Tal vez pensando en allanar las críticas crecientes porque en algunos barrios había que adivinar por dónde se circula, desde el Municipio se las ingeniaron para hacer algo novedoso. Porque, después de todo, cuando plata es lo que sobra, algo hay que inventar para llamar la atención y si sirve para captar a los distraídos, mucho mejor.
Ahora, aquellos que nunca encuentran las calles y los quejosos que reclaman cartelería o porque la que hay, casi ni se lee, dejarán de tener motivos para rezongar.
'A falta de uno, mejor dos', habrán pensado desde Movilidad Urbana o la planificación estratégica de la Ciudad.
Menos mal que ambos carteles tienen la misma denominación y los mismos arbolitos, porque sino, hubiera sido un problemón. Andá a explicarle a Weiss o a Google Maps que todo se trata de un error.
Sí, en Junín pasan también estas cosas. Hay letreros oxidados, como el del ingreso en ruta 7, con la palabra Junín que casi ni se ve y ni siquiera repintaron y hay otros, como en este caso captado por un vecino atento y que lo posteó en redes, que se plantan por partida doble.
Ya no hay excusas para averigüar por dónde se circula. Si no ve uno, al lado está el otro.