En el marco de un proceso de auditoría y depuración del sistema de salud privado, la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS) excluyó a 18 entidades de medicina prepaga y mutuales del Registro Nacional de Entidades de Medicina Prepaga (RNEMP). Esta decisión se tomó como parte de la política de control y reordenamiento impulsada por el Gobierno nacional desde el inicio de la gestión de Javier Milei. El objetivo es garantizar que el registro incluya sólo a aquellas organizaciones que realmente cumplen con la normativa y ofrecen prestaciones efectivas a sus afiliados. Ya son más de 180 las que fueron dadas de baja.
La SSS fundamentó estas medidas en la necesidad de asegurar transparencia y confiabilidad en el padrón de agentes del seguro de salud. Las auditorías detectaron que varias entidades no desarrollaban actividades comprendidas por la Ley N° 26.682, no contaban con afiliados activos o no presentaban la documentación respaldatoria exigida por la reglamentación vigente.
Ante la falta de cumplimiento, el organismo notificó e intimó a las empresas a regularizar su situación y, al no obtener respuestas satisfactorias, procedió a rechazar sus solicitudes de inscripción definitiva y a dar de baja sus registros provisorios.
En cada caso, la SSS publicó edictos en el Boletín Oficial para informar a los usuarios sobre el inicio del procedimiento de baja y sobre la resolución definitiva adoptada. El organismo subrayó que estas bajas no afectan a los usuarios del sistema de salud privado, ya que las entidades excluidas carecían de beneficiarios activos al momento de la inspección y no ofrecían prestaciones ni servicios efectivos.