La gastronomía bonaerense se prepara para dar un salto internacional con nombre propio. A fines de marzo, la ciudad de Piriápolis, en Uruguay, será sede de una de las clasificatorias del World Paella Day (“Día mundial de la Paella”) , y allí dirá presente Patrizio D’Osualdo, un joven de apenas 19 años que ya hizo historia al convertirse en el competidor más joven del certamen.
“Es una oportunidad enorme para representar al país y demostrar todo lo que venimos trabajando”, deslizan desde su entorno, en la previa de una competencia que reúne a algunos de los mejores cocineros de América Latina.
Aunque nació en la Ciudad de Buenos Aires, D’Osualdo se formó desde chico en Miramar, donde se crió desde los 4 años. Hijo de un chef, su vínculo con la cocina fue natural, casi inevitable. Sin embargo, su verdadero salto profesional llegó en un reconocido restaurante de Chapadmalal, donde encontró su identidad culinaria.
Allí se especializó en la cocina de arroces y el manejo del fuego vivo, dos pilares fundamentales para destacarse en un certamen de estas características. Sus preparaciones ya fueron más de 1.500 paellas, una cifra que refleja entrenamiento, constancia y precisión técnica.
“El control del arroz y del fuego es clave, y eso se logra con práctica constante”, aseguran quienes siguen de cerca su evolución.
La participación del joven cocinero es una historia individual pero también un hito para el país. D’Osualdo será el único representante argentino en esta instancia clasificatoria, donde competirá frente a chefs con amplia trayectoria en la escena internacional.
El objetivo es conseguir un lugar en la gran final de Valencia, España, cuna de la paella y sede del evento principal cada mes de septiembre. Lejos de jugarle en contra, su juventud aparece como un diferencial. Con experiencia acumulada en la exigente dinámica gastronómica de la Costa Atlántica de la Provincia de Buenos Aires, llega con la madurez de alguien que ya pasó por cientos de servicios y desafíos reales.