Una patada voladora por la espalda desató una batalla campal al término de la final del fútbol de San Nicolás, en la que Regatas venció a La Emilia por penales y se consagró campeón del Torneo Apertura “Jorge Piaggio” de la Liga Nicoleña. El episodio, que se viralizó en redes sociales, dejó heridos a dos integrantes del club náutico y opacó una definición que se resolvió en los últimos instantes.
Diego Brizuela, defensor suplente del Pañero, fue el detonante. Molesto por los gestos que dos jugadores de Regatas dirigieron hacia la tribuna de La Emilia, luego del remate que selló el campeonato, Brizuela le propinó una patada voladora por la espalda a Matías Jaime, el mediocampista del Náutico, quien en ese momento se encontraba junto a su hijo. La agresión, captada por la transmisión oficial del encuentro, encendió a los planteles de ambos equipos, que se trenzaron en un enfrentamiento masivo dentro del campo de juego del Estadio San Nicolás.
Las peores consecuencias las sufrieron integrantes del equipo ganador. El lateral Salvador Martínez resultó lastimado en la zona del ojo, mientras que el kinesiólogo Facundo Castaño quedó tendido en el piso durante varios minutos tras recibir múltiples golpes. Castaño debió ser trasladado en ambulancia a la Clínica de la UOM, donde quedó internado en observación y requirió puntos de sutura, según informó Diario El Norte.
El árbitro Diego Aguirre expulsó a Brizuela por su reacción, pero la sanción no fue suficiente para contener lo que vino después. Aunque había efectivos policiales dentro y fuera del estadio, en los primeros momentos del incidente solo intervino el personal de seguridad del predio. La policía actuó cuando los disturbios ya se cerraban y el plantel campeón se replegaba hacia su tribuna.
Tras los incidentes, el Club Social y Deportivo La Emilia emitió un comunicado en el que repudió los hechos de violencia. “Nuestra institución entiende al deporte como un espacio de formación, respeto, compañerismo e inclusión. Los valores que promovemos día a día, tanto dentro como fuera del campo de juego, son incompatibles con cualquier manifestación de violencia”, expresó la institución, que rechazó también “toda acción, expresión o actitud que incite, promueva o aliente la violencia”.
La Liga Nicoleña de Fútbol, por su parte, emitió su parte de prensa en el que repudio a los hechos de violencia y advirtió que elevará todas las actuaciones a los organismos disciplinarios competentes para que determinen las sanciones correspondientes.
La definición se había extendido hasta los penales tras 90 minutos sin goles. En los tiros desde los doce pasos, el arquero Cristian Furlán, atajó el disparo de Enzo Martínez, y Juan Cruz Varas convirtió el quinto remate al palo izquierdo de Maximiliano Mathieu y le dio a Regatas el séptimo título de su historia, con un marcador de 5 a 4 en la definición.