Una protesta de transportistas en General Arenales y la localidad de Arribeños, que dejó camiones estacionados en el casco urbano, una manifestación frente al Municipio y medidas en el acceso a la planta de Cargill, tuvo en vilo a la comuna durante toda la jornada, pero se desactivó al caer la tarde.
La intendenta radical, Érica Revilla, se anotó los porotos al comunicar "las gestiones llevadas adelante" a partir de las que se avanzó en el levantamiento de la medida de fuerza que llevaba adelante el gremio de fleteros contra la empresa Cargill.
"Desde el primer momento se trabajó con el objetivo de sostener el diálogo", informó la Comuna. En ese plano, se anunció que hubo contactos con los Ministerios de Trabajo, Desarrollo Agrario y Transporte de la Provincia.
"Permitió restablecer un canal de intercambio entre las partes, que al inicio de la jornada se encontraba prácticamente interrumpido", aseveraron.
Así, se fijó una audiencia conciliatoria en la ciudad de La Plata para el próximo viernes, con el compromiso de las partes intervinentes de participar.