vez un alivio con nueva estación de bomberos para barriadas alejadas del centro, lo cual no está mal. No mucho más. La historia es la misma de siempre. Un reino que dicen es el faro regional, pero apenas llega a candil. Una lucecita que brilla poquito y nada en medio de la oscuridad que la política amarilla instaló con pompa y jabón, como si fuera un norte brillante.
Está visto, en el reino las cosas no han cambiado. La transición entre Alexia y Escarlata es una continuidad del viejo mandato. Si hasta el discurso pareció escrito por quien ya no está. De ahí que, en primera fila, el viejo monarca con nueva nariz y algo más de cabello, siguió todo con mucha atención. No sea cosa que algo del pacto, se rompa y todo tenga otro final.
El Capitán Escarlata es el garante de esa ruta trazad. Él sabe que esa buena vida tiene un precio que está dispuesto a pagar… porque a caballo regalado, jamás se le miran los dientes.
Las aventuras de Gran Cuñado en Ciudad Fría
Al caer el sol, cuando asoma la noche en Ciudad Fría, y el aroma a pochoclo se mezcla con el del escape de las motos descontroladas a puro corte, Gran Cuñado-interino guarda sus reclamos en una bolsa de consorcio y se retira a su aposento sin dignidad, pero, prometiendo que al día siguiente Ciudad Fría será un sitio mejor.
No hay vecino que le crea sus dichos. Es que la botonería ya dejó cientos de muestras mostrando que, entre sus dichos y los hechos, hay un enorme trecho.
Sigue el descontrol de los ases del corte, sin que le pongan freno; siguen acusando a los pescadores de cañitas de plástico como los causantes de la pesca ilegal y siguen contando las mismas maravillas de siempre, que solo ven tras cuatro paredes en medio de cafecitos y sonrisas burlonas.
Siguen viviendo una realidad paralela, pero lo que es peor que siguen atados a su eje de manejar los destinos de Ciudad Fría como patrones de estancia con los viejos vicios políticos como si vivieran en el reino de Narnia.
Gran Cuñado-interino empezó a tragarse los sapos que PetrEgo le dejó abrochados por lo que mantiene el silencio; después de todo, le debe a su cuña la buena vida que mejor mantener su boca cerrada. Por un lado, por supervivencia y por otro, porque nunca se sabe en qué momento la taba se da vuelta y antes que salir a laburar, nada mejor que recostarse donde siempre alumbró el sol.
No sea cosa que ahora que Mauri amaga con pegar el regreso, o que las re-re vuelvan a escena, tenga que armar las valijas. No. Mejor seguir con la cantinela que ya dio buen resultado. Sí, para qué cambiar.
Te contamos las que nos mandamos esta semana
*) Perseguir a los cañeros del peje. Para nosotros son los causantes del mal de todos los males.
*) No controlar a los ases del corte. No nos molestan. Nosotros vivimos lejos del ruido.
*) Contar que ahora, el Centro Comercial de la nueva terminal, lo haremos en etapas. Somos así, un poquito improvisados, pero tratamos de que no se nos note demasiado. Jiji.
*) Anunciamos que vamos a instalar bicis urbanas. Sin bicisendas ni carriles exclusivos. Solo para guapos, qué tanto.
*) Estuvimos cerca de festejar el cumple mes en el trencito de la alegría. Es que nos va tan bien que…sí, a nosotros. Ustedes sigan participando. Jijiji.