Impactada de lleno por las importaciones, y doblegada por un contexto comercial marcado por las bajas ventas, la producción local de electrodomésticos y tecnología sigue acumulando reveses.
En esa línea, y a escasas horas de conocerse que Electrolux dejará de producir heladeras en Rosario, además del momento crítico que atraviesan Peabody, Whirlpool, Aires del Sur y Neba, entre otras firmas del rubro, BGH comunicó a su personal en Río Grande, en la provincia de Tierra del Fuego, que paralizará su producción por al menos un mes y medio. La medida estará vigente a partir de julio y la compañía decidió adelantar las vacaciones de sus operarios para evitar suspensiones inmediatas, pero todo indique que ese será el paso siguiente si las ventas no muestran signos de recuperación.
Según fuentes patagónicas, la decisión repercutirá en 600 empleos directos y casi 1.000 indirectos. La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) interviene en ese escenario y busca cerrar un acuerdo para que los empleados de BGH queden bajo el paraguas de las vacaciones anticipadas.
La incertidumbre no solo pasa por la paralización de la producción, sino especialmente por el impacto directo en los ingresos de los trabajadores. En el caso de la planta de BGH en Río Grande, hasta ahora no hay definiciones oficiales sobre cómo se afrontará el pago de salarios de ese período sin actividad, lo que abre varios escenarios posibles.
El problema es que, según lo informado hasta ahora, la empresa todavía no comunicó bajo qué modalidad se implementará la medida ni qué nivel de cobertura salarial tendrán los empleados durante los 45 días de parate previstos