En la Patagonia, Puerto Madryn se convirtió en los últimos años en una de las joyas productivas de la región. Con el Golfo Nuevo como escenario, la ciudad del noreste de Chubut es sede de la planta de Aluar, el gigante del aluminio, y uno de los distritos con mayor crecimiento demográfico del país.
El primer lugar del ranking lo ocupa Añelo, en Neuquén, conocida como el corazón de Vaca Muerta. Mientras esa pequeña localidad crece al ritmo de la industria hidrocarburífera y las regalías, el desarrollo madrynense se explica por una matriz económica diversificada que combina turismo, pesca, producción de aluminio y extracción de pórfido.
A modo de ejemplo, en la ciudad funcionan unas 25 plantas pesqueras donde trabaja cerca de dos tercios de la fuerza laboral de ese rubro en la provincia. En 2025, unas 145.801 toneladas desembarcadas convirtieron a Madryn en el segundo puerto de este tipo en el país.
En paralelo, Aluar mantiene un peso decisivo en el empleo local, con una planta registrada de 3.644 personas a marzo de 2026 y una generación de u$s550 millones anuales promedio. Por otro lado, según la Cámara de Industria, Comercio, Producción y Turismo de Puerto Madryn (CAMAD), unas 15.000 personas están ligadas al turismo, sin contar los empleos indirectos.
Como contó este medio en 2024, Gustavo y su hermano mellizo Ricardo Sastre componen una sociedad familiar y política clave para el peronismo de Chubut. Ricardo se consagró intendente en 2011 y gobernó la ciudad de las ballenas durante dos periodos. En 2019 se convirtió en vicegobernador y Gustavo ocupó su lugar en el municipio tras ganar las elecciones. Repitió en 2023.
Ese predominio político es valorado en el Ejecutivo local como un soporte para impulsar los proyectos del oficialismo y encarar los nuevos retos de la gestión. Por ejemplo, la expansión demográfica, que impone el desafío de ampliar la red de servicios esenciales, como el agua, la energía y el gas. "Es muy difícil para una gestión municipal ejecutar obras de semejante envergadura", afirma el intendente.
Impulsada por esas actividades, la población pasó de 80.000 a más de 100.000 habitantes entre 2015 y la actualidad. Buena parte de los nuevos residentes llegó de otras provincias, aunque también hubo un importante flujo migratorio de países limítrofes.
Sin embargo, la cantidad de habitantes es motivo de un viejo debate. Mientras el Censo 2022 del INDEC registró 107.000 personas, las cifras oficiales hablan de 115.269 y en el Ejecutivo local sostienen que son casi 150.000.
La diferencia no es menor. Esa brecha obligó hasta la actualidad a sostener infraestructura y prestaciones para más de 30.000 vecinos que no aparecían en los registros oficiales y, además, repercutía en el reparto de la coparticipación, una fuente de ingresos fundamental para una jurisdicción que no percibe regalías petroleras.
Para responder a la creciente demanda habitacional, años atrás comenzó a gestarse la iniciativa para urbanizar una serie de tierras de la Armada Argentina ubicadas en el sector sur de la ciudad. Las primeras gestiones fueron impulsadas junto a la entonces senadora Nancy González, aunque el traspaso definitivo de la mayor parte de esos terrenos se concretó durante el primer mandato del intendente.
Con esa transferencia concluida, el Ejecutivo avanzó en el diseño del plan urbanístico y en la reglamentación para adjudicar el suelo. La propuesta apunta a desarrollar el que, según las autoridades, será "el loteo más importante de la historia de Puerto Madryn", con prioridad para quienes busquen acceder a un terreno donde construir su primera vivienda.
Actualmente, la iniciativa atraviesa una nueva etapa institucional. El oficialismo impulsa la creación de una unidad ejecutora, envió el expediente al Concejo Deliberante y mantiene gestiones ante el Senado para ampliar los plazos previstos y avanzar con el desarrollo.
En paralelo, las autoridades también proyectan la expansión urbana hacia otros sectores de la periferia. Desde sus orígenes, Puerto Madryn se asentó sobre tierras privadas y buena parte del ejido urbano pertenece a una familia pionera, propietaria histórica de numerosos terrenos. En ese marco, continúan las negociaciones para incorporar nuevas parcelas al patrimonio público.