Estudiantes de La Plata inauguró la estatua de Alejandro Sabella en el Paseo de los Profesores del estadio UNO, en el marco de la celebración por el 121° aniversario del club. El monumento, que quedó ubicado junto al del histórico entrenador Osvaldo Zubeldía.
La elección del homenajeado no fue una decisión institucional unilateral: los hinchas del Pincha eligieron a Sabella mediante una votación en la que “Pachorra” —como lo apodaban— reunió cerca del 68% de los votos, superando a otras figuras históricas como Mariano Mangano, Juan Ramón Verón y Manuel Pelegrina.
El acto contó con la presencia de Juan Sebastián Verón, presidente del club, quien descubrió la obra. “Agradecer a todos los que colaboraron para hacer posible algo tan importante y justo como es poder tener a Alejandro cerca de nuestro estadio y nuestro club. Es algo merecido, sobre todo para aquellos que tuvimos la suerte de poder estar y pasar tiempo con él”, expresó el dirigente.
El vínculo de Sabella con el Pincha atravesó dos etapas bien diferenciadas. La primera, como futbolista: llegó al club en enero de 1982 por gestión de Carlos Bilardo y formó parte de los planteles que conquistaron el Metropolitano 1982 y el Nacional 1983, títulos que también le abrieron las puertas de la selección argentina, con la que disputó la Copa América 1983.
La segunda etapa fue como director técnico. En marzo de 2009, a los 54 años, Sabella asumió su primera experiencia como entrenador principal y en apenas cuatro meses obtuvo la Copa Libertadores 2009, la cuarta en la historia del club, tras vencer a Cruzeiro en la final con un triunfo 2-1 en Belo Horizonte. Al año siguiente condujo al equipo al título del Torneo Apertura 2010. En total, dirigió 97 partidos en el club, con 58 victorias, 21 empates y 18 derrotas, con un 67% de eficacia.
Sabella falleció el 8 de diciembre de 2020, a los 66 años, en el Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA), donde estaba internado desde el 25 de noviembre por una cardiopatía dilatada secundaria a enfermedad coronaria. Su estatua en el UNO lo coloca junto a Zubeldía en un espacio reservado a quienes más páginas de gloria escribieron en la institución platense.