La Verificación Técnica Vehicular (VTV) acaba de dar un giro histórico. Luego de la aprobación de una profunda reforma, comenzó a implementarse un nuevo sistema que modifica aspectos clave del trámite obligatorio para circular. El objetivo es modernizar el esquema vigente, ampliar la oferta de centros de inspección y facilitar el acceso de los conductores a la revisión técnica sin resignar los estándares de seguridad.
Las modificaciones alcanzan tanto a los plazos para realizar la inspección como a los lugares donde podrá efectuarse y al funcionamiento general del sistema. Se trata de uno de los cambios más importantes registrados en los últimos años y que impactará directamente sobre millones de propietarios de autos y motos.
Uno de los cambios más importantes es la apertura del sistema a nuevos prestadores. A medida que avance la implementación, la VTV también podrá realizarse en talleres mecánicos, concesionarias e importadores que obtengan la habilitación correspondiente y cumplan con todos los requisitos técnicos exigidos por la normativa.
La medida busca ampliar considerablemente la cantidad de centros disponibles para efectuar la inspección, reducir tiempos de espera y brindar mayor comodidad a los automovilistas.
Otra de las novedades tiene que ver con la frecuencia de las verificaciones. Con el nuevo esquema, los autos y motos cero kilómetro deberán realizar la primera VTV a los cinco años desde su patentamiento.
Posteriormente, la inspección tendrá una vigencia de dos años hasta que el vehículo alcance los 10 años de antigüedad. Una vez superado ese período, la revisión volverá a ser obligatoria todos los años.
Este cambio representa una flexibilización importante respecto del sistema anterior y beneficia especialmente a quienes poseen vehículos de menor antigüedad.
La reforma también elimina el esquema de precios regulados. Cuando el sistema funcione plenamente, cada taller habilitado podrá fijar libremente el valor del servicio. La expectativa es que la competencia entre los distintos prestadores genere una oferta más amplia y permita que los usuarios puedan elegir dónde realizar la VTV.
Además de mantener la tradicional oblea, el nuevo sistema incorpora herramientas digitales para registrar las inspecciones y fortalecer los controles sobre los establecimientos habilitados.
Cada centro deberá cumplir exigentes requisitos técnicos, contar con un responsable profesional y garantizar que todas las verificaciones se realicen bajo los mismos estándares de calidad y seguridad.
Si bien las nuevas reglas ya comenzaron a regir, la incorporación de talleres particulares será gradual. En la Ciudad de Buenos Aires, por ejemplo, el nuevo esquema se implementará a medida que vayan finalizando los contratos vigentes con las actuales plantas verificadoras y comiencen a habilitarse los nuevos establecimientos. En otras provincias, la aplicación dependerá de la adhesión de cada jurisdicción al nuevo régimen.