Mientras el Gobierno nacional sostiene un discurso optimista sobre la marcha de la economía y destaca señales de recuperación, un reciente informe de la consultora Audemus ubicó a la Argentina como el país con peor desempeño industrial del mundo entre 2023 y 2025. El estudio advierte que la caída fabril local contrasta con el crecimiento registrado en la mayoría de los países de la región y cuestiona directamente el rumbo económico de la gestión de Javier Milei.
De acuerdo al relevamiento, en los dos primeros años de la administración libertaria la actividad industrial argentina acumuló una retracción del 7,92%, el peor resultado dentro de una muestra de 80 países analizados. El informe señala que el país quedó incluso por debajo de Hungría, nación gobernada por el ultraliberal Viktor Orbán y que anteriormente aparecía en el último lugar del ranking.
La consultora remarcó que el caso argentino no responde a una crisis global generalizada sino a factores internos. “No es el contexto global sino la política económica local”, concluye el documento al comparar la situación nacional con la del resto de América Latina. En ese mismo período, la industria de Brasil creció 3,5%, la de Chile avanzó 5,3% y la de Uruguay 4,5%. También se registraron mejoras en Perú, con un crecimiento del 7,5%, y en Costa Rica, donde el salto fue del 15,7%.
El contraste también aparece al analizar otras economías afectadas por la desaceleración mundial. Detrás de Argentina quedaron Bulgaria (-6,7%), Alemania (-6,3%), Bosnia y Herzegovina (-6,1%), Italia (-4,6%) y Países Bajos (-3,7%). Según Audemus, en Europa la caída industrial estuvo vinculada al aumento de los costos energéticos, la competencia de productos chinos y las políticas arancelarias impulsadas por Donald Trump, mientras que la crisis argentina “es específica” y no puede explicarse por tendencias internacionales.
El informe también destaca que las economías con mayor expansión industrial fueron las asiáticas, región que actualmente concentra más del 40% del valor agregado manufacturero global. Taiwán lideró el ranking con un crecimiento del 32,3%, seguido por Vietnam (23,8%), Egipto (19,5%), Costa Rica (16,3%), China (13,3%), Rusia (13%) y Singapur (12,8%).
Más allá de la comparación internacional, el trabajo refleja un deterioro profundo del entramado productivo argentino. La producción industrial cayó 6% en el primer bimestre de 2026 frente al mismo período del año pasado y acumula una baja de 10,7% respecto de 2023. Además, la capacidad instalada se ubicó en 54,1%, el nivel más bajo de los últimos once años.
En paralelo, desde la llegada de Milei a la Casa Rosada se perdieron 79.150 empleos industriales y cerraron 2.894 fábricas, según datos relevados por la consultora. El deterioro, advierte Audemus, “no es sectorial ni coyuntural”, ya que alcanza a 14 de las 16 ramas industriales en producción y a 18 de las 19 en materia de empleo.
Entre los sectores más afectados aparecen el complejo metalmecánico, la industria textil e indumentaria y el sector automotriz-autopartista. En contrapartida, solamente la refinación de petróleo, impulsada por el desarrollo de Vaca Muerta, y la industria química mostraron señales de crecimiento.
Otro dato que preocupa es el retroceso de la inversión. La inversión bruta interna fija se mantiene por debajo de los niveles de 2022 en términos reales y viene mostrando una tendencia negativa durante los últimos tres trimestres de 2025. A eso se suma una mayor sustitución de maquinaria y equipamiento nacional por productos importados.