Hugo y Gastón Mazzacane acaban de ser procesados y embargados por la Justicia federal de La Plata, por lo que es un golpazo para el automovilismo argentino.
Tanto el presidente de la ACTC como su hijo, actual piloto del TC y ex Fórmula 1, son investigados por la presunta maniobra de evasión y defraudación al fisco cercana a los 4.000 millones de pesos.
No obstante, el avance de la causa no quita a ambos del centro de la escena en la Asociación Corredores Turismo Carretera, el ente que organiza y fiscaliza a la categoría más popular del país en este deporte. Además de correr con el Chevrolet Camaro, Gastón también es el vicepresidente de la Asociación.
El procesamiento y el embargo a los Mazzacane por parte de la Justicia federal de La Plata sucede como consecuencia de maniobras realizadas desde una distribuidora de cervezas ubicada en la capital bonaerense, ciudad en la que ambos nacieron.
Según informó este lunes el Ministerio Público de la Nación, la fiscal federal platense Laura Roteta llevó adelante una investigación sobre varias sociedades atribuidas a los Mazzacane y pudo establecer un mecanismo de circuitos de ventas no registradas, elusión de impuestos y traspaso de propiedades entre firmas.
Estas maniobras derivaron en el procesamiento de cinco empresarios, entre ellos los integrantes de la máxima conducción de la Asociación y otro hijo del presidente de la ACTC, Juan Manuel Mazzacane. La causa se desarrolla sobre 100 vehículos, 7 inmuebles y 11 cuentas bancarias fueron autorizados por el juez que instruye este caso, Alejo Ramos Padilla, del Juzgado Federal N.º 1 de La Plata.
Los Mazzacane son dueños de la firma Quilmes Tolosa S.A., distribuidora de una reconocida marca de cerveza en toda la región del Sur del Gran Buenos Aires. También están vinculados, según la Justicia, a otras sociedades que habrían integrado "un entramado destinado a evadir obligaciones tributarias", con "ventas no registradas y traspasos patrimoniales".