“En medio de la actual campaña de vacunación, sin ningún tipo de justificación técnica que lo avale, de manera absolutamente inconsulta, sin evidencias económicas que lo respalden y en forma absolutamente inoportuna, se pretende modificar mediante un acto administrativo la estructura central de la campaña de vacunación.”
El párrafo corresponde a una severa crítica que despertó el reciente anuncio de Federico Sturzenegger que desregula el actual sistema de control sobre la fiebre aftosa. No proviene de la oposición o del gobierno provincial, sino de Carbap, el ente rural que tiende a comulgar con la visión política de la gestión nacional. Desde la Provincia, Javier Rodríguez también detalló los riesgos de modificar un engranaje que llevó al país a contar con estándares óptimos en la materia.
Al frente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), está Ignacio Kovarsky, joven dirigente tambero de Trenque Lauquen, férreo opositor al peronismo y defensor del rumbo económico planteado por Javier Milei. Ahora, resulta que la última medida de La Libertad Avanza, ungida en su discurso de liberar los mercados, rompió la línea de tolerancia dentro de la organización que nuclea cerca de 35 mil productores.
En un reciente comunicado, aseguraron que el modelo que se intenta implementar “ya fracasó en el pasado”. “Fue precisamente ese fracaso el que llevó a la creación del sistema actual basado en fundaciones y entes sanitarios, que ha permitido cumplir los objetivos del programa de vacunación de manera ordenada, auditable y sostenible”, explicaron.
Así, tiraron todos sus dardos contra la resolución 201/26 de el Senasa y que Sturzenegger festejó en su cuenta de X. Allí, habló de que los costos se reducirán, mejorará la competencia, desdibuja el rol de intermediarios como fundaciones y entes sanitarios, y favorece el ingreso de privados para potenciar el sistema de vacunación en el ganado bovino.
Todo eso fue desmentido por Carbap. Y, también, por Javier Rodríguez, ministro de Desarrollo Agrario bonaerense. “Sturzenegger está actuando con anteojeras ideológicas y de manera irresponsable, un tema donde lo que hay que priorizar es la seguridad en materia sanitaria”, advirtió.
Al igual que Kovarsky, recordó lo que significó el brote de la enfermedad en el 2001, tras la decisión de Carlos Menem de licuar los controles para sostener la vacunación contra la aftosa. El resultado fueron 2 mil casos que descompusieron las exportaciones de carne argentina tras la pérdida del estatus sanitario nacional. Hoy en día, con un precio de la hacienda muy favorecedor para el sector, un brote sería una catástrofe.
“Durante más de veinte años se dio un sistema que funciona: eso lo muestra la cobertura vacunal y la seguridad que el propio sistema aporta. No fue casualidad: fue el resultado de coordinación, responsabilidad colectiva y compromiso del sector productivo. Desarmarlo en nombre de la desregulación es un riesgo enorme para la ganadería argentina”, indicó Rodríguez.
Carbap versos el libre mercado
Carbap hizo foco en la regulación y control actual, porque la nueva resolución “no aclara aspectos centrales para la ejecución del programa”. “No se establece quién será responsable de garantizar que la vacunación se realice en tiempo y forma, quién controlará su cumplimiento ni quién asegurará la cobertura en los establecimientos de menor escala”, indicaron.
A lo largo del texto, explicaron la estructura actual de entes y fundaciones fue diseñada, precisamente, para resolver ese desafío de alcance. Según los registros productivos expuesto por la entidad rural, el 17 por ciento de los establecimientos posee menos de 20 bovinos y el 34 entre 20 y 100, lo que significa que más de la mitad de los productores tiene rodeos pequeños, generalmente dispersos y con mayores costos operativos para su atención.
“Surge entonces una pregunta central que la resolución no responde: ¿quién garantizará que estos productores efectivamente vacunen sus rodeos? Es razonable suponer que los operadores privados tenderán a concentrarse en los establecimientos más grandes y cercanos, dejando a los productores pequeños o más alejados en una situación de mayor vulnerabilidad sanitaria”, apunto la organización que lidera Kovarsky en claro antagonismo con la libertad de mercado que profesa Milei, Sturzenegger y Luis Caputo.
“El sistema actual de entes y fundaciones fue concebido precisamente para evitar ese problema, asegurando cobertura territorial, equidad entre productores y el cumplimiento efectivo del programa sanitario”, destacaron.
Esta no sería la primera vez que Carbap queda en off side a la hora de bancar al gobierno nacional. Durante la crisis de las inundaciones del 2025, Kovarsky se mostró junto a Patricia bullrich que le dedicó un par de días al tema durante la campaña. Luego, la Nación envió escasos recursos por pocas semanas y dejó sin ninguna solución efectiva a productores inundados. Incluso, compartió panel en Bragado cuando la entonces ministra de Seguridad anunció obras contras las inundaciones que ejecutó la Provincia.