En el marco de un nuevo 1° de mayo, desde el Consejo del Partido Justicialista de Junín queremos expresar nuestro reconocimiento a las trabajadoras y los trabajadores, y al mismo tiempo manifestar nuestra profunda preocupación por la situación que atraviesa hoy el empleo en la Argentina.
El gobierno de Javier Milei prometió que después del sacrificio vendrían el empleo y el crecimiento. Sin embargo, lo que estamos viendo es exactamente lo contrario: destrucción de puestos de trabajo, caída de la actividad económica y un país cada vez más paralizado. El impacto es directo sobre el trabajo, la industria, el empleo público y el comercio, es decir, sobre las familias argentinas.
El ajuste de Milei no genera desarrollo, genera preocupación, desigualdad, que las familias no puedan llegar a fin de mes. Los resultados de esta política del gobierno nacional, son muy claro, atenta contra el trabajador: Se perdieron unos 300.000 empleos asalariados formales y creció el pluriempleo, es decir, que hay que tener más de 1 trabajo para garantizar un plato de comida todos los días. Más de 20.000 pymes cerraron.
La industria, pilar del desarrollo argentino, está en los niveles históricos más bajos de producción. Este proceso evidencia la pérdida de los derechos laborales que tantos años de lucha militante, siguiendo la doctrina de nuestro líder Juan Domingo Perón, se habían conseguido y consolidado.
El modelo de Milei, es el modelo de un país para pocos que concentren mucho, y que muchos, de manera precaria y sin derecho obtengan muy poco. Por eso, desde el Partido Justicialista de Junín reafirmamos nuestra convicción histórica: el trabajo es el principal ordenador social y la herramienta fundamental para construir una sociedad más justa.
En este 1° de mayo, renovamos nuestro compromiso de seguir defendiendo el empleo, la producción nacional y los derechos de cada trabajador y trabajadora, porque sin trabajo digno no hay desarrollo posible ni futuro para nuestra patria.
CONSEJO DEL PARTIDO JUSTICIALISTA DE JUNÍN 1° DE MAYO – DÍA INTERNACIONAL DEL TRABAJADOR