La Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo anuló la elección nacional de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), desplazó de su cargo al secretario general Abel Furlán, que había sido reelecto en esos comicios, y dispuso la intervención judicial del gremio por un plazo de 180 días en el que se volverá a realizar la votación.
La decisión fue tomada por la Sala VIII del tribunal laboral, integrada por Víctor Pesino y María Dora González, que además declaró nulos los comicios realizados en la seccional Campana de la UOM, por lo cuales se había originado de una causa impulsada por la opositora Lista Naranja, que había denunciado irregularidades en el proceso electoral realizado entre el 2 y el 4 de marzo de 2026.
La resolución judicial sostuvo que las elecciones en Campana y la nacional celebrada el 18 de marzo eran “inescindibles”, por lo que la nulidad de la primera arrastró la invalidez de la segunda. “Si una es nula, también la otra lo es”, afirmó el juez Pesino en el voto al que adhirió González.
Es así que la Cámara ordenó el “cese inmediato” de Furlán como secretario general nacional de la UOM, junto con el resto de las autoridades electas en marzo pasado. También dejó sin efecto las designaciones realizadas por esa conducción desde su asunción.
Además, el tribunal declaró la acefalía de la organización sindical y designó como interventor judicial al abogado Alberto Biglieri, quien deberá convocar a nuevas elecciones en un plazo de 180 días.
Según la sentencia, una de las principales irregularidades detectadas estuvo vinculada a la custodia de las urnas durante tres jornadas consecutivas sin escrutinios provisorios diarios ni garantías suficientes de inviolabilidad del voto.
El fallo fue calificado por el gremio como una “una operación política, judicial y empresaria”, a través de un comunicado titulado “La intervención de la UOM es un ataque al salario de los trabajadores”, en el cual se rechazan todos los argumentos de la resolución dictada por “los mismos jueces de la Cámara del Trabajo que avalaron la reforma laboral de Milei”, en referencia al levantamiento de la cautelar contra la reforma solicitada por la CGT.
Para la conducción metalúrgica, los mencionados magistrados “avanzaron sobre la Unión Obrera Metalúrgica con un fallo arbitrario, antidemocrático, que avasalla la autonomía de nuestra organización” y al que calificaron como “el desenlace de una operación política, judicial y empresaria que venimos denunciando desde hace meses”.
"Esa “operación” tiene “un único objetivo: disciplinar a la UOM, debilitar nuestra capacidad de lucha y garantizarles a las patronales salarios de hambre y trabajadores sin capacidad de organización”, denuncia la UOM en la ya citada declaración de prensa.