El sindicato docente SUTEBA exigió este viernes la intervención inmediata de la Dirección General de Cultura y Educación de la provincia de Buenos Aires en medio de una creciente preocupación por amenazas de tiroteos y situaciones de violencia en escuelas bonaerenses.
Según informó el gremio, el planteo fue elevado directamente a la directora general de Cultura y Educación, Flavia Terigi, a quien le solicitaron la convocatoria urgente a la comisión interministerial para abordar el problema de manera integral.
Un reclamo por mayor presencia del Estado
Desde SUTEBA advirtieron que los episodios recientes “impactan fuertemente en las comunidades educativas” y reflejan un escenario social más amplio atravesado por la violencia.
En ese sentido, remarcaron que muchas de las nuevas conflictividades tienen origen en entornos digitales, que forman parte de la vida cotidiana de estudiantes y terminan trasladándose a las aulas.
Para el gremio, este fenómeno exige respuestas que exceden a la institución escolar. “La escuela sola no puede”, sintetizaron desde la organización, al señalar que los hechos también evidencian un “corrimiento del Estado nacional de sus responsabilidades” y un debilitamiento de las políticas destinadas a las infancias y adolescencias.
Intervención urgente y trabajo articulado
Entre los principales puntos del reclamo, el sindicato primerió a las autoridades educativas y pidió la convocatoria urgente a mesas intersectoriales en los distritos y a una instancia interministerial a nivel provincial.
Además, plantearon la necesidad de realizar jornadas institucionales con participación de toda la comunidad educativa para revisar protocolos y definir acciones frente a situaciones de violencia.
Otro de los ejes apunta a la intervención del Estado en la investigación de posibles delitos cibernéticos vinculados a amenazas, con el objetivo de actuar de manera preventiva y evitar que escalen dentro del ámbito escolar.
El rol de las familias y la comunidad
En su posicionamiento, SUTEBA también subrayó la importancia del compromiso de las familias, al considerar que lo que ocurre fuera de la escuela “inevitablemente ingresa en ella”.
En ese marco, insistieron en la necesidad de un abordaje integral que articule políticas educativas, sociales y de seguridad para dar respuesta a un problema que, según advierten, ya dejó de ser excepcional y comienza a instalarse como una preocupación recurrente en distintas escuelas bonaerenses.