NOTA DE TAPA PUBLICADA EN LA EDICIÓN IMPRESA Y EDICIÓN DIGITAL Nº 512 DE SEMANARIO DE JUNÍN. SEMANA DEL 1 AL 8 DE MAYO DE 2026
El jefe comunal cuestionó especialmente la proyección de cabinas a la altura de la localidad de Gorostiaga y consideró “inadmisible” sumar cobros en una vía que arrastra serios problemas de seguridad.
En ese sentido, el intendente sostuvo que existe un reclamo histórico —vigente desde 1990— para la duplicación de la traza. Señaló que cuenta con el respaldo del Concejo Deliberante local e intendentes de la región, más allá de sus pertenencias políticas, para oponerse a lo que definió como una medida meramente recaudatoria.
Advirtió que no es aceptable seguir financiando una ruta en malas condiciones que pone en riesgo a quienes la utilizan a diario. “Con el impuesto a los combustibles sobra para eso. No hace falta cobrar ningún peaje más”, señaló claramente.
“La autovía solo se hizo en 2009 hasta Mercedes y ahora, por cuarta vez, se volvió a frenar cuando había 10 kilómetros listos para pavimentar entre Mercedes y Suipacha”, señaló.
El planteo del jefe comunal va en sintonía con los reclamos de sectores vinculados a la Dirección Nacional de Vialidad, que advierten sobre el vaciamiento del área y señalan que existen recursos provenientes del impuesto a los combustibles destinados a la infraestructura vial. Sin embargo, el Ejecutivo avanza con el esquema de concesiones a empresas privadas en lugar de destinar esos fondos a la obra pública sobre rutas nacionales.
Actualmente existen 39 estaciones de peaje distribuidas en los diez tramos principales de rutas concesionadas
A principios del año pasado, el ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis, reunió a una veintena de intendentes del oficialismo y de la oposición, quienes en conjunto firmaron una presentación judicial contra el gobierno de Javier Milei, denunciando un desvío de fondos que deberían destinarse a las rutas nacionales y su consecuente deterioro.
La demanda fue presentada ante la Justicia Federal y apuntó al Ministerio de Economía, comandado por Luis “Toto” Caputo; al Banco Nación, a cargo de Daniel Tillard; a la Dirección Nacional de Vialidad, cuyo titular es Marcelo Jorge Campoy; y a la empresa concesionaria Corredores Viales S.A.
En la ciudad de Luján se congregaron los intendentes Ariel Sujarchuk (Escobar), Leonardo Boto (Luján), Diego Nanni (Exaltación de la Cruz), Mauro Poletti (Ramallo), Miguel Gesualdi (San Andrés de Giles), Mariana San Martín (Mercedes, interina) e Iván Villagrán (Carmen de Areco).
También se sumaron al reclamo Marisa Fassi (Cañuelas), Germán Lago (Alberti), Sergio Barenghi (Bragado), Daniel Stadnik (Carlos Casares), Darío Golía (Chacabuco), Alberto Gelené (Las Flores), Fabián Jacquet (interino en Mar Chiquita), Julio Marini (Benito Juárez), Matías Nebot (Saavedra), Sergio Bordoni (Tornquist), Nelson Sombra (Azul), Marcos Pisano (Bolívar) y Gilberto Alegre (General Villegas).
“Le estamos pidiendo a la Justicia Federal que le ordene al Gobierno que reinicie todas las obras, con carácter urgente”, sentenció Katopodis oportunamente, a la vez que subrayó que “debe ser una respuesta muy rápida”, dado que “está en riesgo la vida de nuestras familias”.
Lamentablemente, los tiempos de la Justicia parecen ser lentos; según el juzgado, lo que crece es la inseguridad vial y, con ello, la cantidad de víctimas fatales en las carreteras de todo el país, particularmente en la región donde se enmarca claramente nuestra ciudad, atravesada por dos arterias importantes como lo son las rutas nacionales 7 y 188.
Llama la atención el silencio del gobierno de “doble comando” en Junín, encabezado por el senador Petrecca y su cuñado interino en la intendencia
Al reclamo por parte de prácticamente todos los intendentes de la Cuarta Sección, llama la atención, sobre este tema, el silencio del gobierno de “doble comando” en Junín, encabezado por el senador Pablo Petrecca y su cuñado interino en la intendencia, Juan Fiorini, encolumnados claramente con las políticas libertarias y respondiendo a pies juntillas a las decisiones de Javier Milei.
Con el freno a las obras en las rutas nacionales, Junín ha perdido la concreción de grandes proyectos, aunque el Ejecutivo comunal muestre total indiferencia.
No se trata tan solo de que el gobierno de Milei haya paralizado la obra para terminar de una vez por todas la autovía de la Ruta 7, con la variante Chacabuco en casi un 80% de terminación y la traza faltante para completarla —Chacabuco–Carmen de Areco— con un 10% de iniciación.
Pasa que Junín tenía el proyecto de “travesía urbana” aprobado, motivo por el cual se podía haber cambiado la fisonomía y la seguridad vial de ingreso a nuestra ciudad, lo cual implicaría modernizar los distintos accesos y, finalmente, poner en condiciones las calles colectoras donde se encuentran asentadas importantes empresas y comercios en un largo trayecto. Esto sería de gran importancia estratégica y logística para el sostenimiento y crecimiento del sector, favoreciendo a la economía local. Lo que era un sueño a concretar terminó siendo una pesadilla y no hubo una sola voz desde el Ejecutivo —con funcionarios que aparecen solo para la crítica provincial— que señalara semejante perjuicio del gobierno nacional hacia nuestra ciudad.
Ahora, en cambio, se agregarán dos peajes más a la carretera que lleva a Luján, uno de ellos cerca de Chacabuco. Por ende, la empresa concesionaria solo se dedicará a tapar baches; no habrá obras nuevas y los avances sobre lo construido terminarán perdiéndose en medio de la peor crisis en materia vial, incluso peor a la emprendida por el menemismo.
La inseguridad vial, tan ponderada por Petrecca, seguirá siendo pobre y fatal como siempre, ya que no se prevén mejoras de ningún tipo, sino la simple mercantilización de lo que ya debió ser una autovía hace décadas. Hoy, además de paralizar las mejoras, no se realiza el mantenimiento del asfalto y, en nuestra zona, los pastos se cortan con un solo tractor, sin utilizar —como antaño— una cuadrilla de personal con motoguadañas.
Los huellones se hacen cada vez más profundos y las banquinas, cada vez más peligrosas. Cuando llueve, es azaroso transitar en un vehículo, cuidando cada momento para no despistarse.
Por eso, la indiferencia y el silencio municipal son sinónimo de complicidad respecto de lo que pueda pasar a futuro.
Pero, analizando el pasado, cuando Petrecca criticaba al gobierno nacional de Alberto Fernández, hay que recordar que en 2021 mantuvo una reunión en su despacho con el gerente de Regiones y Distritos Provinciales de Vialidad Nacional, Patricio García, en la que se abordaron formas de resolver algunas cuestiones e inconvenientes generados en los vecinos tanto en la Ruta 7 como en la 188.
Decía por entonces el hoy silenciado: “Nuestra gestión de gobierno con el distrito de Vialidad Nacional es permanente, tanto durante la gestión anterior como en la actual, porque hay muchas cuestiones para resolver”, haciendo hincapié en que “la terminación y puesta en marcha de esta obra (la etapa de autopista Ruta 7 desde la curva de Coliqueo hasta Junín) va a ser fundamental para la seguridad vial, como así también para el sector productivo de nuestra ciudad”. Actualmente parece haber perdido la memoria.
Guillermo Britos: “con el impuesto a los combustibles sobra, no hace falta cobrar ningún peaje más”
Durante el gobierno de Alberto Fernández estuvo a punto de cerrarse el peaje de Agustín Roca, cosa que no ocurrió a pedido de los empleados. Sin embargo, la nula prestación de la concesionaria nadie la puso en duda para poder beneficiar al usuario.
Ahora, la gestión Milei viene por más peajes y presión sobre los automovilistas: el gobierno que dijo que venía a bajar impuestos los genera cada vez más.
Actualmente existen 39 estaciones de peaje distribuidas en los diez tramos principales de rutas concesionadas. Sin embargo, el nuevo esquema contempla autorizar la instalación de alrededor de 50 cabinas adicionales, lo que elevaría el total a cerca de 89 puntos de cobro en todo el país.
Esta ampliación implicará una reducción significativa en la distancia entre estaciones de peaje, limitando los tramos de circulación gratuita tanto para el transporte de cargas como para el tránsito particular.
La provincia de Buenos Aires cuenta con nueve rutas nacionales que atraviesan 57 municipios (por Junín cruzan dos), sumando más de 4 mil kilómetros.
Según datos de la cartera de Infraestructura, la inversión de Vialidad Nacional en Buenos Aires cayó un 85,9% durante 2024 con respecto al año anterior, siendo la provincia más perjudicada por los recortes en todo el país.
Tras la llegada de Milei a la presidencia, se frenaron nueve obras clave con un considerable estado de avance:
• La Autopista Presidente Perón, Tramo 1: Camino del Buen Ayre–Acceso Oeste–Arroyo Morales, con un 86% de avance.
• Tramo 2: Barrio 20 de Junio–Intersección Ruta Provincial 58, con 96% de ejecución.
• Tramo 3: RP 58–RP 53, con 85% de avance.
• Autopista RN 7 Luján–Junín (Carmen de Areco–Chacabuco), con 10% de avance.
• Variante Chacabuco, con 74,54% de ejecución.
• RN 3 y 33 en accesos a Bahía Blanca (Paso Urbano y Viaducto El Cholo), con 44%.
• Bahía Blanca–Tornquist, con 60,35%.
• RN 3 (Variante Cañuelas), con 47%.
• Variante Las Flores–RP 30, con 49%.
Con este panorama, la Provincia y los intendentes advirtieron que la falta de inversión vial generará un costo mayor a futuro, ya que “no sostener el financiamiento constante en el mantenimiento de las rutas aumenta en un 50% la inversión total por kilómetro, y las obras resultan hasta seis veces más costosas si se interviene fuera de tiempo”.