Los chicos suelen hacer las preguntas más incómodas. Suelen comenzar con un… ¿por qué? Y disparan respuestas más inesperadas, a veces para esconder alguna verdad incómoda o algo que se prefiere no contestar. Claro que cuando esa línea no los satisface, vuelven a interrogar.
Algo similar hacemos desde estas líneas respecto del comportamiento desde hace ya unos cuantos años, primero de quien fuera intendente de la ciudad y ahora de su cuñado- interino, a cargo del Ejecutivo local en numerosos temas que atañen a la ciudad.
Ahora (en verdad desde hace ya un largo tiempo) ni Petrecca primero, ni Fiorini después, ni ambos ahora, han abierto la boca desde que el Gobierno de Milei decidió impulsar la privatización de las rutas nacionales.
Son muchas las obras viales que perdió Junín, sin embargo, ni Petrecca ni Fiorini levantaron un poco la voz. Un silencio que pone claridad a sus posturas
Fue Petrecca quien no paraba de posar sonriente una y otra vez en cada visita del entonces Presidente Macri, al visitar el mismo tramo de la Autovía 7, y quien años después criticó al gobierno nacional de Alberto Fernández su inacción en las rutas nacionales de la región. También quien en 2021 mantuvo una reunión en su despacho con el gerente de Regiones y Distritos Provinciales de Vialidad Nacional, el ameghinense Patricio García, donde se abordaron formas de resolver algunas cuestiones e inconvenientes generados en los vecinos tanto en la Ruta 7 como en la 188.
En 2023, Patricio García y varios integrantes de su equipo recorrieron la ruta desde Pastor Baumann hasta el peaje de Agustín Roca, donde vieron en el terreno las distintas obras posibles.
En ese año, desde el Municipio recordaron que solicitaron una intervención 'a mediano plazo' que consistía en materializar todas las calles colectoras, a ambos lados de la ruta 188, la colocación de guardarrails, en lugares donde no está aprobado el ingreso directo de la ruta por algunas calles. También, la construcción de tres rotondas, -una en Avenida Pastor Baumann, otra en Rivadavia y la restante en el acceso al Parque Industrial por la ruta- y la iluminación de todo este trayecto mencionado. Otro de los aspectos que se observó entonces fue la accesibilidad a los barrios San Carlos y San Ignacio.
Esas fueron las últimas acciones visibles de reclamos por las rutas. La llegada al poder de Milei y la reconfiguración del mapa político en el país y la región, hizo que los reclamos pasaran de los pedidos, a la indiferencia y el silencio.
Hoy, con las privatizaciones en marcha de las distintas trazas nacionales y que ahora le llegó a la Autovía 7 y a la ruta 188, la dupla juninense sigue en la misma postura.
Las conveniencias mandan. Y al menos hasta ahora, que parece que finalmente el PRO decidió dejar de ser furgón de cola de la LLA y empezó a patalear, (se verá para qué) mantuvo un ‘prudente silencio’ que sigue capitalizando con la obra del bajo nivel de calle Rivadavia, una de las pocas iniciativas que los libertarios habilitaron en la provincia de Buenos Aires.
La diferencia de Petrecca y Fiorini con varios de sus pares de la región es clara y evidente: No son pocos los intendentes que levantan la voz y plantean sus quejas por la destrucción de la infraestructura local, regional y nacional. ¿Por qué?
Porque motivos sobran. No es novedad que, con el freno a las obras en las rutas nacionales, Junín perdió los proyectos más grandes de los últimos años.
El primero de ellos, la Travesía Urbana, que no solo iba a permitir un flujo de tránsito ordenado y seguro al conectar con un distribuidor las rutas 7 y 65, sino un paso ágil y seguro en cada cruce entre las distintas arterias de Junín y la traza nacional y también una reconstrucción de las colectoras, que hubieran mejorado una de las áreas comerciales de la ciudad.
A pocos kilómetros de acá, finalizar la paralizada variante Chacabuco y continuar el tramo de vieja ruta entre Chacabuco y Carmen de Areco hubiera significado completar la doble vía entre Junín y Buenos Aires.
Es decir, sobran los motivos para levantar la voz, pero ninguno dijo nada. Mucho menos señalaron al Gobierno Nacional. Por el contrario, para captar a los incautos, no paran de cuestionar a los funcionarios provinciales que, pese a que sigue siendo la provincia la que mantiene aportes que permiten sostener estructuras y pagar servicios, siguen siendo el blanco de todos los problemas.
No hubo un solo reclamo a los dos peajes que se agregarán a la Autovía que une Junín con CABA, -uno de ellos cerca de Chacabuco- ni tampoco a los beneficios que se les dio a las empresas concesionarias, que solo taparán algunos baches, pero que no estarán obligados a realizar ninguna obra de mejoramiento, ni duplicar calzadas, ni ninguna otra obra que haga pensar que la ruta estará mejor.
Las rutas siguen su deterioro, ellos hacen su juego. Y a esta altura, ya ni hace falta preguntarse por qué quienes antes se golpeaban el pecho ahora prefieren el silencio.
Una de las pocas dirigentes locales que levantó su voz en estos días, y aunque fue por el destino del fondo educativo y el oportunismo para erigirse en los salvadores de la recuperación del Santa Paula, (que quedó sin lona para la cobertura de su pileta climatizada), fue la consejera escolar Cecilia Paolizzi, quien cuestionó la actitud del oficialismo local: “Se presentan como víctimas, pero en realidad son los responsables de años de desidia y falta de gestión. Cada vez que hay un problema, buscan echarle la culpa a otro para ocultar su propia incapacidad”. “El próximo paso es claro: que el cambio llegue y cambie tu vida.
“Se presentan como víctimas, pero en realidad son los responsables de años de desidia y falta de gestión”, dijo la concejera escolar Cecilia Paolizzi
El próximo paso son más rutas, más hospitales, mejor educación. Y cuidar lo que ya se logró” dijo Macri. Tal vez ahora que el ex Presidente Macri decidió plantear abiertamente sus diferencias con LLA en su ‘Manifiesto próximo paso’ y reposicionar al PRO, el ex SOMOS y actual Senador e intendente en uso de licencia y su cuñado interino, se animen a algún rezongo.
Este lunes pasado, el Gobierno dio a conocer que recibió 17 ofertas por el segundo llamado de privatización de las rutas, entre las cuales está el denominado Tramo Mediterráneo, que comprende a la Autovía 7 en el tramo que pasa por Junín y que va desde el empalme al acceso Oeste en Luján, hasta el límite con Córdoba y San Luis y también el Tramo Portuario Sur, de 636,75 kilómetros de longitud, que abarca la RN 9 y RN 188, atraviesa las provincias de Buenos Aires y La Pampa y que también comprende a Junín.
Este anuncio tampoco mereció comentarios de los funcionarios que reclamaban no hace mucho por el desastroso estado de las rutas que atraviesan el partido de Junín.
Hay algo más que incapacidad, y se llaman conveniencias personales. Por eso, las respuestas a cada por qué, está en sus silencios. Todo está a la vista y no hay peor ciego que aquél que no quiere ver.