NOTA DE TAPA PUBLICADA EN LA EDICIÓN IMPRESA Y EDICIÓN DIGITAL Nº 510 DE SEMANARIO DE JUNÍN. SEMANA DEL 11 AL 17 DE ABRIL DE 2026
Lo que en principio parecía una conversación destinada a analizar el escenario político provincial terminó convirtiéndose en una suerte de “publientrevista” donde el exintendente de Junín habló más de su proyección personal que de los problemas concretos del distrito o de la provincia.
Petrecca, que tomó licencia de la intendencia tras asumir su banca en el Senado bonaerense, volvió a desplegar una característica que muchos observadores de la política local le atribuyen desde hace años: su capacidad para acomodar el discurso según el viento político del momento.
Vale recordar que el jefe comunal en licencia, el año pasado rompió relaciones con La Libertad Avanza, se fue del PRO, se unió a SOMOS Buenos Aires y con la lista de radicales y peronistas díscolos alcanzó la legislatura. Luego de eso, volvió a pintarse de amarillo y ahora desde La Plata ofrece loas a la política económica de Javier Milei mientras en Junín cierran comercios y pymes, los corralones se funden y los trabajadores municipales están en pie de guerra contenidos por el gremialismo. En tanto no hay plata para obras de infraestructura y fracasan las alianzas tanto para barrer las calles como para arreglar los caminos rurales.
En la entrevista Petrecca dejó en claro su ambición política más no, hacerse responsable del estado calamitoso de la ciudad que gobernó durante 10 años.
El desempeño de Juan Fiorini, según diversos sectores políticos y sociales de la ciudad, está lejos de transmitir autoridad o conducción
En cambio, elogió a figuras del PRO, dejó abierta la posibilidad de alianzas más amplias y, al mismo tiempo, evitó confrontar con el oficialismo libertario nacional, insinuando coincidencias con el gobierno de Javier Milei, cuando justamente esta semana la motosierra libertaria realizó recortes en el servicio meteorológico nacional el INTA, instituciones que tienen sedes en la cuarta sección y son indispensables para la producción agropecuaria, que constituye uno de los mayores propulsores del Producto Bruto Geográfico.
Ese equilibrio calculado entre todos los espacios políticos termina dibujando una figura difícil de descifrar: un dirigente que intenta no cerrar ninguna puerta ¿para tener abiertos todos los kioscos?
El problema es que, cuando esa lógica se repite demasiadas veces, lo que aparece ya no es pragmatismo sino oportunismo.
La trayectoria reciente de Petrecca es ilustrativa de ese fenómeno. Llegó al poder municipal en 2015 impulsado por el PRO y la ola política que llevó a Mauricio Macri a la presidencia. Durante años fue uno de los intendentes alineados con la conducción nacional del partido.
Sin embargo, el año pasado decidió romper con esa estructura cuando las negociaciones electorales con La Libertad Avanza no le garantizaban el primer lugar en la lista de legisladores por la Cuarta Sección electoral.
Ante ese escenario, el dirigente optó por abandonar la estructura partidaria que lo había llevado al poder y sumarse a la alianza Somos Buenos Aires, que finalmente lo postuló como candidato a senador provincial.
La jugada le permitió ganar la banca. Pero la historia no terminó allí. Una vez en el Senado, Petrecca volvió a alinearse con el PRO y terminó ocupando la jefatura del bloque, mientras en sus declaraciones públicas evita confrontar con los libertarios y deja señales de cercanía política.
Ese recorrido —PRO, ruptura, alianza con otro espacio, regreso a la estructura original y guiños a un tercer sector— es el que muchos analistas describen como una política de adaptación permanente.
Petrecca parece más preocupado por posicionarse para futuras candidaturas que por explicar qué proyectos concretos piensa impulsar desde el Senado
UN CAMALEON
El problema de esa lógica no es solo teórico. También tiene consecuencias concretas en la percepción pública.
Tras la publicación de la entrevista y su difusión en redes sociales por parte de SEMANARIO, los comentarios de los lectores dejaron al descubierto un clima de creciente desconfianza.
Las críticas no se centraron en una frase puntual del senador, sino en algo más profundo: la sensación de que su discurso cambia según el interlocutor o el contexto electoral.
Muchos usuarios señalaron que el dirigente parece más preocupado por posicionarse para futuras candidaturas que por explicar qué proyectos concretos piensa impulsar desde el Senado.
Otros remarcaron que la entrevista estuvo enfocada casi exclusivamente en su proyección política personal, sin menciones relevantes a los problemas cotidianos de Junín.
Por otra parte volvió a criticar al gobernador bonaerense, cuando Axel Kicillof y su equipo son los únicos que hasta el momento llevan a cabo algún tipo de inversión en el distrito, más allá de las coparticipaciones. En cambio el gobierno nacional tiene en “el debe” la conclusión de la obra de un barrio con centenares de viviendas, la mejora total de las rutas 7 y 188; la travesía urbana del ingreso a la ciudad y mantiene una tarea en cuentagotas sobre el paso bajo nivel, que le sirve de batalla al municipio para celebrar cada palada de tierra.
El efecto fue inmediato: lejos de fortalecer su imagen, la exposición pública terminó alimentando el cuestionamiento del abandónico dirigente.
DESGASTE A PLENO
Mientras el senador busca instalar su figura en el tablero provincial, en Junín la gestión municipal atraviesa un momento de fuerte desgaste.
El Ejecutivo local quedó en manos de Juan Fiorini, cuñado de Petrecca y actual intendente interino.
Su desempeño, según coinciden diversos sectores políticos y sociales de la ciudad, está lejos de transmitir autoridad o conducción y eso se vio en las últimas encuestas que llevaron adelante en las redes sociales y en la temperatura de las críticas que se palpan también en internet incluso en los medios de propiedad de Fiorini, como El Juninense y ahora también habría adquirido un tal “company medios”
Dentro del propio municipio se habla cada vez con más frecuencia de un gabinete fragmentado, donde conviven funcionarios que responden a distintos sectores del oficialismo y donde las decisiones estratégicas parecen diluirse en internas silenciosas.
La imagen que describen muchos observadores es la de un Ejecutivo con demasiados “caciques” y pocos responsables de resolver los problemas concretos de la ciudad. Y esa percepción comienza a trasladarse al humor social.
El desgaste de la gestión no se explica solo por disputas internas.
En distintos barrios de Junín los reclamos vecinales por servicios, infraestructura y mantenimiento urbano se han vuelto más frecuentes.
Calles deterioradas, problemas de transporte y conflictos con prestadores de servicios forman parte del cuadro cotidiano que alimenta el malestar.
El caso más visible en las últimas semanas fue el conflicto con el transporte público.
Los trabajadores del sistema de colectivos iniciaron un paro que dejó sin servicio a los usuarios durante varios días, exponiendo la fragilidad del esquema de transporte local.
Petrecca 2015-Petrecca 2026: una imagen vale más que mil palabras, 10 años de gestión... verdadero "desgaste".
La empresa concesionaria, 8 de Octubre, atraviesa una situación económica delicada, agravada por el aumento del combustible y la reducción de subsidios.
Según fuentes vinculadas al sector, la compañía estaría evaluando incluso la posibilidad de abandonar la prestación del servicio si no se revisan las condiciones del contrato.
El episodio dejó al descubierto otra debilidad de la gestión municipal: la falta de intervención política para encauzar el conflicto.
Para muchos vecinos, el municipio optó por mantenerse al margen y dejar que la empresa resolviera el problema por su cuenta.
Esa actitud generó malestar tanto entre los usuarios como entre los propios trabajadores del sistema.
Dentro del propio municipio se habla cada vez con más frecuencia de un gabinete fragmentado, donde conviven funcionarios que responden a distintos sectores
EL TIKTOKER PASEANDERO
En ese contexto, la figura de Juan Fiorini aparece como uno de los puntos más cuestionados.
Quienes siguen la política local coinciden en que el intendente interino todavía no logró consolidar liderazgo dentro del gabinete ni en el vínculo con los actores económicos y sociales de la ciudad.
La falta de autoridad política se traduce en una gestión que avanza sin dirección clara.
Y eso termina impactando también en la imagen del propio Petrecca, que sigue siendo identificado por la ciudadanía como el verdadero jefe político del oficialismo local.
En otras palabras: aunque el senador esté hoy en La Plata, la gestión municipal sigue siendo percibida como parte de su legado y hasta los propios critican que haya dejado de lado las responsabilidad asumida en la campaña eleccionaria de 2023.
Tras la publicación de la entrevista en Semanario de Junín y su difusión en Facebook, la reacción de buena parte de la comunidad no se centró en propuestas específicas sino en la percepción de falta de coherencia política. Muchos usuarios señalaron que Petrecca parece “cambiar de discurso según quién lo escuche”, y que su salto de PRO hacia un espacio centrista y la ambigüedad posterior en sus declaraciones más bien confirman una búsqueda de relevancia personal por encima de una agenda definida para la provincia o para la Cuarta sección.
Entre las críticas más repetidas en los comentarios se destacaron:
Desconfianza por sus alianzas cambiantes, que para muchos representan oportunismo más que coherencia política.
Incertidumbre sobre su papel real en la escena bonaerense, dado que camina entre elogios a la dirigencia PRO clásica y gestos hacia sectores más libertarios sin una línea clara.
Frustración ciudadana por ver a un dirigente que, tras diez años de mandato municipal y luego de asumir como senador, parece más enfocado en posicionarse para futuras candidaturas que en rendir cuentas por la gestión local o proponer soluciones concretas Un liderazgo en transición
La situación de Petrecca abre un interrogante más amplio sobre el futuro político del oficialismo juninense. Después de más de una década de predominio en el gobierno local, el espacio enfrenta por primera vez un escenario de desgaste simultáneo en dos planos: la gestión municipal y la proyección provincial de su principal referente.
La entrevista que buscaba posicionar al senador terminó evidenciando ese dilema.
Porque cuanto más intenta explicar su estrategia política, más visible se vuelve la contradicción entre sus movimientos.
De allí la frase que empezó a circular en ámbitos políticos locales y que resume el momento actual: “cuanto más habla, más se entierra”.
QUIÉN ES PABLO PETRECCA
Pablo Petrecca inició su carrera política en el PRO, el partido fundado por Mauricio Macri.
En 2015 fue elegido intendente de Junín dentro de la coalición Cambiemos, que reunía al PRO, la Unión Cívica Radical y la Coalición Cívica.
Durante dos mandatos consecutivos consolidó su liderazgo local y se convirtió en uno de los intendentes del PRO con mayor peso en el interior de la provincia de Buenos Aires.
En 2023 logró su reelección municipal, pero poco después decidió competir por una banca en el Senado bonaerense.
Para hacerlo rompió con el esquema electoral del PRO en la Cuarta Sección electoral y se integró a la coalición Somos Buenos Aires, un espacio armado como alternativa intermedia entre el oficialismo peronista y las coaliciones tradicionales de la oposición.
Tras ganar la elección legislativa, Petrecca asumió como senador provincial y pidió licencia en la intendencia, dejando el Ejecutivo municipal en manos de su cuñado y dirigente político de confianza, Juan Fiorini.
En el Senado terminó reinsertándose en la estructura del PRO y actualmente ocupa la jefatura del bloque del partido.
La política bonaerense se caracteriza por alianzas cambiantes entre partidos, especialmente en períodos electorales.
Los intendentes suelen jugar un rol central en esos acuerdos, ya que controlan estructuras territoriales que resultan clave para las campañas.
Sin embargo, cuando los cambios de alianza se repiten con demasiada frecuencia, pueden generar cuestionamientos sobre la coherencia política de los dirigentes.
Ese es precisamente el debate que hoy rodea la figura de Petrecca en Junín.