SECCIÓN SEMANAGRO PUBLICADA EN LA EDICIÓN IMPRESA Y EDICIÓN DIGITAL Nº 506 DE SEMANARIO DE JUNÍN. SEMANA DEL 21 AL 27 DE MARZO DE 2026
Con algunos cambios respecto al anterior reporte, puntualmente para la pampa húmeda ahora se prevén lluvias normales o por debajo de lo normal. En tanto que, se proyectan temperaturas con valores normales a superiores a los normales en gran parte del país.
De esta manera, en un contexto en el que la mayoría de los modelos coinciden que el fenómeno “El Niño” llegaría hacía mediados de año, el informe del organismo meteorológico nacional procura anticipar cuáles serían las condiciones más probables en cuanto al régimen de precipitaciones y marcas térmicas que se desarrollarían en las distintas regiones del país.
“La Niña” ya generó inconvenientes por lo cual el escenario para la campaña sojera 2025/26 en la región núcleo de la Argentina presenta una paradoja económica. Mientras que los precios internacionales de la oleaginosa sostienen niveles históricamente altos (aunque algunas bajas temporarias), los factores climáticos locales impidieron que ese beneficio se traduzca en una cosecha récord. Según el último reporte de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), la falta de agua y el estrés térmico durante el verano provocaron un recorte de 1,1 millones de toneladas de soja en la proyección de producción respecto al mes pasado.
En febrero, las estimaciones se ubicaban en 17,2 millones de toneladas, pero el impacto del clima redujo esa cifra a 16,1 millones de toneladas. Esta caída no solo aleja la producción del objetivo inicial de la siembra, que era de 18 millones de toneladas, sino que sitúa el volumen final por debajo del promedio de los últimos 15 años, que es de 17,4 millones de toneladas.
Los mayores recortes en la producción se concentran en el centro-sur de Santa Fe y el noreste de la provincia de Buenos Aires, zonas donde el estrés hídrico y térmico fue más severo. Además de la falta de precipitaciones, se sumó la pérdida de superficie por eventos climáticos violentos. A las 64.000 hectáreas que ya se consideraban perdidas en enero por la sequía, en febrero se sumaron otras 100.000 hectáreas que fueron “barridas” por tormentas de granizo y viento en el corredor que une las localidades de Armstrong, Tortugas, General Roca e Inriville. En total, la superficie perdida ya alcanza las 164.000 hectáreas.
CLIMA
El informe actualizado del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) proyecta en primer término cómo sería la tendencia de precipitaciones durante el otoño 2026 y detalla cuál sería la mayor o menor probabilidad de ocurrencia a lo largo y ancho del territorio argentino.
En este sentido, con algo más de precisión que el reporte anterior, ahora el organismo proyecta que hasta el mes de mayo las precipitaciones serían normales o incluso inferiores a lo normal en la región central del país y particularmente en nuestra región más allá de los ocurrido en la semana.
Estas estimaciones abarcarían también a las provincias de Mendoza, San Juan, San Luis, oeste de Santa Fe y sur de Santiago del Estero.
Paralelamente, el pronóstico de consenso indica que los aportes hídricos serían superiores a la normal en las provincias del noroeste y en el sur de la Patagonia. Mientras que, los milimetrajes estarían dentro lo normal en el centro y norte de la Patagonia, en La Pampa, Buenos Aires, Región del Litoral, este de Salta, Chaco, Formosa y Santiago del Estero.
“Esta previsión debe ser considerada sobre el valor medio del trimestre. Se prevé sigan predominando los forzantes de menor escala por lo que variaciones tanto espacial y temporal tenderían a favorecerse a lo largo del trimestre”, indicó el SMN.
De esta manera, el organismo recomienda mantenerse actualizado con los pronósticos en la escala diaria y semanal, y consultar el sistema de alerta temprana.
TEMPERATURAS
En el informe actualizado hasta el quinto mes del año, el SMN también proyecta cómo serían las temperaturas durante el próximo trimestre en las distintas regiones del país.
En este sentido, con respecto a las marcas térmicas en la franja central del país, y especialmente en Córdoba, se proyecta un otoño con temperaturas elevadas para la época. Los registros también serían superiores a la normal en el sur de la Patagonia, noroeste, Santiago del Estero, oeste de Santa Fe, oeste de Chaco y de Formosa.
Mientras que las temperaturas serían normales o superiores a la normal en el centro y norte de la Patagonia, Cuyo, La Pampa, Buenos Aires y el Litoral.
Según el SMN, “esta previsión debe ser considerada sobre el valor medio del trimestre. No se descarta que continúen predominando las oscilaciones de menor escala (subestacionales y sinópticas)”.
Por lo que, también en este caso, el organismo recomienda mantenerse actualizado con los pronósticos en la escala diaria y semanal.
UN RECORTE MUY PELIGROSO
La comunidad científica y técnica de Argentina expresó una fuerte preocupación tras el anuncio de un recorte de personal en el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) que podría afectar a más del 20% de la planta del organismo.
La advertencia fue realizada por el Centro Argentino de Meteorólogos (CAM), entidad que alertó que la medida podría generar un "colapso operativo" en una institución clave para el monitoreo del clima y la prevención de desastres naturales en el país.
Según especialistas del sector, el ajuste no solo implica una reducción administrativa, sino que impacta directamente en el funcionamiento de una infraestructura científica con más de 150 años de historia.
El SMN cumple un rol estratégico en la observación meteorológica, el análisis climático y la emisión de alertas tempranas ante fenómenos extremos.
De acuerdo con el comunicado del CAM, los despidos afectarían principalmente áreas técnicas y al cuerpo de observadores meteorológicos, responsables de recolectar datos en las estaciones distribuidas a lo largo del territorio nacional.
Estos profesionales constituyen el eslabón fundamental del sistema de información climática, ya que realizan mediciones permanentes bajo estándares internacionales que permiten generar pronósticos confiables.
La reducción del personal podría provocar el cierre de estaciones meteorológicas ubicadas en puntos estratégicos del país como la de Junín, lo que afectaría la capacidad de monitoreo atmosférico, importante para numerosas actividades productivas y logísticas.