El petrequismo y sus amigos han hecho de las promesas un clásico y del incumplimiento de ellas otro. Lo lamentable es que no se les caiga una idea novedosa en materia de desarrollo del distrito y todo termine en gastronomía y locales, cuando la caída del consumo generada por sus propios socios políticos deja a la comunidad sin un peso en el bolsillo.
Como se recordará, en la campaña eleccionaria del año pasado, Eduardo “condorito” Dimarco, anunció con “bombos y platillos” la puesta en marcha de un centro comercial en inmediaciones de avenida Rivadavia y las vías donde a paso lento hoy se lleva adelante la construcción del reiniciado paso bajo nivel. Hasta hicieron una obra con cemento sobre una pared a la que le pusieron “Carucha”, algo así como un fetiche del emprendimiento.
Fue en octubre de 2025 que el empresario (que con la anuencia del municipio todavía no puso en condiciones seguras para su habilitación al Teatro San Carlos), brindó detalles sobre las marcas interesadas en dicho espacio, “con las cuales se busca cerrar los acuerdos. Hablamos con la cadena Kentucky (pizzería), que está trabajando en un proyecto macro y quiere poner en Junín su cabecera central para después avanzar en más lugares de la zona. También hay unas marcas de ropa que están muy interesadas y estarían confirmadas”, a su vez el diario La Verdad afirmaba que “habría contactos con franquicias gastronómicas, de servicios y de entretenimientos. Incluso, varias firmas comerciales ya visitaron la ciudad. Se trata de marcas conocidas por su presencia en shoppings, de reconocimiento nacional e internacional”, rematando que “las conversaciones avanzadas con las empresas que llegarían a Junín dan cuenta de que el proceso hacia el centro comercial avanza lento, pero firme”.
Si embargo, todo parece haberse tratado de una fake, ya que este martes la concejal Belén Veronelli, en un comunicado de prensa se refirió a las contestaciones que le dio el Ejecutivo municipal tras su pedido de informes referido al sitio de emplazamiento del “futuro” centro comercial y gastronómico.
UNA CHANTADA
La edil enrolada en La Libertad Avanza, reseñó que tras surgir voces que anunciaban la construcción de un Centro Comercial en el espacio que se corresponde al predio de la ex FECOVITA y que pertenece al Estado Nacional, solicitó informes al municipio sobre las obras que se venían desarrollando, para “saber si se habían presentado proyectos de obra, quiénes eran los responsables de la misma, si existía documentación fehaciente de la entrega del uso del espacio físico de parte del Estado Nacional, y fundamentalmente si la obra estaba de acuerdo con el Código de Ordenamiento Urbano ya que en el mismo figura como Zona ZR (Zona de Reserva); al margen que no existía Cartel de Obra que identificara qué tipo de trabajos se estaban realizando”.
Veronelli explicó además que “el Departamento Ejecutivo actuó al respecto, y posterior a mi presentación, con fecha 4 de Junio de 2026 solicita a los responsables del proyecto: Copia de la documentación de la Cooperativa IDECON (supuesta responsable de la obra), Copia del proyecto de obra (memoria técnica, planos etc.). Copia del permiso otorgado por el Estado Nacional para el uso del espacio físico”, para su sorpresa le indicaron que “a la fecha no se ha presentado documentación alguna”.
A lo que sumado al informe de inspecciones realizadas en el lugar por Obras Particulares; donde mediante Expediente 4059 se informa “que existen reiteradas solicitudes de visitas de la Obra por la Dirección de Fiscalización e Inspección, las que no contaron con respuesta de todo ello se desprende que la obra se venía realizando en forma clandestina”.
Cierra el comunicado la edil indicando que “este es y será el objetivo de mi gestión, continuar mi trabajo para Junín basado en la transparencia, sin amiguismos, ejerciendo el derecho más esencial de la democracia, que es el de controlar el ejercicio del poder”, adjuntando la copia de la respuesta.
En resumen, una nueva “venta de humo” del amiguismo municipal, con la connivencia de funcionarios que hacen la “vista gorda”, cuando se trata de sus amigos otorgando privilegios diestra y siniestra con un único fin, seguir haciendo negocios a expensas de la comunidad. Una verdadera “casta” enquistada en nuestro distrito.