La posible decisión del Gobierno nacional de avanzar sobre la estructura de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) y transferir parte de sus funciones a Gendarmería Nacional encendió alarmas entre los trabajadores del organismo, que este lunes realizaron una protesta frente al Ministerio de Desregulación y anticiparon que podrían profundizar las medidas de fuerza.
Desde la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) denunciaron que circulan versiones sobre un “vaciamiento” de la CNRT, organismo encargado de fiscalizar y controlar el transporte automotor y ferroviario en todo el país. Según advirtieron, la iniciativa implicaría quitarle funciones clave vinculadas a controles técnicos, prevención y seguridad vial para pasarlas a manos de fuerzas de seguridad.
La Secretaria General Adjunta de ATE Nacional, Mercedes Cabezas, sostuvo que la medida representaría “un despropósito sin precedentes”, y cuestionó que tareas desarrolladas por personal especializado puedan ser absorbidas por Gendarmería. “Estamos hablando de un organismo integrado por profesionales especializados en fiscalización y prevención, cuyas tareas pretenden ser reemplazadas por una fuerza de seguridad preparada para otro tipo de funciones”, afirmó.
La CNRT tiene entre sus responsabilidades el control técnico de unidades de transporte, la verificación de condiciones de seguridad, los test de alcoholemia, el control del descanso obligatorio de choferes y la supervisión del cumplimiento de las normas en servicios de pasajeros y cargas. Además, interviene en operativos vinculados a viajes estudiantiles, transporte turístico y traslados de personas con discapacidad o pacientes que requieren atención médica especial.
En ese marco, desde el gremio alertaron que el eventual traspaso de funciones podría afectar áreas sensibles del sistema de transporte. “Existe una enorme preocupación dentro del organismo, no solo por la posible pérdida de puestos de trabajo, sino también por el impacto que esta decisión tendría sobre servicios altamente sensibles”, señaló Cabezas, quien mencionó específicamente los controles vinculados a derivaciones médicas y traslados hacia centros de salud como el Hospital Garrahan.
Actualmente, la CNRT es conducida por Maximiliano Patti, dirigente de La Libertad Avanza en Escobar e hijo del excomisario Luis Patti, condenado por crímenes de lesa humanidad. Mientras crece la incertidumbre dentro del organismo, los trabajadores aseguran que continuarán en estado de alerta ante la posibilidad de que avance una reestructuración que, según denuncian, implicaría un fuerte recorte de funciones y personal.