PÁGINA DE HUMOR POLÍTICO PUBLICADA EN LA EDICIÓN IMPRESA Y EDICIÓN DIGITAL Nº 510 DE SEMANARIO DE JUNÍN. SEMANA DEL 18 AL 24 DE ABRIL DE 2026
Parece que allí suelen reunirse Alexia, El Capitán Escarlata y un sinnúmero de sialexistas donde pergeñan sus nuevas aventuras, cuentos que salen de sus bocas y que adornan con brillos y bolitas de colores, aunque falte un siglo para la próxima Navidad.
Lo grave es que, a diferencia de Milquíades, que volvía cada año con nuevas historias e inventos, Alexia, Escarlata y compañía, la abren cada día, contando historias fascinantes de un reino del futuro, al que designaron Faro Regional.
Según esas malas lenguas viajeras que espiaron al pasar, parece que ahí festejaban vaya a saberse cuales noticias; pero decían que eran muchas y que por eso tenían esas sonrisas.
Los Milquíades amarillos, fieles devotos de Amarillo I (según conveniencias) inflaron tantos globos de colores que ahora se empeñan en sostener esa fiesta que jamás pisó estos lares. Por eso, los visitantes se preguntaron, asombrados, cómo es que han engatusado a tantos, con una realidad que está a la vista.
Porque es cierto, de la carpa salieron brillos, pero en la calle la que duele es la realidad. Ahí aparecen los de las afueras, cada vez más afuera de todo, algunos candiles, unos caños de agua y un pozo monumental que pronto –dicen- servirá para conectar el reino cortado a la mitad. Y no mucho más. Pero lo que es peor, es que esta misma cantinela viene de años, solo que con otras palabras y distinta decoración.
Los visitantes no pueden creer el cuento que allí cuentan. Porque ellos sí saben del progreso. Es que algunos monarcas muestran factorías, otros inauguraron miradores al cielo y las estrellas y hubo quien cortó las cintas de posadas baratas, para que quienes no tienen techo, tengan un hogar. Y lo han logrado sin carpa ni cotillón ni un Milquíades que les diga que por ahí la historia es otra cosa.
Pero así es la vida. Hay monarcas que se toman en serio esta cuestión de la cosa pública y hay otros, como Alexia y Escarlata que la juegan de funcionarios y se las ingenian para jugar a la mancha con las liebres y pasarla bomba, cambiando de bando como el camaleón, viendo que puerta hay que tocar.
Desde la carpa del reino amarillo siguen hablando del derrame, uno que iba a llegar a todos, pero derramó en Alexia, su familia y un grupito de elegidos. Ni Milquíades se atrevió a tanto: Alexia y Escarlata lo hicieron, y como nadie dice nada, van por más.
Las aventuras de Gran Cuñado en Ciudad Fría
Panem et Circenses es una frase del poeta romano Juvenal que describe una estrategia de control político: mantener a la población satisfecha con comida (pan) y entretenimiento (circo) para evitar revueltas y desviar la atención de los problemas importantes.
Es lo que se da en Ciudad Fría desde hace ya unos cuantos años. Se cuentan las buenas nuevas en forma de ‘acompañamiento’, ‘supervisión’ y miradas preocupadas por el futuro, mientras los avances dan más para la pena que para la ilusión. Lo peor es que esta dinámica llegó hace años para quedarse, ya que quedó visto que la exigencia no solo jamás levantó vuelo, sino que no hubo, desde ningún sector político, algunas ideas que levanten la vara y exijan que otra realidad es posible.
Así, de la cantinela de la discriminación de PetrEgo a la apatía de Gran Cuñado-Interino, las únicas mejoras fueron personales y de crecimiento político, pero de real estancamiento del Distrito, que se debate con los viejos temas de siempre.
Es increíble, pero mientras en la zona se levantan fábricas, se inauguran emprendimientos de multinacionales y se construyen viviendas, en Ciudad Fría se sigue apostando al estreno del cordón cuneta, la interconexión de las cámaras de seguridad y contando los cascotes de las montañas de tierra del bajo nivel, viendo como la obra ‘progresa’ según los plazos previstos.
Panem et Circenses.
PetrEgo llegó al Senado desde donde propuso un par de iniciativas y varios rezongos a la política provincial pero cuando baja al pago, lo hace para posar en el bajo nivel de calle Rivadavia y no para anunciar beneficios concretos para la ciudad que lo vio nacer.
Panem et Circenses. Le dio muy buen resultado.
Te contamos todas las que nos mandamos esta semana
*) Aprovechamos la llegada de Genneia para traer agua para el molino propio, que viene de seca.
*) Recibimos los primeros 50 palitos del discriminador por lo que renovaremos el cotillón.
*) No entregamos 38 casas, ni 10, ni una, pero foteamos de lo lindo con las escrituras sociales de provincia. Nos sirve (para disimular, Jiji)
*) Seguimos sin reconocer que después de años de espera, no sepamos que puede y que no puede construirse en Rivadavia y San Martín. Es que somos muy reglamentaristas, je.
*) Seguimos con las chapas en la nueva terminal. Pero para las elecciones prometemos ¿sacarlas? No, pintarlas. Tal vez.
*) Recuperamos la silla amarilla en provincia, por lo que seguimos arriba. Nosotros, ustedes sigan remando.