La jornada del miércoles en el Senado, que volvió a sesionar luego de una larga inactividad, dejó retazos de polémica. No solo el oficialismo expuso sus diferencias internas, sino que también hubo “rosca” en la oposición.
De acuerdo con un pacto pre existente, en la reunión de ayer debieron haberse votado los representantes de la Cámara Alta para integrar el Consejo de la Magistratura, una misión que solo se cumplió a medias.
Por un lado, el oficialismo no pudo acordar a uno de sus titulares y su respectivo suplente (Marcelo Feliú no contó con apoyos y su reemplazo se dirimía entre la massista Sofía Vanelli y el kicillofista Mariano Cascallares, que es diputado, gracias a una interpretación del reglamento que habla de elección de legisladores). Solo fueron electos Sergio Berni y Fernando Coronel, ligado al intendente de Ensenada, Mario Secco.
Sin embargo, tampoco se designaron los dos representantes de la oposición. Sí hubo consenso en que María Luz Bambaci, de la Primera Sección, cuente con el OK para ser titular en el Consejo, aunque fue bloqueado el pergaminense Juan Manuel Rico Zini, alfil del intendente de esa ciudad Javier Martínez, para ser el suplente.
Fuentes libertarias señalaron que había un acuerdo superestructural para que los dos enviados del Senado sean de La Libertad Avanza, habida cuenta de que el PRO puso al titular en Diputados, el olavarriense Martín Endere, y la UCR al suplente: Diego Garciarena, que días atrás reemplazó al también boina blanca Valentín Miranda.
Los violetas tenían en mente a otra mujer para acompañar a Bambaci: la marplatense María Cecilia Martínez, quien reporta al ex intendente de Mar del Plata, Guillermo Montenegro.
Enterados de la movida, los mandamases amarillos de la Provincia pusieron el grito el cielo. Uno de ellos fue Jorge Macri, a quien reportan el presidente del bloque Pablo Petrecca (ayer ausente), Martínez y el propio Rico Zini.
Sin el juninense, el bastón de mando lo tomó Montenegro, quien defendió el pacto bonaerense por el cual la suplencia corresponde al espacio amarillo, desconociendo cualquier otro acuerdo.
Con amenazas cruzadas de bloqueos múltiples, primó la calma y la decisión, avalada por el titular del bloque libertario, Carlos Curestis, fue postergar la resolución de la discrepancia más adelante.