El defensor central Marcos Rojo agredió a un rival y al ver la tarjeta roja insultó duramente al juez principal, Sebastián Zunino. Y ahora llegó la sanción: 4 fechas sin jugar pero además, el club estudia otra sanción mucho más severa.
Por el manotazo al hombre de River y luego el insulto al árbitro, el Tribunal de Disciplina definió una sanción de cuatro fechas para el ex Estudiantes, amparándose en el artículo 186° del reglamento de Transgresiones y Penas, que marca una “suspensión de uno a cuatro partidos al jugador que proteste los fallos del árbitro o se dirija en términos descomedidos o con ademán airado hacia la persona del árbitro y sean de menor gravedad que los previstos en el artículo 185º”.
Rojo se perderá los últimos tres partidos de la Academia correspondientes a la etapa regular del Apertura (Aldosivi, Barracas y Huracán) y, de clasificar a los playoffs, también los octavos de final del campeonato.
De todas formas, Racing considera rescindir su contrato con el club, entendiendo que la reciente expulsión y su imagen junto a Cristian Medina riéndose tras la derrota ante Botafogo fueron la gota que rebalsó el vaso.
La expulsión de Rojo no solo impactó en el desarrollo del partido, sino que sumó un nuevo antecedente a su carrera: el defensor suma seis tarjetas rojas en el fútbol argentino, cuatro de ellas en torneos nacionales y tres frente a River Plate.
El contrato de Marcos Rojo con Racing Club se extiende hasta junio de 2026. Tras la sanción, resta por saber si el futbolista volverá a la titularidad una vez cumplida la suspensión, en un contexto de cuestionamientos sobre su liderazgo y conducta dentro del plantel. La idea de la dirigencia sería acordar la rescisión del vínculo con el defensor de 36 años.