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EDITORIAL PUBLICADO EN LA EDICIÓN IMPRESA Y EDICIÓN DIGITAL Nº 506 DE SEMANARIO DE JUNÍN. SEMANA DEL 21 AL 27 DE MARZO DE 2026
Son los mismos que tienen un discurso de meritocracia, aunque lo único válido que tengan en su haber es “ser hijos, amigos o amantes de”, cuando lo único necesario debiera ser su alta capacitación para el cargo que ocupan.
Ha ocurrido en todas las esferas y ocurre hoy con un aditamento todavía más indignante: que los que llegan con el cuento de ser “distintos” en poquito tiempo se convierten en “peores” y, dichas transformaciones, como siempre, las terminan pagando los ciudadanos.
Y mientras a nivel nacional se suman los escándalos, al mismo tiempo se extrapolan al ámbito local como señalamos respecto al PAMI.
Pero tampoco faltan los desatinos del gobierno local, al mando hoy de un intendente interino que no puede dejar su manía de tiktoker, como si debiera monetizar sus presentaciones en las redes sociales a través de publicidades en supermercados o montado en kayaks y bicicletas.
Claro que, por no prestar la debida atención a las cosas realmente urgentes, termina siendo denunciado, como ocurrió, por no proveer en forma eficiente el Servicio Alimentario Escolar (SAE) garantizando un derecho básico de niños, niñas y adolescentes.
Un relevamiento del que se hicieron eco los concejales indica que “escuelas primarias, secundarias y jardines— no han recibido carne ni pollo, e incluso en algunos casos no han recibido ningún tipo de mercadería, lo que obligó a las instituciones a improvisar menús sin los aportes nutricionales necesarios”.
También se exponen situaciones puntuales donde “no se cuenta con insumos para el desayuno o merienda” y casos en los que la provisión se resolvió trasladando alimentos entre escuelas, “evidenciando la falta total de planificación”.
Son estas las situaciones vergonzantes que planteábamos al inicio, por parte de dirigentes con la panza llena, justamente de la teta del Estado, y que olvidan cumplir con aquellos a quienes prometieron representar.
No es la primera vez que el petrequismo comete este tipo de actos reprochables. Vale recordar que en abril de 2021 se halló una gran cantidad de leche en polvo y otros alimentos vencidos que arrojó el municipio en la vía pública en Rivadavia al 1400, donde tenía oficinas para entregar mercadería y aparentemente no lo había hecho. Tiempos en que la secretaría de Desarrollo Social estaba a cargo de Yamila Alonso, quien luego sería “premiada” con una participación en la lista electoral que la llevó al senado provincial.
Ello nos lleva a otro detalle de la gestión del intendente tránsfuga: premiar a funcionarios que no funcionan, tal como lo hizo con Adriana Summa, que siendo encargada del área de adultos mayores no supo controlar geriátricos truchos adonde acontecieron graves situaciones y sin embargo ahora se le otorgó la secretaría de Jardines Maternales del municipio.
Cruel paradoja. Mientras el desempleo crece en el ámbito privado producto del cierre de miles de empresas de todo tamaño y tipo, los que llegaron para hacer más eficiente al sector público se están dando la “gran vida” parados en el palo mayor del gallinero.